<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897</id><updated>2011-11-14T02:01:27.763-08:00</updated><category term='bicicleta'/><category term='space opera'/><category term='Excursiones'/><category term='SergioMeier'/><category term='Excursión'/><category term='vacaciones'/><category term='mundos virtuales'/><category term='literatura'/><category term='godzilla'/><category term='steampunk'/><category term='apocalipsis'/><category term='SOCHIF'/><category term='ciencia-ficción'/><category term='desierto'/><category term='cicloturismo'/><category term='kaiju'/><title type='text'>Pinceladas de lo desconocido</title><subtitle type='html'>Mis obras publicadas y por publicar, un lugar para mostrar mi trabajo al mundo y obtener comentarios 
de los demás. Prohibida su reproducción total o parcial con fines comerciales sin la autorización del autor.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-5997975747216384987</id><published>2011-04-25T17:08:00.000-07:00</published><updated>2011-04-25T17:08:30.530-07:00</updated><title type='text'>¡Pedalea, pedalea!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este relato lo escribí inspirado en aquellos imbéciles que de vez en cuando veo pasar hechos una bala entre la gente. Me dije: ¿qué sucedería si alguno de ellos estuviese...? y salió esto. La bicicleta es mi segunda gran afición después de la escritura, tal como pueden colegir de mi entrada anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¡Pedalea, pedalea!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teobaldo Mercado Pomar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inscrita en el Registro de Propiedad Intelectual con el Nº194.055&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo apoyó ambas manos sobre el centro del manubrio de su moto, mirando alrededor con aire casual. Todo se veía tranquilo en aquella primaveral tarde de domingo. La gente paseaba con sus amigos y familia a orillas del río. Un escaso tráfico circulaba por las calles y, a menos de diez cuadras, había una gran plaza con juegos infantiles. Envidió un poco a quienes podían disfrutar de un fin de semana normal. En cuanto llegase su compañero le preguntaría cómo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grito a sus espaldas lo sobresaltó. Giró rápidamente la cabeza y vio a una pareja de jóvenes que miraban a un ciclista con enfado. El sujeto iba en la típica mountain bike con que muchos subían a los cercanos cerros. Aparentaba unos treinta y algo, usaba casco, espejo retrovisor, guantes, llevaba luces y reflectantes en el marco; en síntesis, parecía alguien que cumplía con la ley. Pero iba pedaleando como un enajenado por aquella vereda junto al río, rozando a los peatones como si estuvieran pintados en el suelo y lo siguiese una manada de velociraptores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Adiós tranquilidad —murmuró Eduardo y encendió el motor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió en pos del ciclista, lamentando que ya hubiera alguien ebrio o drogado tan temprano, quizás proveniente de alguna fiesta sabatina que no había querido terminar aún. Aceleró por la calle, desplazándose en paralelo hasta alcanzar al hombre una cuadra más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Señor, deténgase! —ordenó desde poco más de dos metros de distancia. El otro lo miró un segundo y la desesperación fue patente en su rostro; era la mirada de alguien asustado, no la de un borracho o drogadicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo se subió a la vereda, situándose al lado del otro. Una mujer joven con un bebé en brazos se cruzó en su camino y ambos se abrieron para evitarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Deténgase, le digo! —exigió Eduardo, volviendo junto al ciclista, pero esta vez desde la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡No puedo, mi cabo, me está persiguiendo! —gritó mientras maniobraba entre una hilera de bancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo se preguntó qué le estaría sucediendo al sujeto, quizás sufría de alucinaciones. ¿A lo mejor no se habría tomado sus pastillas? Miró rápidamente hacia atrás, no viendo a nadie que viniese tras ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mierda —murmuró con algo de rabia mientras pensaba en la mejor manera de detener al otro sin dañarlo para que nadie alegase brutalidad policial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un automóvil que doblaba por la calle tuvo que efectuar un brusco frenazo para no colisionar con el motorista. Eduardo pasó junto al vehículo haciendo una pequeña pirueta y así no estrellarse contra un poste del alumbrado. Aceleró un poco, ya que su objetivo le había sacado algo de ventaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Por última vez, señor, deténgase! —gritó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Le dije que me sigue!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Atrás no viene nadie, hombre, pare!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo iba a cruzarse en el camino de la bicicleta cuando escuchó un grito a sus espaldas. Redujo la velocidad antes de girar la cabeza y ver a una joven rodar por el pasto. Miró al frente para ver que estaba despejado y luego volvió la vista atrás; un instante después, un tacho de basura salía volando sin que nadie lo tocase. Eso lo confundió, pues no tenía sentido. Siguió su marcha paralelo al ciclista, el que dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Sólo se puede ver con los espejos, no con los ojos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo estuvo tentado de mandarlo a freír espárragos, sin embargo, sentía algo extraño en el aire. Dio un vistazo a los espejos y vio una figura borrosa que pasó por ellos. Un escalofrío lo recorrió y casi perdió el control de su máquina. Atravesó entre dos automóviles detenidos en una luz roja sin darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Lo ve? —preguntó el ciclista, transpirando copiosamente por el esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo miró para atrás sin distinguir nada. No obstante, al usar los espejos retrovisores, una figura se perfiló con nitidez. El asombro y el miedo lo recorrieron en cantidades iguales, pues lo que veía no podía ser, no podía existir algo así. Tragó saliva y el hombre lo miró fijamente un momento antes de seguir pendiente del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Huevón! —gritó un transeúnte al ser casi atropellado por la motocicleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asombrado Eduardo se tragó una disculpa mientras miraba por el espejo la cosa que venía tras ellos. Era grande, más de dos metros, semejante a un oso de pie; pero con piernas más delgadas que usaba para correr con una agilidad asombrosa. Su pelambre era corto y la cabeza tenía un par de grandes ojos que miraban con frialdad por sobre una enorme boca manchada con sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Me viene siguiendo de los cerros! —contó el ciclista— ¡Ayúdeme, haga algo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué voy a hacer? —preguntó el uniformado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad, ¿qué iba a hacer? ¿Pedir refuerzos? ¿Le creerían si decía que lo seguía una bestia invisible al ojo humano? No tenía idea acerca de cómo actuar, era una situación para la que no lo habían entrenado en la Escuela de Carabineros. En el mejor de los casos, ¿cómo detener o dispararle a algo que no se ve a simple vista? Supuso que con infrarrojos o sensores térmicos sería capaz de seguirle la huella de calor, pero no tenía ese equipamiento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡La laguna de la plaza! —exclamó el ciclista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡La laguna, hombre! —respondió, jubiloso y esquivó a una pareja con un perro, el cual se puso a ladrar hacia la criatura que los seguía— ¡Me puedo meter en ella y esa cosa al seguirme levantará agua y podrá ver dónde está! ¡Después le dispara!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo comprendió al instante la idea y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Vale, yo me adelanto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Cuidado con darme a mí! —advirtió el hombre, quien daba muestras de agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La motocicleta saltó sobre la vereda y enfiló recto por un sendero. Aplastó unas flores mientras Eduardo tocaba la bocina para indicarle a la gente que se hiciera a un lado. Aceleró hasta la laguna, procediendo a colocarse al otro extremo de ella y, pistola en mano, le gritó a las personas que estaban en las cercanías:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Váyanse de aquí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la vista del arma todos le hicieron caso y pronto el lugar quedó vacío de gente. Con la pistola sujeta fuertemente entre sus manos aguardó la llegada del ciclista, el cual no tardó mucho en hacer su aparición. Agradeció la poca concurrencia de personas a ese lugar, pues en caso contrario la situación podría ser mucho peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No falles, no falles —murmuró mientras apuntaba la pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bicicleta saltó el pequeño borde de la laguna y se introdujo en el agua. Su conductor se bajó a toda velocidad de ella y corrió hacia Eduardo. Tras él, una gran salpicadura lo seguía a poca distancia. La mira quedó centrada en el hombre y luego la desvió hacia un lado. Con la mano izquierda le hizo el gesto de que se apartara y el ciclista corrió a la derecha, dejando al descubierto el agua desplazada por la criatura. Perfecto. No era preciso el verlo para saber dónde estaba. Oprimió el gatillo al tiempo que se preguntaba si las balas lo detendrían, pues en caso contrario su suerte estaría echada. Era tarde para hacer suposiciones y continuó disparando hasta que escuchó un rugido y sintió que algo grande caía al agua. Luego, silencio. Temblando, se acercó a la laguna. El otro hombre estaba a varios metros junto a un banco. Los dos tiritaban de miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Parece... que le diste —dijo el ciclista, dando unos pasos hacia él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varias personas miraban de lejos sin poder comprender lo que acontecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pa-parece que sí —exclamó Eduardo, metiéndose en el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una depresión en el líquido y se acercó a ella. Sin dejar de apuntarle, le dio un golpecito con el pie derecho. Sintió que le pegaba a algo sólido que afortunadamente no se movió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Está muerto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Eso creo —respondió, golpeándolo de nuevo con más fuerza. Miró al otro y preguntó—: ¿Cómo... apareció?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Iba por un sendero y... vi un perro que gemía. —Se sacó el casco y algunas canas quedaron al descubierto. Con el dorso de la mano se secó el sudor—. Creí que estaba herido; pero al acercarme se levantó en el aire y saltó sangre de su panza. Imaginé que alguien lo atacaba, aunque no vi a nadie. Me confundí, no pensé, sólo arrojé una rama filuda contra el aire... y golpeé a... a eso. El perro cayó al suelo mientras escuchaba un bramido como de toro. Instintivamente di media vuelta en la bici y huí. Por el espejo retrovisor lo vi. Bajé echo una bala varios kilómetros, casi me mato en algunas curvas, con esa cosa pisándome los talones. Fue el mejor descenso de mi vida y nadie lo vio, ¡ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué cresta era? ¿El chupacabras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Que me cuelgen si lo sé, mi cabo. Habrá que esperar a lo que diga la ciencia. —Sonrió un poco—. Esto nos hará famosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo asintió. Guardó su arma, preguntándose qué diablos iría a suceder ahora. Lentamente el sitio se iba llenando de gente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-5997975747216384987?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/5997975747216384987/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=5997975747216384987' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5997975747216384987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5997975747216384987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2011/04/pedalea-pedalea.html' title='¡Pedalea, pedalea!'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-1973136075719125170</id><published>2010-12-29T17:43:00.000-08:00</published><updated>2010-12-29T17:43:16.324-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cicloturismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bicicleta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'>Mi tercer viaje al desierto</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5126/5204809069_c2cc565325_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://farm6.static.flickr.com/5126/5204809069_c2cc565325_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;No podía despedir el año sin contar mi última aventura en bicicleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, después de un año de espera y planificación, conseguí hacer mi anhelado viaje por la costa de la Tercera Región. Fue del domingo 14 al jueves 18 de noviembre. Y valió la pena: fueron las mejores vacaciones de mi vida, lo pasé shansho pedaleando por el desierto. Éramos sólo mi Negra y yo, abriéndonos camino por entre la soledad de día y de noche, topándonos en ocasiones con nadie durante toda la mañana o toda la tarde, salvo algún ocasional vehículo o lugareño que vive alejado de los demás. Yo quería disfrutar de un viaje tranquilo, olvidarme de todo y todos por unos días, y lo conseguí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crónica es larga y no tengo ganas de perder mucho tiempo subiendo todas las fotos que tomé, una labor lenta y tediosa en Blogger, así que les dejo el enlace en los foros en los que participo para que las vean todas; en el foro Bikemontt se puede descargar el zip con los archivos para el Google Earth y los GPS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá mi reporte en los foros chilenos de ciclistas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.bikemontt.com/foro/topic/76240-caldera-a-huasco-por-la-costa/page__pid__1085499__st__0&amp;amp;#entry1085499&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.furiosos.cl/foro/viewtopic.php?id=3998&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en el foro en inglés:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.candlepowerforums.com/vb/showthread.php?303466-In-MTB-at-night-in-the-desert&amp;amp;p=3610345#post3610345&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.candlepowerforums.com/vb/showthread.php?303472-My-batteries-during-my-trip-to-the-desert&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que esto motive a más personas a subirse a la bicicleta y hacer cicloturismo, una forma muy entretenida y sana de conocer el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5002/5204809675_91510ea648_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://farm6.static.flickr.com/5002/5204809675_91510ea648_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5008/5205407466_13e1e5ef5f_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://farm6.static.flickr.com/5008/5205407466_13e1e5ef5f_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5245/5204810517_8606b1434a_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5001/5205408424_e284d3d6d4_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://farm6.static.flickr.com/5001/5205408424_e284d3d6d4_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5001/5205408424_e284d3d6d4_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm5.static.flickr.com/4151/5205409052_742ccee0f0_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://farm5.static.flickr.com/4151/5205409052_742ccee0f0_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm5.static.flickr.com/4129/5204812289_f29b13b9cb_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5246/5205483086_0a4b0816ff_b.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://farm5.static.flickr.com/4129/5204812289_f29b13b9cb_b.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://farm5.static.flickr.com/4129/5204812289_f29b13b9cb_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://farm6.static.flickr.com/5246/5205483086_0a4b0816ff_b.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://farm6.static.flickr.com/5246/5205483086_0a4b0816ff_b.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-1973136075719125170?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/1973136075719125170/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=1973136075719125170' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/1973136075719125170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/1973136075719125170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2010/12/mi-tercer-viaje-al-desierto.html' title='Mi tercer viaje al desierto'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm6.static.flickr.com/5126/5204809069_c2cc565325_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-2549667840000908299</id><published>2010-10-14T16:13:00.000-07:00</published><updated>2010-10-14T16:13:57.940-07:00</updated><title type='text'>Tactical flashlight</title><content type='html'>&lt;div align="JUSTIFY" style="font-style: normal; font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-size: small;"&gt;Esta es una historia que dedico a mis colegas flashalcólicos de CPF. Toda la terminología técnica es verdadera, esas “extrañas” baterías sí existen y son usadas actualmente. Sólo cambié los nombres de las marcas para proteger a los inocentes, je, je , je. Es un tanto ingenua en su desarrollo, advierto, pero hay un motivo para ello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;La linterna a la que hago alusión es una como ésta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/TLeN4_0UvAI/AAAAAAAAAPI/hC5pQebCO7k/s1600/FenixLD20.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/TLeN4_0UvAI/AAAAAAAAAPI/hC5pQebCO7k/s320/FenixLD20.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Tactical flashlight&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teobaldo Mercado Pomar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inscrita en el Registro de Propiedad Intelectual con el Nº 194.055&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Osvaldo vio la caja sobre la mesa del comedor inmediatamente sintió una gran alegría en su interior. La linterna había arribado al fin, la espera de dos semanas (que parecieron dos meses) lo tuvieron muy inquieto hasta ese momento. Le dio las gracias a su padre, que había recibido el paquete, y partió a su pieza con premura apenas contenida. Cogió un cortacartones y sobre el escritorio procedió a abrir el envoltorio. Pronto quedó ante sus ojos la sencilla caja que contenía el preciado bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finix L200&lt;br /&gt;Tactical flashlight&lt;br /&gt;Max 180 lumens&lt;br /&gt;Two AA batteries&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la primera linterna de verdad que poseía, toda una leyenda entre los exploradores y merecedora de más de un video en Youtube, provista de un potente led Cree Premiun Q5 que brindaba un potente haz de luz visible desde cientos de metros. Tenía seis modos de iluminación: Bajo, Medio, Alto, SOS, Turbo y Strobe, adecuados para casi cualquier situación imaginable. Y lo mejor era que funcionaba con dos simples baterías AA, nada de esas extrañas CR123, 18650 ó 17500, muy difíciles de encontrar en su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Quiero verte en acción, preciosa —murmuró, poniéndole ceremoniosamente las dos pilas NiMh de 3000 mAh que ya tenía cargadas para la ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagó las luces y accionó la interna. En modo Bajo iluminaba bastante, en Medio más aún y en Alto hacía casi innecesaria la lámpara del techo. El modo SOS emitía tres destellos cortos y tres largos. Giró la cabeza y el modo Turbo lo sorprendió por su potencia. Un rápido apretar del botón de encendido y una serie de destellos continuos alumbró como las luces de una discoteca. Sonrió, complacido ante la compra, olvidándose del costo del aparato. Ahora sí poseía una linterna para salir de excursión con sus amigos y poder alumbrarse como era debido en medio de la oscuridad de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Cómo me gustaría tenerte ahora conmigo, mi linda —murmuró y un aire de tristeza lo envolvió al recordar a Andrea, su amada, quien en las próximas semanas partiría a vivir a Australia. Esto opacó la alegría de lo recibido durante un largo minuto, al cabo del cual volvió a encender las luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colocó la linterna en su mochila de camping, aunque luego lo pensó mejor y la dejó en la que llevaba al trabajo. No era necesario, sin embargo, prefería estar preparado ante cualquier emergencia. Se puso a leer el folleto de instrucciones y en eso estaba cuando lo llamaron a cenar. Partió a comer, no sin antes darle un último vistazo a su nueva adquisición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche ya se había dejado caer cuando Osvaldo y sus amigos departían junto a la infaltable fogata de todo campamento. Ya habían comido, cantado y bromeado un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ríete con más ganas, hombre —pidió Juan, su amigo del alma, palmeándole el hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí lo hago, tonto —replicó Osvaldo, intentando parecer más alegre, pero no pudiendo apartar a Andrea de su mente. En su interior se sentía un tonto por haberse enamorado tan profundamente de ella a sabiendas de que la mujer tenía planeado marcharse del país. Y se sentía más tonto porque ella nunca se dio cuenta de lo que él sentía, salvo cuando se lo planteó directamente. Bueno, así eran los sentimientos: impredecibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Vamos a dar una vuelta al bosque? —preguntó Alvaro, quien siempre iba acompañado de Elvira, su novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su interior, Osvaldo llevaba más de una hora esperando aquel momento, pues le permitiría demostrar la potencia de su nueva adquisición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por supuesto —respondió Juan, extrayendo una gastada y anticuada FogLite de su chaqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los novios encendieron unas linternas semejantes, aunque de una marca desconocida, y cogidos de la mano encabezaron la marcha. Osvaldo sacó la suya y ante el asombro de los demás alumbró los árboles que tenían por delante diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por ahí está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros quedaron asombrados ante lo que veían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué chucha es eso? —inquirió Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Medio foco! —exclamó Alvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Y tan chica! —dijo Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin la menor modestia Osvaldo procedió a responder todas las preguntas que le hicieron, aprovechando de paso para demostrar las capacidades de la linterna. Luego, empezaron a caminar, internándose en el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Qué buena idea la de venir acá —comentó Juan, sin dejar de mirar con cierta envidia a su amigo con el nuevo aparato de iluminación—. Hace tiempo que no salíamos de paseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Valió la pena, compadre, la naturaleza siempre es relajante —dijo Osvaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaron una media hora antes de detenerse al borde de una pequeña quebrada. Discutieron acerca del mejor camino a seguir, decidiendo por intentar atravesarlo por la izquierda. Siguieron por un pequeño sendero apenas visible en medio de la vegetación, disfrutando de la vista de un cielo despejado, en donde las estrellas titilaban con fuerza. Al cabo de unos diez minutos se dieron por vencidos y volvieron sobre sus pasos. Todo el camino de vuelta al campamento charlaron animadamente, sin dejar de mencionar la nueva linterna de Osvaldo con regularidad. Se metieron en sus carpas y durmieron fatigados por la marcha del día y el paseo nocturno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me acuerdo del fin de semana donde la tía Paulina —comentó Juan a la mañana siguiente mientras se servían el desayuno—. Esa vez en que mi primo... este... ¿qué es ese zumbido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cuál zum...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Cállate! —interrumpió Osvaldo a Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mencionado sonido era claramente audible por todos. Parecía provenir de varias direcciones a la vez. Osvaldo se puso de pie para tratar de identificar mejor su origen y empezó a sentirse mareado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Oye, si no has tomado nada —dijo Juan, parándose para sujetarlo, pero él también fue victima del mareo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo... no entiendo... —balbuceó Osvaldo antes de caer al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros intentaron ayudarlo, mas también acabaron sobre la tierra.&lt;br /&gt;Osvaldo trató de levantar el brazo derecho en un último esfuerzo por incorporarse, no obstante, una enorme pesadez se apropió de él y pronto perdió el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió lo ojos de golpe y lo primero que descubrió fue que estaba en penumbras. Yacía sobre una loza de algo parecido al mármol y antes de poder indagar más una voz a su derecha dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Osvaldo, ¿estás bien? —Era Juan, quien se incorporaba a medias en una loza similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Eso... creo —respondió, todavía algo mareado y confuso—. ¿Qué cresta pasó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Que me registren, loco, acabo de despertar acá...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No se olviden de nosotros —pidió Elvira desde un rincón situado a la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A duras penas se pusieron de pie para juntarse en el centro de lo que parecía una habitación circular, cuyos muros se conformaban de extrañas placas hexagonales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Dónde estamos? —preguntó Alvaro con temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo llegamos acá? —añadió Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No entiendo nada —dijo Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo tampoco —exclamó Osvaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había varios focos empotrados en las paredes, desde los cuales una mortecina luz azul era irradiada. No alumbraban mucho, sólo lo suficiente como para poder caminar sin tropezar. A Osvaldo le recordaron las luminarias de los pasillos del cine. Miró su reloj y vio que ya eran las seis de la tarde, es decir, estuvieron casi ocho horas inconscientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya despertaron —dijo de improviso una voz rasposa que parecía provenir del techo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quién habla? —preguntó Juan, desafiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Somos sus captores —respondió la voz—. Venimos de otro planeta para investigarlos. Estamos interesados en apoderarnos de vuestro mundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Deja de decir huevadas y da la cara, maricón culiao! —exclamó Juan, haciendo gala del temperamento irascible que poseía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz nada dijo y el cuarteto de amigos se miró en silencio durante un largo rato. Alvaro iba a decir algo cuando una sección del muro a su espalda empezó a abrirse. Todos miraron en esa dirección y pronto unas siluetas se destacaron. Bastaba ver la forma en que caminaban para darse cuenta de que algo anormal se aproximaba a ellos. Tenían más de dos metros de alto, se erguían sobre un par de piernas de tres articulaciones y el tórax era casi el doble de un ser humano. Gruesos brazos, cuatro de ellos, emergían a intervalos regulares y una enorme cabeza coronaba el cuerpo. Tres pares de ojos se repartían bajo una estrecha frente. Una nariz achatada sobre una boca de grandes colmillos remataba el aspecto feroz de aquellos seres,&amp;nbsp; todos cubiertos por lo que parecían ser delgados trajes azulados con algunas franjas negras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No puede ser —comentó Alvaro, abrazando a su novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tú eres el que interrumpió —dijo uno de los alienígenas, señalando con los brazos de la izquierda a Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los seres apuntó algo semejante a un pequeño arco y al instante una poderosa descarga golpeó al hombre, arrojándolo algunos metros hacia atrás. Sus amigos corrieron a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Duele —exclamó el golpeado, contrito ante lo que veía, mientras era sentado sobre el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Cuando nosotros hablamos ustedes se callan, ¿entendido? —exclamó el más grande, que parecía ser el jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Enten... dido —aseveró Osvaldo, temblando de miedo por lo sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Eso está mejor —dijo el extraño ser—. Dentro de poco vendrán nuestros científicos a buscarlos para hacerles pruebas y será mejor que acaten todas sus órdenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo dio media vuelta y desapareció por donde había venido. El muro volvió a cerrarse, quedando tan aislados como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Siempre tenís que hacerte el valiente, huevón? —preguntó Alvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No... lo sabía, creí que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya no importa lo que creías —cortó Osvaldo—. Somos prisioneros de unos jodidos extraterrestres que van a experimentar con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No puede ser, no puede ser —dijo Juan, cogiéndose la cabeza con ambas manos—. Dios mío, esto no puede estar pasando, no a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hay... Hay que mantener la calma —dijo Osvaldo. Miró en todas direcciones—. Tiene que haber una salida en alguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Dónde? —preguntó Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acomodaron a Juan sobre una de las lozas, comprobando que no tuviese nada roto (salvo un dolor en las costillas; pero no podían estar seguros de si era sólo por el golpe o algo más). Luego, palparon las paredes en busca de alguna abertura, una separación entre las placas, una grieta, cualquier cosa. Nada. El lugar parecía completamente sellado. Abandonaron la búsqueda y volvieron con su amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vamos a morir —dijo Juan, pesimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mientras hay vida, hay esperanza —recordó Osvaldo, acomodándose la chaqueta en la espalda y notando que todavía tenía su linterna en el bolsillo derecho. La extrajo y la miró unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Genial, tu linternita mágica —comentó Alvaro, sarcástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo tuvo una idea producto de las palabras de su amigo, la cual le iluminó el rostro de emoción. Lo pensó un poco y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, podría ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué cosa? —preguntó Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Escuchen —contestó Osvaldo, bajando la voz y haciendo que los otros se acercasen a él—. Tanto la luz de afuera como la de este cuarto es escasa, o sea, ellos están acostumbrados a una menor iluminación. Sus ojos no reaccionarán bien ante un chorro repentino de luz, ¿entienden?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Puedes encandilarlos con tu linterna —dedujo Elvira, sintiendo que una chispa de esperanza brillaba en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Así es. —Giró la cabeza del artefacto para activar el modo Turbo—. Si para nosotros es doloroso mirarla de frente, para ellos debe ser mucho peor, quizás les provoque una ceguera que dure horas. Cuando entren, los alumbraré y luego saldremos de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y una vez fuera, ¿dónde iremos? —inquirió Alvaro— Ni siquiera sabemos en qué lugar estamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto debe ser su nave, ¿no? —exclamó Osvaldo, pensando con prisa— Con certeza todavía estamos en alguna parte del bosque. Miren, sé que es arriesgado, pero no perdemos nada con intentarlo. Ya oyeron lo que el fulano ése dijo: van a experimentar con nosotros. ¿Quieren que les metan sondas por cierta parte, les abran el pecho o les hurguen el cerebro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos guardaron silencio, recordando aquellas historias acerca de cirugías hechas por extraterrestres y uno a uno asintieron con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—A ver si podemos apropiarnos de alguna de sus armas —dijo Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento las paredes empezaron a abrirse de nuevo. Osvaldo les cerró un ojo a sus amigos y se volteó para enfrentar a los alienígenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vengan —ordenó uno de ellos, escoltado por otros dos provistos de armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo encendió la linterna directo a los ojos de sus captores en un rápido movimiento que los abarcó a todos. Los tres chillaron de dolor, se taparon los ojos y cayeron al suelo presa de fuertes convulsiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Vamos! —dijo Alvaro y se abalanzaron hacia la salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan le propinó una feroz patada en la cabeza a uno de los caídos y luego cogió el arma. La manipuló con rapidez en busca de una comprensión de su funcionamiento y al oprimir una protuberancia la descarga se activó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por aquí —indicó Osvaldo, más preocupado de escapar que de buscar armas, apagando la linterna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarteto se escabulló por un largo corredor. Al llegar a una intersección se toparon de improviso con otros cuatro extraterrestres. Un barrido de la luz directo al rostro los mandó al suelo igual que los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Funciona! —exclamó Elvira, jubilosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esperen —dijo Osvaldo, oteando por el otro corredor—. Siento una ligera corriente de aire que viene de esa dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Será una salida? —preguntó Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Comprobémoslo —dijo Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partieron apresuradamente, exigiéndole todo a sus piernas, literalmente como si el diablo les pisara los talones. Dejaron atrás metro tras metro hasta llegar a una amplia abertura que daba al exterior. Salieron a un claro en el bosque y —al voltearse— sólo vieron vegetación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Están camuflados —exclamó Alvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vámonos antes de que den la alarma —dijo Osvaldo y reanudaron la carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas internados un centenar de metros en la foresta, unas potentes descargas de un rayo azul empezaron a asolar el bosque. Numerosas explosiones se produjeron mientras el cuarteto corría en medio de ellas. Fue una carrera terrible, el aire estaba cargado del calor de las detonaciones y las numerosas esquirlas que lo recorrían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Qué cabrones! —se quejó Alvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Vamos, crucemos la colina, al otro lado estaremos a salvo! —señaló Osvaldo, liderando la huída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El castigo a la naturaleza prosiguió hasta que los fugitivos sobrepasaron la elevación geológica y quedaron fuera de su alcance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Lo hicimos, lo hicimos, no puedo creerlo! —gritó Juan, casi sin aliento luego de la carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Viviremos, todo gracias a ti —dijo Alvaro, palmeándole el hombro a Osvaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Gracias a tu linternita —añadió Elvira, sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por dónde ahora? —preguntó Juan, mirando en todas direcciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El volcán, allá —señaló Osvaldo—. El pueblo se encontraba hacia la costa, cerca de esos picos nevados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Estamos casi al otro lado del valle —dedujo Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vamos, tenemos que dar un rodeo muy grande y ya está oscureciendo —apremió Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvieron a ponerse en marcha. Caminaron durante casi cinco horas, siempre alumbrados por la L200 en su modo Medio (más que suficiente para ver bien en la noche). Constantemente miraron sobre sus hombros a la espera de algún alienígena, pero nada vieron. Tuvieron que cruzar un riachuelo, lo que los dejó con las piernas entumecidas hasta las rodillas. Se arrastraron entre unas matas con espinas para luego llegar a una pequeña pradera. La atravesaron a toda prisa y arribaron a un camino de tierra. Lo siguieron en dirección a la costa y en menos de una hora llegaron al pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nos salvamos, nos salvamos —murmuró Osvaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era casi medianoche cuando el cansado cuarteto de amigos entró en el pequeño cuartel de Carabineros. El cabo de guardia los miró con recelo unos instantes. Osvaldo le explicó resumidamente lo que les había sucedido y, antes de que el uniformado insinuase que estaban borrachos, le mostró un arma alienígena y la disparó contra una vieja silla de un rincón. Esto hizo saltar de asombro al hombre y llamó al sargento, quien dormía en las dependencias interiores. El suboficial perdió todo su sueño cuando le mostraron el arma. Las horas siguientes fueron de mucha agitación en el lugar. Se hicieron numerosas llamadas a la ciudad más cercana, desde donde enviaron un equipo de investigadores en una camioneta. Una vez más tuvieron que repetir su historia y esta vez consguieron la atención de las autoridades. Otra unidad policial arribó al pueblo y poco más tarde lo hizo una compañía del ejército. Le pidieron a Osvaldo que los guiase al lugar y el hombre accedió, pese a su falta de sueño. Fue fácil reconocer el lugar, ya que los disparos de los extraterrestres habían dejado grandes huellas en el bosque. En cuanto los primeros soldados se acercaron al sitio fueron objeto de un furibundo ataque. De ahí en adelante todo sucedió en forma frenética. Se radió la posición del navío y una escuadra de aviones bombardeó el lugar, no sin perder tres aparatos antes de acabar con los invasores. El camuflaje de invisibilidad estaba destruido y así pudieron ver finalmente los restos del artefacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo entró a su antiguo trabajo para saludar a sus ex compañeros. Todos lo recibieron con júbilo, pues ya era un hombre de fama mundial. Su valerosa acción al escapar de los extraterrestres y la detención de esa invasión dieron la vuelta al mundo en todos los noticiarios. La misma Finix le había pagado un dineral por aparecer en la publicidad de sus linternas, lo cual le hizo abandonar la empresa en donde trabajaba. A sus cuarenta y cuatro años el futuro se veía muy promisorio. El mismo mundo cambió radicalmente al descubrirse esa amenaza de otro planeta. Las naciones de la Tierra se pusieron de acuerdo en prepararse para defenderla y dejar de lado sus diferencias ideológicas. Ya no le parecía un lugar tan malo para vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero su corazón seguía adolorido, aún recordaba a Andrea y la echaba de menos. Tendría que conformarse con no volver a verla, no tenía alternativa, aunque cada vez que escuchase a TD ella vendría a su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pasa a visitarnos cuando quieras —dijo su antiguo jefe, dándole la mano al despedirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No nos olvides ahora que eres famoso —pidió una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo haré, lo haré —prometió y salió por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una multitud y una decena de periodistas lo aguardaban a la entrada del edificio. Se armó de paciencia ante ello y respondió lo mejor que pudo las preguntas. Estaba en eso cuando un rostro se destacó en medio de la gente. Era una mujer que lo saludaba agitando sus manos y sonreía de manera angelical. Sus palabras murieron a medida que ella se acercaba, abriéndose paso entre las personas. Los periodistas notaron a quién miraba y se hicieron a un lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Andrea, ¿qué haces aquí? —preguntó Osvaldo, no pudiéndolo creer y ella lo abrazó con fuerza— Tú... Tú deberías estar en Australia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mi lugar está donde está mi corazón y mi corazón está aquí, contigo —respondió, lo miró unos segundos y luego lo besó apasionadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo se dejó llevar por la caricia mientras la multitud aplaudía el hecho. Al terminar pasó sus manos por el rostro de su amada y, al borde de las lágrimas, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No puedo creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo tampoco podía creerlo cuando te vi en las noticias. Ahí supe que no podría vivir sin ti y me volví de Melbourne en el primer avión que encontré. ¿Todavía quieres estar a mi lado el resto de tu vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por supuesto que sí —contestó y nuevamente se besaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin era feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre repasaba los indicadores de los pacientes de esa ala del hospital. Confrontó las cifras con las del dispositivo de mano que portaba, notando que todo iba bien. En realidad, hasta el momento nunca existió algún problema de gravedad, sin embargo, era mejor tomar precauciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Todo sigue tan aburrido por acá como siempre? —preguntó una mujer que entró en la amplia sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Igual —respondió y apagó el dispositivo de mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Veo que éste terminó una de sus terapias —dijo la mujer, apuntando hacia una de las cápsulas que contenían un cuerpo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, la número once. Salva al mundo, se hace rico y famoso y se queda con la chica, la clásica y cursi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quién es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Un fulano cuarentón que coleccionaba linternas de principios de siglo. Su afición lo llevó a gastarse todo el dinero en ellas y acabó portando una media docena en todo momento, incluso al dormir. —La mujer se destornilló de la risa—. Sí, ríete; pero tenemos otros dos con la misma afición en el ala de al lado. Está de moda lo retro, así que con certeza habrán más pacientes similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bueno, la Psiquiatría Virtual los está curando al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, se supone que primero al realizarles sus fantasías les da cierta confianza para enfrentar el posterior tratamiento de recuperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué fantasías ha tenido este sujeto? —preguntó sin dejar de sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Oh, varias, desde el ejecutivo exitoso hasta el semental incansable, incluyendo el escritor famoso y el superhéroe urbano... que se llamaba... ah, sí, Flashbikerman (el tipo era adicto a las bicicletas también).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esta última frase los dos rieron a carcajadas un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Este paciente, además, aprovecha de conquistar virtualmente una y otra vez a la mujer que lo ignoró —contó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué programa sigue? —preguntó la mujer, limpiándose las lágrimas de risa del rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hay varios. ¿Quieres escoger uno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya —aceptó y revisó la lista del panel de control de la cápsula. Movió con el dedo la pantalla de arriba para abajo y escogió una—. Listo, cuando niña me divertí mucho con estas películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrea entró en el bar del lujoso hotel vistiendo un ajustado traje rojo que llamó inmediatamente la atención de casi todos los varones del lugar. Se paseó por la barra para escoger al que más le atrajese antes de pedir un trago. Llegó casi hasta el final, ignorando todas las miradas lujuriosas que los allí presentes le brindaron. De pronto, se fijó en un hombre de alrededor de un metro ochenta, con algunas canas, guapo, vestido con un smocking de corte impecable. Lo que más le llamó la atención fue que sostenía entre sus manos una Tark QF, aquella maravillosa linterna que sólo se fabricaba a pedido para clientes muy especiales. Se acercó a él, pues no podía tratarse de cualquier hombre, salvo que estuviese usando una imitación muy bien fabricada. A un par de metros notó el número de serie que el aparato llevaba impreso en su costado. Debía cerciorarse de que era legítima, se dijo, así que puso su mejor cara de conquista y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hola, lindo, soy Andrea. ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, esbozando una sonrisa encantadora, respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lumensbond, James Lumensbond.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-2549667840000908299?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/2549667840000908299/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=2549667840000908299' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2549667840000908299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2549667840000908299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2010/10/tactical-flashlight.html' title='Tactical flashlight'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/TLeN4_0UvAI/AAAAAAAAAPI/hC5pQebCO7k/s72-c/FenixLD20.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-5661322766424019316</id><published>2010-09-09T18:46:00.000-07:00</published><updated>2010-09-09T18:46:08.694-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia-ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundos virtuales'/><title type='text'>Miles de pdfs gratis para descargar</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Teobaldo Mercado Pomar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="line-height: 0.51cm; margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="line-height: 0.51cm; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Inscrita en el Registro de Propiedad Intelectual con el Nº&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;b&gt; 176.458&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="line-height: 0.51cm; margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;De: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="mailto:bot_anonimo@mundovirtual.com"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;bot_anonimo@mundovirtual.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;A: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="mailto:admin@mundovirtual.com"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;admin@mundovirtual.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Asunto: Miles de pdfs gratis para descargar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estimado administrador:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;He empleado este llamativo nombre de asunto solamente para atraer vuestra atención, ya que sé que está prohi&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;bido el dar enlaces de descargas ilegales. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Me dirijo a usted con la finalidad de estampar un reclamo y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;—a la vez— efectuar una petición a modo personal. Verá, sé que soy un simple bot, uno de esos seres virtuales que aparecen cuando hay grandes concentraciones de público (partidos de fútbol, festivales, eventos culturales al aire libre, etcétera). Sí, soy una de esas caras anónimas que se ven en la televisión de vez en cuando, ya sea aplaudiendo, gritando o cantando para complementar la escena y que no parezca tan vacía. Acepto el humilde papel que me ha tocado representar en este mundo virtual y, por qué no decirlo, me siento orgulloso de lo que soy. No he reclamado cuando me ha tocado correr huyendo del carro lanza aguas, ser azotado por un terremoto, tragarme el gas lacrimógeno en las concentraciones, sufrir los azotes de un mal sistema de locomoción colectiva o el par de piedras que los neo nazis me arrojaron, no, ya dije que asumo lo que soy.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No obstante lo anterior, veo que en el diseño de mi vida se han pasado por alto algunos elementos básicos que todos los demás bots tienen y yo no. A saber:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;—&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Estar siempre donde mismo, es decir, no tener siquiera una casa propia ni un empleo estable por más empeño que pusiera en ello.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;—&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Que todos los ascensos laborales y empleos bien remunerados sean otorgados a bots que no reúnen los requisitos necesarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;—&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Que nunca haya podido tener una relación seria con alguna mujer que amase (y que siempre me manden a freír espárragos sin haber hecho nada para merecerlo).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;—&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Sufrir percances que no posean ninguna explicación lógica (como la marca que se trasladó misteriosamente de un dedo para otro, las verrugas en cierta parte, la abertura en el cuello de la parka que desapareció como si nunca hubiese existido o el zumbido en la cabeza que no me dejaba dormir).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Por todo lo anterior es que solicito una revisión de mi estado para una mejora en mis condiciones de vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt; Sé que no se le puede pedir demasiado a un algoritmo de creación de multitudes, pero igualmente considero que es injusto todo lo que he sufrido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Atentamente,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un Bot Frustrado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;De: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="mailto:admin@mundovirtual.com"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;admin@mundovirtual.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;A: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;u&gt;&lt;a href="mailto:bot_anonimo@mundovirtual.com"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;bot_anonimo@mundovirtual.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Asunto: Re: Miles de pdfs gratis para descargar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estimado Bot:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Como usted bien dice, no se le puede pedir demasiado a un algoritmo de creación de multitudes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;. Su encabezado solamente consiguió que fuera a dar a la carpeta de spam y recién ahora, meses después, vengo a ver el correo. Casi lo borro sin más, igual que los del tipo Agranda tu RAM, pero me picó la curiosidad por el remitente del mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;Espero que comprenda que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-CL"&gt;nuestro sistema no posee las capacidades necesarias como para procesar su petición, nos es imposible preocuparnos de la calidad de vida de todas las creaciones virtuales que tenemos bajo control. Es probable que cuando se haga una actualización del sistema podamos corregir los defectos que nos menciona. Sin embargo, por el momento, ello no es posible, así que compórtese como un bot digno y prosiga con su vida cotidiana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sin otro particular,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" lang="es-CL" style="font-style: normal; font-weight: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-size: small;"&gt;El Administrador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-5661322766424019316?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/5661322766424019316/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=5661322766424019316' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5661322766424019316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5661322766424019316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2010/09/miles-de-pdfs-gratis-para-descargar.html' title='Miles de pdfs gratis para descargar'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-4158628898183992055</id><published>2010-06-21T19:41:00.000-07:00</published><updated>2010-06-21T19:41:12.489-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Cuando se fueron los vecinos&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó a la mujer gorda meter apresuradamente una gran maleta en el portaequipaje del coche, encontrando divertida la manera en que ella empujaba el bulto. En cuanto terminó, se le unió la hija, una adolescente de dieciséis años que vestía unos pantalones sueltos y calzaba zapatillas chillonas. Ambas discutieron acaloradamente acerca de un bolso que la joven llevaba. La madre gesticuló y al fin lo arrojaron entre la maleta y el respaldo de un asiento. La pareja se veía tan estúpida como siempre, sólo faltaba el esposo y su eterna seriedad en todos los momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras volvían a la casa en busca de más pertenencias, recordó a los anteriores vecinos, mucho más normales, no tan... ¿cómo era el término de moda aquel?... frikis, eso, no tan frikis. Supuso que el bolso de la hija contendría la espantosa colección de música rock que guardaba —y peor aún, escuchaba— en su pieza. También supuso que en la maleta irían las figuritas de plástico que la madre tenía repartida por toda la casa (figuritas de extraños personajes de ojos grandes y pelos parados, además de otros con colas, garras y colmillos, toda una oda al mal gusto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre se hizo presente acarreando un enorme estuche de esos en los que cabían quinientos CD’s, el cual iba hinchado y con su capacidad sobrepasada. Con certeza serían todas esas óperas que tenía en el estudio. Además, llevaba una gran mochila llena de ropa, desde la cual se asomaba el mango de un violín. El tipo se creía con talento para la música y —en más de una ocasión— lo había incordiado al son de lo que parecía una Sonata Para Gatos Borrachos. A veces se preguntaba si el sonido producido era porque usaba el agujero del instrumento para otros fines. Bah, ¿qué importancia tenía eso ahora? Se iban a toda prisa, eso sí era importante. Ya no tendría que soportarlos. Pero lo bueno era que solía molestarlos de vez en cuando a modo de desquite. Sonrió al recordar esos momentos en que les gritaba al oído cuando estaban junto a la verja que separaba las casas, haciéndolos saltar de susto. Y así como eso había más, aunque no parecía haberlos amedrentado en lo más mínimo durante los últimos tres años. Le pareció extraña la urgencia que tenían en esos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, se iban, pero no podía resistirse a hacerles una última jugarreta. Se deslizó por sobre la verja y entró a la casa por la abierta puerta trasera. Escuchó al hombre poner el motor del vehículo en marcha, por lo cual se dio prisa al recorrer el pasillo. Alcanzó a ver la espalda de la mujer antes de percatarse de que la adolescente salía casi trotando de su pieza. Se colocó emboscado en la entrada de la cocina y, cuando la joven pasó a su lado, le acarició la espalda al tiempo que decía con voz cavernosa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Que te follen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afectada dio un grito y perdió el control, tropezándose antes de llegar a la puerta de la casa. Logró sujetarse de una mesita que había junto a la entrada, se giró y junto con escupir al aire gritó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Que te follen a ti, cabrón de mierda, púdrete en el infierno!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras lo cual abandonó la vivienda en medio de las carcajadas de su interlocutor. Entró en el automóvil y partieron velozmente hacia la calle. Se perdieron colina abajo, tomando la primera curva sin disminuir la velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue hacia el living, en donde un encendido televisor mostraba las imágenes de un político que daba un enérgico discurso frente a un parlamento a medio llenar. Le hizo un gesto obsceno, pues odiaba a los políticos desde el siglo anterior, y salió al ahora desierto patio delantero de la vivienda. El día estaba despejado y sólo unas lejanas nubes entorpecían la visión. Las demás casas del sector, en la ladera de la colina, se veían vacías. Más abajo estaba la ciudad, si bien lo que allí sucedía poco le importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, volvía a estar solo. No sabía cuándo vendrían nuevos habitantes a la propiedad y —lo más curioso de todo— se dio cuenta de que la familia había abandonado algunas de sus pertenencias. Qué diferencia con los anteriores arrendatarios, quienes se llevaron hasta el último periódico comprado; a esos sí los echaba de menos, pues en algunas ocasiones pudo llegar a conversar tranquilamente con ellos. Al irse les había deseado suerte de todo corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a su casa, que ahora parecía más solitaria que de costumbre. Se quedó en la entrada, recordando todos los años vividos en ella. No solía ser nostálgico, no obstante, en ciertas ocasiones la soledad lo abrumaba lo suficiente como para añorar otros tiempos, otras personas, tanto parientes como amigos, que conoció en otro tiempo, otra vida. Un par de horas transcurrieron en medio de esos pensamientos, hasta que un trío de helicópteros pasó a toda velocidad por sobre la colina. Era extraño, nunca había visto a esas aeronaves comportarse así, además de que estaba prohibido el tránsito por esa zona residencial. Durante unos instantes pensó en quejarse, mas luego se dio cuenta de lo inútil que sería. ¿Quién le iba a hacer caso a un...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un súbito destello en la ciudad lo sobresaltó. Era un gran fogonazo enceguecedor que fue seguido por una enorme bola de fuego, la cual se expandió velozmente hasta consumir casi toda la urbe. No pasó mucho tiempo hasta que la onda expansiva azotó la colina, derribando las viviendas e incinerando sus restos. Miles de seres vivos cayeron bajo la deflagración, convertidos en cenizas al instante. El suelo tembló con una violencia nunca antes vista. Escombros y algunos vehículos fueron expelidos por sobre la cima de la elevación y arrojados al otro lado de ella. Un enorme hongo de fuego se creó sobre la ciudad. En menos de un minuto el paisaje estaba irreconocible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó los brazos que por instinto había subido para protegerse el rostro. Observó alrededor. Nada. Sólo restos carbonizados o en llamas quedaban de lo que una lejana vez fue su hogar. Las casas de los vecinos estaban en idénticas condiciones. Ningún ser vivo se movía por el lugar. Sabía lo que era la energía atómica; pero nunca se imaginó que la presenciaría en vivo... o, mejor dicho, en muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preguntó qué diablos podría hacer un espíritu en una tierra devastada por un holocausto nuclear.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-4158628898183992055?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/4158628898183992055/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=4158628898183992055' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4158628898183992055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4158628898183992055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2010/06/cuando-se-fueron-los-vecinos-observo-la.html' title=''/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8708180128718541719</id><published>2010-01-31T11:03:00.000-08:00</published><updated>2010-01-31T11:03:42.145-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/S2XSPS_qNkI/AAAAAAAAAOw/p7QJ8pq9nDo/s1600-h/Pergamon.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/S2XSPS_qNkI/AAAAAAAAAOw/p7QJ8pq9nDo/s320/Pergamon.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy se cumplen treinta años de un concierto histórico que pasó casi desapercibido en el mundo entero. Se trata de la primera actuación de un grupo occidental en Alemania Oriental, acaecida en medio de la Guerra Fría. La banda en cuestión fue Tangerine Dream, compuesta por Christopher Franke, Johannes Schmoelling y Edgar Froese (su líder, que además es escultor). Su estilo era la música electrónica seria (mal llamada New Age y que casi nada tiene que ver con el Techno, Dance, DJ y similares), un estilo siempre dejado de lado en la escena musical mundial, salvo raras excepciones. También ha sido llamado rock electrónico, aunque de rock no encuentro que tengan mucho. No obstante, independiente de las etiquetas asignadas al estilo, lo importante es que fueron los primeros en actuar al otro lado de la Cortina de Hierro. Cabe destacar la curiosa postura de Edgar Froese, quien dice que no hace música electrónica; quizás por eso hoy en día componen en un estilo muy diferente al de antaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo tardó dos años en conseguir el permiso para su actuación, siendo invitados luego a dar dos conciertos en el Palast der Republik, Berlín Oriental, el 31 de enero de 1980. El permiso se consiguió porque seguramente su música no se consideró “políticamente peligrosa”. En este lugar se hacían las sesiones parlamentarias y reuniones políticas del gobierno de la época. El 80% de las entradas se entregaron a oficiales y organizaciones ligadas al gobierno; el 20% restante se vendió en cinco minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conciertos fueron un éxito total, inclusive casi un millar de personas quedaron fuera y empezaron a presionar las puertas de vidrio. Edgar Froese le pidió a los oficiales que los dejasen entrar para evitar problemas y así lo hicieron. El evento se editó con el nombre “Pergamon”, un disco con apenas dos pistas, pero llenas de la calidad que los caracterizaba. Empieza con un solo de piano a cargo de Johannes Schmoelling, para luego adentrarse en los melódicos caminos de los sintetizadores del grupo. El álbum es toda una sinfonía electrónica, típica del Tangerine Dream de aquella época, y casi completamente alejado del estilo comercial de la banda hoy en día. En Internet hay una tercera parte inédita dando vueltas y en una radio, a finales de los ochenta, escuché un trozo que era del mismo concierto (igualmente inédito).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia, la prensa no se hizo eco de este evento histórico, pues apenas apareció una pequeña mención en un periódico al día siguiente. Por lo visto a ninguno le interesó contar esta noticia y fue así como pasó casi al olvido, excepto por los pocos que nos interesamos en este estilo.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/S2XSSA_p16I/AAAAAAAAAO4/2ay2_CVohyw/s1600-h/TDBerlin80.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="277" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/S2XSSA_p16I/AAAAAAAAAO4/2ay2_CVohyw/s320/TDBerlin80.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tangerine Dream es, para quienes no lo saben, un grupo precursor en la música electrónica en los años setenta y parte de los ochenta. Hasta el momento ha editado más de cincuenta álbumes, tanto en vivo como en estudio. Ellos y Klaus Schulze, ex integrante de la banda, crearon la Escuela Alemana de Música Electrónica, en donde el músico japonés Kitaro fue discípulo de Schulze. Sin embargo, desde 1990 se han decantado por un estilo más comercial, que poco o nada tiene que ver con el de los setenta y ochenta. Como sea, son un verdadero ícono en el movimiento electrónico mundial. Algunas de sus grandes obras son: Ricochet, Stratosfear, Tangram, Encore, Force Majeure, Hyperborea, Phaedra, Logos; así como algunas bandas de sonido: Sorcerer (El salario del miedo), Street Hawk (El Cóndor, serie de TV), Miracle mile, Thief. Su sitio oficial es:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.tangerinedream.org/&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8708180128718541719?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8708180128718541719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8708180128718541719' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8708180128718541719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8708180128718541719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2010/01/hoy-se-cumplen-treinta-anos-de-un.html' title=''/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/S2XSPS_qNkI/AAAAAAAAAOw/p7QJ8pq9nDo/s72-c/Pergamon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-5960951163510610842</id><published>2009-12-26T11:10:00.000-08:00</published><updated>2009-12-26T11:10:41.550-08:00</updated><title type='text'>El medio siglo de “Tropas del espacio”</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SzZffAgrt5I/AAAAAAAAAOQ/VESaVBnoMFQ/s1600-h/tropas+del+espacio+Dronte.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SzZffAgrt5I/AAAAAAAAAOQ/VESaVBnoMFQ/s320/tropas+del+espacio+Dronte.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quería terminar este año sin mencionar un hecho importante para la ciencia-ficción: se cumplieron 50 años de la publicación de una obra emblemática y polémica, escrita por el gran Robert Anson Heinlein. Se trata de &lt;i&gt;Starship troopers&lt;/i&gt; (en inglés), que ha hecho correr ríos de tinta con comentarios positivos y negativos. La horrenda película de Paul Verhoeven no le hizo la menor justicia y fue un verdadero golpe bajo para el mundo de la c-f, todo lo contrario de la serie 3D (para colmo, inconclusa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela nos narra las aventuras y desventuras de Johnnie Rico, un joven adolescente del siglo XXII que, al salir de la enseñanza secundaria, decide enrolarse en el Servicio Federal. De ahí en adelante se sucederán las diversas peripecias que lo convertirán en un hombre adulto. Mucho se ha hablado del carácter fascista o militarista del libro, sin embargo, creo que Heinlein quiso hablar de otra cosa: el cambio que uno sufre al ir avanzando por la vida. Cierto, tiene un tinte militarista, cualquiera se puede dar cuenta; mas ello no le resta méritos a la historia de fondo: la manera en que Johnnie crece y cómo, dentro de tanto dolor y destrucción, se reencuentra con su padre. El personaje está bien concebido y desarrollado, un joven que medita acerca de lo que ve y aprende, sin ser demasiado ligero ni demasiado profundo. No es ninguna Obra Maestra, no obstante, cumple a cabalidad con su función de entretener y —en más de un momento— consigue transmitir las emociones que involucran al protagonista. Desde el abandono de la vida civil hasta el horror de su primera batalla (una derrota) se siente cómo Johnnie va sufriendo y aprendiendo, cómo lo embarga la tristeza por la muerte de sus padres y la de sus camaradas. Vemos con sus ojos lo que acontece, todo ello salpicado de la sensación de estar atrapados en algo que no dominamos, pues somos meros peones de un gigantesco tablero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte de lo anterior, hay otro elemento que hace destacar a este libro de otros. Se trata de los trajes blindados que usa la Infantería Móvil y casi podría afirmar que esta obra crea el subgénero de las armaduras blindadas en la ciencia-ficción, un elemento usado interminablemente por el Manga y el Anime. Heinlein no fue el primero en hablar de trajes de combate futuristas, sin embargo, sí fue el primero en darles un toque &lt;i&gt;real&lt;/i&gt;, más creíble que los anteriores al mencionar elementos tecnológicos posibles, como el uso de giroscopios para mantener el equilibrio y motores cohete para dar grandes saltos. Toda la serie de implementos que posee el soldado enfundado en esta colosal armadura está perfectamente pensada para las necesidades de la guerra. Muchos de esos implementos son de uso cotidiano hoy día (pantallas de radar e infrarrojos portátiles, armas nucleares tácticas) y otros se encuentran en fases de desarrollo, pero todo es factible y no algo meramente fantástico. Desde la creación de esta novela hasta nuestros días han surgido nuevas invenciones que complementan lo allí descrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que esta obra es una de mis favoritas, que me ayudó a ver que la ciencia podía darnos buenos referentes para lo que escribimos, siempre y cuando sepamos adaptarnos a ella. También me abrió los ojos a una aterradora realidad: la guerra futura no será como la conocemos, no habrán hordas de soldados corriendo a pie con armas de rayos que hacen píu-píu ni camellos mecánicos gigantes, sino que se luchará con pocos efectivos que hagan un uso más racional de la tecnología, la que nos brindará nuevos métodos de destrucción. Es trágico, no lo voy a negar; pero una alternativa a considerar si queremos tener un pensamiento verdaderamente futurista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único malo —y que no puedo evitar mencionar— es el hecho de que muchos quedamos esperando una segunda parte de la historia, pues se acaba cuando va a comenzar la batalla más interesante. Quizás sea para mejor, ya que más adelante Heinlein se puso a escribir unas fantasías sico-sexuales de inferior calidad que poco o nada aportaban al género. No me imagino a Johnnie encamándose con su oficial superior o con su padre durante las pausas entre batallas. Dejemos la historia así, sin mayores desvaríos de otro corte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, tío Roberto, por haber escrito esta historia que a muchos nos hizo soñar. Por algo la nave insignia de mis Tropas Cibernéticas lleva tu nombre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-5960951163510610842?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/5960951163510610842/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=5960951163510610842' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5960951163510610842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5960951163510610842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2009/12/el-medio-siglo-de-tropas-del-espacio.html' title='El medio siglo de “Tropas del espacio”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SzZffAgrt5I/AAAAAAAAAOQ/VESaVBnoMFQ/s72-c/tropas+del+espacio+Dronte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-4763929666244028127</id><published>2009-10-02T21:31:00.000-07:00</published><updated>2009-10-02T21:49:52.414-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bicicleta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vacaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'>En bicicleta por el desierto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUmzreWSI/AAAAAAAAAKg/S0NtPHIGvus/s1600-h/Desierto+2009-01.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUmzreWSI/AAAAAAAAAKg/S0NtPHIGvus/s320/Desierto+2009-01.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388227767368046882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por segunda vez fui al Desierto de Atacama, el más árido del mundo. La excursión del año pasado me dejó con gusto a poco y gracias a ella es que me arranqué nuevamente a esas desoladas tierras. Empero esta vez llevé a mi Negra, mi bicicleta mountain bike aro 26, provista de alforjas para llevar la carga más pesada. Temí que no funcionase bien, que sufriese algún percance mecánico inesperado (pinchazo de rueda, rotura de rayos, quiebre de los pedales, etcétera), sin embargo, se portó de maravillas. Quiero agradecer a la gente de Bike Ride, la tienda donde la adquirí, pues me vendieron una buena bicicleta y todos los accesorios que he comprado allí han sido buenos. Su dirección es San Diego 862, teléfono 6887727.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUnHlBgJI/AAAAAAAAAKo/Fuy9_ngNTtg/s1600-h/Desierto+2009-00.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUnHlBgJI/AAAAAAAAAKo/Fuy9_ngNTtg/s320/Desierto+2009-00.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388227772709699730" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron 148 kilómetros en cuatro días, desde Copiapó hasta Puerto Viejo, lugar desde el cual me dirigí a Playa La Virgen por la costa en medio de unas huellas dejadas por vehículos 4x4. Inclusive en una parte me fui por un sendero hecho por personas, viéndome obligado a subir a mi Negra a pulso por unas pendientes muy pronunciadas. Luego, me volví a Copiapó para pasar a saludar a mi amigo Alfonso que vive en dicha ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUnhuKXWI/AAAAAAAAAKw/LmoDPX7nDk8/s1600-h/Desierto+2009-02.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUnhuKXWI/AAAAAAAAAKw/LmoDPX7nDk8/s320/Desierto+2009-02.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388227779727351138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUn4Y7eNI/AAAAAAAAAK4/JB8f6VZ1xtI/s1600-h/Desierto+2009-03.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUn4Y7eNI/AAAAAAAAAK4/JB8f6VZ1xtI/s320/Desierto+2009-03.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388227785812310226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El desierto no me gusta, prefiero la vegetación del sur, no obstante, la tranquilidad que se disfruta en ese territorio es impagable. No hay ruidos, excepto los del viento que susurra incansablemente en la región. Basta con alejarse unos cientos de metros o menos de las carreteras para encontrarse a solas con la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVA2ussCI/AAAAAAAAALI/yc6h4yUgdxY/s1600-h/Desierto+2009-05.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVA2ussCI/AAAAAAAAALI/yc6h4yUgdxY/s320/Desierto+2009-05.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228214863474722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUobSqLsI/AAAAAAAAALA/USL2XDkMu3g/s1600-h/Desierto+2009-04.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUobSqLsI/AAAAAAAAALA/USL2XDkMu3g/s320/Desierto+2009-04.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388227795181252290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una experiencia recomendable para cualquiera, aquellos que no soporten la soledad o no estén dispuestos a dormir en una carpa o al aire libre deben abstenerse. Fueron días de alimentarse de manera simple y pedalear bajo un calor incesante, nada de una ducha al levantarse para luego tomar té con pan recién horneado, mantequilla o huevos revueltos; lo mismo para el almuerzo, la once y la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVB7JB7EI/AAAAAAAAALg/IGItfFrP6ZQ/s1600-h/Desierto+2009-08.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVB7JB7EI/AAAAAAAAALg/IGItfFrP6ZQ/s320/Desierto+2009-08.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228233227529282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVBliC2SI/AAAAAAAAALY/vQQbiu9OzEA/s1600-h/Desierto+2009-07.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVBliC2SI/AAAAAAAAALY/vQQbiu9OzEA/s320/Desierto+2009-07.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228227426867490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVBCT9D2I/AAAAAAAAALQ/E0Ddlfbsehc/s1600-h/Desierto+2009-06.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVBCT9D2I/AAAAAAAAALQ/E0Ddlfbsehc/s320/Desierto+2009-06.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228217972526946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que procurar llevar mucho líquido, pues la deshidratación puede hacer estragos en uno. Debido al fuerte viento en contra que efrenté al empezar mi viaje, me demoré medio día más de lo calculado y, cuando retomé la carretera para volver a Copiapó, me quedé sin agua. Tuve que pedalear como diez kilómetros hasta que encontré un restaurante donde me abastecí de jugo. Cierto, no me iba a morir por eso, pero igual fue una experiencia desagradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVpQfZAPI/AAAAAAAAAMQ/HCid81QYZzw/s1600-h/Desierto+2009-14.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVpQfZAPI/AAAAAAAAAMQ/HCid81QYZzw/s320/Desierto+2009-14.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228908973359346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVpHMzEFI/AAAAAAAAAMI/2tWfi_mTOiw/s1600-h/Desierto+2009-13.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVpHMzEFI/AAAAAAAAAMI/2tWfi_mTOiw/s320/Desierto+2009-13.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228906479456338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVotktrqI/AAAAAAAAAMA/BDXcYlPkCjA/s1600-h/Desierto+2009-12.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVotktrqI/AAAAAAAAAMA/BDXcYlPkCjA/s320/Desierto+2009-12.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228899600445090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVoDF7NDI/AAAAAAAAAL4/VlTvREHzEdU/s1600-h/Desierto+2009-11.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVoDF7NDI/AAAAAAAAAL4/VlTvREHzEdU/s320/Desierto+2009-11.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228888197018674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVn4UQC3I/AAAAAAAAALw/pXo2H8VrHcI/s1600-h/Desierto+2009-10.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVn4UQC3I/AAAAAAAAALw/pXo2H8VrHcI/s320/Desierto+2009-10.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228885304314738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVCdqnCaI/AAAAAAAAALo/tE-_HG1Qy3g/s1600-h/Desierto+2009-09.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbVCdqnCaI/AAAAAAAAALo/tE-_HG1Qy3g/s320/Desierto+2009-09.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388228242495179170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Volvería? ¡Claro que sí! Espero el año que viene hacer el trayecto de Caldera hasta Huasco por la costa, para terminar en Vallenar y de ahí embarcarme a Santiago. A ver si puedo conseguir compañeros de ruta, pero lo veo difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWuM3vYjI/AAAAAAAAAM4/05gTw78Jo2Y/s1600-h/Desierto+2009-19.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWuM3vYjI/AAAAAAAAAM4/05gTw78Jo2Y/s320/Desierto+2009-19.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230093412721202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWtumK3XI/AAAAAAAAAMw/_1UdGGVUgho/s1600-h/Desierto+2009-18.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWtumK3XI/AAAAAAAAAMw/_1UdGGVUgho/s320/Desierto+2009-18.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230085285961074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWtcEOIaI/AAAAAAAAAMo/DWs2R8PKxaI/s1600-h/Desierto+2009-17.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbWtcEOIaI/AAAAAAAAAMo/DWs2R8PKxaI/s320/Desierto+2009-17.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230080311730594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, no sentí el menor miedo al pedalear en el desierto; más miedo me da andar en las calles de Santiago por los perros malditos, los automovilistas y los delincuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXPckgzII/AAAAAAAAANg/8VsNfknyluw/s1600-h/Desierto+2009-26.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXPckgzII/AAAAAAAAANg/8VsNfknyluw/s320/Desierto+2009-26.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230664562723970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXPAeaR6I/AAAAAAAAANY/Fd5OjL840VE/s1600-h/Desierto+2009-25.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXPAeaR6I/AAAAAAAAANY/Fd5OjL840VE/s320/Desierto+2009-25.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230657020938146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXO-0RabI/AAAAAAAAANQ/bAPqOgsVAZg/s1600-h/Desierto+2009-24.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXO-0RabI/AAAAAAAAANQ/bAPqOgsVAZg/s320/Desierto+2009-24.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230656575760818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXOI6dwPI/AAAAAAAAANI/9DlyjW05We0/s1600-h/Desierto+2009-23.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXOI6dwPI/AAAAAAAAANI/9DlyjW05We0/s320/Desierto+2009-23.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230642106220786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXNmv2YII/AAAAAAAAANA/itIqwL4QT4M/s1600-h/Desierto+2009-22.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbXNmv2YII/AAAAAAAAANA/itIqwL4QT4M/s320/Desierto+2009-22.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388230632934891650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-4763929666244028127?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/4763929666244028127/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=4763929666244028127' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4763929666244028127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4763929666244028127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2009/10/en-bicicleta-por-el-desierto.html' title='En bicicleta por el desierto'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SsbUmzreWSI/AAAAAAAAAKg/S0NtPHIGvus/s72-c/Desierto+2009-01.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-9136980247579656957</id><published>2009-08-04T17:33:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T17:37:57.655-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='steampunk'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SergioMeier'/><title type='text'>La muerte de un Gran Soñador</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTqV4o8UI/AAAAAAAAAKA/rAhtQ1QTLTc/s1600-h/MuerteMeier1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 269px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTqV4o8UI/AAAAAAAAAKA/rAhtQ1QTLTc/s320/MuerteMeier1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366271680394621250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una vez más la Muerte nos arrebata a un soñador, un luchador empedernido de la literatura que, además, era un gran amigo mío y de quien siempre tuve las mejores impresiones. Un Caballero con mayúsculas, siempre afable, respetuoso, cortés, educado y gentil, que soñaba con mundos imaginarios e invitaba a los demás a soñar con él. Lo conocí en el lanzamiento de Años Luz y desde entonces lo incluí entre mis amistades. Fue algo casi instantáneo el sentirme a gusto con alguien que conocía sólo de referencias, una impresión que sé que provocó en muchos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo el cáncer nos lo quitó injusta y prematuramente, impidiendo la realización de varios proyectos literarios que permanecían en su mente, cerrando de una vez por todas aquel torrente creativo que emanaba de él. La suya fue una lucha solitaria, pues no comentó su estado de salud con nadie. Lo visité el 28 de febrero en compañía de Sergio Amira, otro gran amigo y colega de la Quinta Región, notándolo más delgado. Él, con su afabilidad de siempre, le restó importancia, insinuando que eran achaques de la edad (aunque me pareció exagerado, pues teníamos la misma edad). Ahora sabemos cuál era la cruel realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su partida ha sido una gran pérdida para la literatura fantástica nacional y para todos los que lo conocimos. Estoy seguro de que siempre lo recordaremos. Vaya mi pésame para su gran compañera que es Isabel, a quien apoyaremos en todo lo que podamos para mantener vivo su legado. Estoy muy afectado por esto, no lo voy a negar, lo apreciaba mucho y lo echaré de menos, pasará mucho tiempo antes de que pueda acostumbrarme a la idea de que no está con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descansa en paz, amigo mío, y espero que en estos instantes te encuentres conversando con Carlos Raúl de libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTqukg45I/AAAAAAAAAKI/9ULqpanVECM/s1600-h/MuerteMeier2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTqukg45I/AAAAAAAAAKI/9ULqpanVECM/s320/MuerteMeier2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366271687021093778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTrFxDQEI/AAAAAAAAAKQ/OR_5ZrRyvek/s1600-h/MuerteMeier3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTrFxDQEI/AAAAAAAAAKQ/OR_5ZrRyvek/s320/MuerteMeier3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366271693247692866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTrc0jAMI/AAAAAAAAAKY/gLQNXBfNjbA/s1600-h/MuerteMeier4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTrc0jAMI/AAAAAAAAAKY/gLQNXBfNjbA/s320/MuerteMeier4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366271699436372162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-9136980247579656957?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/9136980247579656957/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=9136980247579656957' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/9136980247579656957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/9136980247579656957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2009/08/la-muerte-de-un-gran-sonador.html' title='La muerte de un Gran Soñador'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SnjTqV4o8UI/AAAAAAAAAKA/rAhtQ1QTLTc/s72-c/MuerteMeier1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-5704082567990536249</id><published>2009-05-21T20:07:00.000-07:00</published><updated>2009-05-21T20:18:22.377-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apocalipsis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia-ficción'/><title type='text'>Mis canarios</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/ShYYxBYUe_I/AAAAAAAAAJ4/L-2G73FBuOU/s1600-h/Bomba-A-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 254px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/ShYYxBYUe_I/AAAAAAAAAJ4/L-2G73FBuOU/s320/Bomba-A-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338481638757399538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta es una historia que puse en Tierra de Leyendas de Sedice. Un amigo me dijo que dejaba varios detalles en el aire, sin embargo, creo que desde el punto de vista de la joven que cuenta los hechos esos detalles no tienen trascendencia. La idea no es nueva, pero quise narrarla así y este fue el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mis canarios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teobaldo Mercado Pomar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inscrita en el Registro de Propiedad Intelectual con el Nº177.375&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 de julio&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he completado el relleno de tierra para la nueva jaula de los canarios. Fue una labor complicada, pero entre el señor Montecinos y yo lo terminamos en menos de una semana. Tuvimos que excavar un poco con las herramientas del taller, la tierra estaba dura. Esta tarde empezaremos a colocar las rejas, papá nos va a ayudar en cuanto salga de su turno en las nuevas galerías. Él tiene mucho trabajo ahora, necesitamos más espacio para las nuevas familias. Creo que antes de dormir iré a conversar un rato con el abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 de julio&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las jaulas están terminadas, el abuelo vino a ayudarnos por la mañana, menos mal que él sabía de estas cosas, dice que antes trabajaba en la construcción de casas (los lugares con paredes en los que vivía la gente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los canarios están a gusto en esta nueva casa que les hicimos, no paran de corretear de un lado para otro, lo que es normal si consideramos que estaban muy hacinados en la otra jaula que no era muy grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20 de julio&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis compañeros de escuela visitaron la nueva jaula de los canarios y les gustó mucho, hasta ayudaron a alimentarlos. El señor Montecinos se alegró cuando vio a nuestro curso llegar, pues siempre le han gustado los niños. A mí me faltan cuatro años para ser mayor de edad, pero él igual me trata como antes. Mamá me ha hablado un poco de ser adulto y dice que es bueno que tenga una responsabilidad como es cuidar a los canarios, que eso me hace más madura, así puedo tomar tareas y los demás sabrán que puedo cumplirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo me escuchó atentamente cuando le conté la visita de mi curso, aunque creo que no estaba realmente muy interesado, pero él siempre es amable conmigo y los otros niños, dice que lo mejor que uno puede hacer al final de su vida es dedicarse a los que vienen llegando a ella. Él todavía no va a morirse, aún tiene energías y la mente despejada, lo quiero mucho por ser como es pese a haber perdido a la abuela en la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;26 de julio&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy empezamos a preparar la jaula para los canarios de la prueba anual, la pintaremos de azul. Quedan pocos días para el evento, todos esperamos que llegue para ver qué tal resultará, aunque dicen que siempre es mejor no tener falsas ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos metido a los cuatro canarios seleccionados en la jaula y esperamos que llegue el momento de entregarlos a la señorita Doris. Muchos están ansiosos, hay rumores de que tal vez se acerque el gran día que esperamos desde la guerra, pero en realidad nadie está seguro. Sea como sea, el caso es que seguiremos con los preparativos, tal como se ha hecho desde los tiempos de mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señorita Doris recogió la jaula y se la llevó. Casi todos la seguimos hasta que entró al cuarto en donde se puso el traje. Al salir de allí, su novio la esperaba y le dio un lindo beso en la boca pidiéndole que se cuidara. Ella se colocó el casco y luego se alejó con la jaula, atravesando las cortinas, después escuchamos abrir y cerrar las puertas. Esperamos algunos minutos hasta que la señorita Doris volvió y nos apartamos para dejarla pasar, recordando que no debíamos acercarnos a ella por precaución. Se supone que el traje la proteje, pero aún así no estamos seguros de si funciona bien o no, dicen que lo trajeron unos hombres de una fábrica cuando huían de los proyectiles. Otro hombre lo usaba antes que ella y nunca enfermó de nada, pero ya han pasado más de veinte años y nadie en nuestra comunidad sabe cómo estar seguro, la gente con esos conocimientos no se ocultó con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora esperamos, sólo seguimos haciendo nuestras vidas acá adentro, dando vueltas por los corredores de esta mina abandonada que se convirtió en nuestro hogar. El abuelo dice que mi papá era más joven que yo cuando llegaron, que si no fuese por él se habría quedado en la ciudad esperando la muerte para reunirse con la abuela, eso siempre me pareció muy triste, pero estamos vivos y creo que eso lo ha ayudado a salir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señorita Doris hizo la inspección de la jaula, estaba bien, los canarios todavía vivían, les cambió el agua y el alimento. Todo sigue como el año pasado, dice que a lo lejos se ven unas pocas nubes y el sol alumbra bastante, aunque hay poca vegetación. Volvió con calma a la mina y conversó bastante con todos los que estábamos esperándola cuidando no acercarnos demasiado, luego se metió al cuarto de vigilia. Ella sigue bien, no tiene náuseas ni ningún otro síntoma extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que los canarios sobrevivan más que los anteriores o, mejor aún, no mueran, es lo que todos esperamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los canarios siguen bien, la señorita Doris les cambió nuevamente la comida. Ella dice que hay uno que parece un poco mareado, ¿estará envenenándose? Es pronto para decirlo, así que haremos lo mismo de siempre: esperar, pero la verdad es que todos esperamos con ansias un buen resultado de la prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señorita Doris inspeccionó nuevamente las jaulas, dice que siguen bien, salvo el que parecía mareado la otra vez. Tal vez el pobre sólo sufra alguna enfermedad natural, no lo sé, no hay doctores ni veterinarios entre nosotros, la única que sabe de primeros auxilios es la señora Nora, que era enfermera en un centro médico y ha enseñado lo que sabe a otras cinco personas. Mi abuelo me contó una vez que le gustaría haber traído a la mina al señor Santibáñez, que era un ingeniero en su trabajo y sabía mucho de un montón de cosas. Nadie es experto en esas cosas, sólo hay algunos que sabían un poco de electricidad, que ayudaron a echar a andar un viejo generador y a construir las máquinas de ejercicios usando las bicicletas y algunas dínamos con las cuales recargamos las baterías que alumbran los hogares. Son baterías de automóviles y camiones que los Martínez pudieron traer de una tienda abandonada mientras huían hacia acá. El abuelo se encontró con ellos cuando escapaba en su auto y casi chocaron en el camino. Los hombres le dijeron que iban a una mina abandonada a esconderse, llevaban a sus familias en los vehículos, y le ofrecieron que los acompañara, total, había espacio de sobra para todos ellos. El abuelo aceptó y por el camino recogieron a más personas y cuando llegaron acá eran casi un centenar a pie, bicicleta y autos. Metieron los vehículos por la galería principal y después taparon con tierra y rocas la entrada. Escucharon a lo lejos las últimas explosiones y empezaron a instalarse acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos se quejan de que vivimos encerrados, pero yo creo que tenemos mucha suerte de estar vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Los canarios siguen vivos, nunca habían durado tanto! Hay mucha alegría por eso, el año pasado a estas alturas ya estaban todos enfermos, así que al fin tenemos un indicio de que la radiación ha disminuido. No sabemos cuánto más resistirán, pero de todas formas estamos contentos. Estamos casi seguros de que terminarán muriendo, aunque es sabido que el veneno invisible tardará muchos años más en desaparecer, quizás mis hijos recién puedan salir y respirar un aire que no haya tenido que pasar por filtros que le dejan un olor extraño según el abuelo, quien ayudó a construirlos siguiendo los planos que alguien había [i]bajado[/i] de un lugar llamado Internet. Mañana le pediré que me explique lo de [i]bajar[/i], un término extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los canarios están levemente enfermos, no parece ser nada grave, pero es pronto para saberlo. Sin embargo, la señorita Doris nos ha dado una noticia fenomenal: ¡Vio aves volando en la distancia! No eran muchas, pero volaban batiendo las alas. Las miró un rato y ellas desaparecieron tras los cerros. Volvió muy contenta y nos contó todo, muchos nos imaginamos lo que vio a medida que lo contaba, era como estar a su lado.&lt;br /&gt;En algún lugar las aves todavía existen, aunque algunos creen que han tenido que sufrir mutaciones y ya no sean como antes. Se armó un largo debate en la sala de reuniones, como le llamamos a un viejo depósito de mineral, en donde se habló mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;27 de agosto&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de que la señorita Doris volviese para contar que los canarios siguen igual, se decidió dejarlos en libertad, tal vez puedan hacer un nido en alguna parte. Ella volvió a salir y los liberó. Ahora estamos preparando una jaula más grande para colocar uno de los cerdos y empezar a ver cómo reacciona ese animal. Esperamos que dure tanto o más que los canarios. Si es así, entonces quizás tengamos que esperar menos tiempo de lo que creímos en un principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 de septiembre&lt;br /&gt;Querido diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cerdo sigue bien, la moral es alta, todos estamos contentos de eso y cantamos mientras alimentamos a las gallinas y los cerdos que nos dan de comer con sus huevos, sus grasas y su carne. El abuelo anda de un lado para otro ayudando en todo lo que puede, creo que es uno de los que se siente más feliz. Todos los viejos como él que siguen vivos (han muerto como la tercera parte de los que llegaron a la mina) están contentos, añoran el poder volver al aire libre. Yo no sé si pueda acostumbrarme, esto es todo lo que conozco, pero si mi abuelo y mis padres salen conmigo entonces creo que seré feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Seremos todos felices algún día no muy lejano?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-5704082567990536249?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/5704082567990536249/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=5704082567990536249' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5704082567990536249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5704082567990536249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2009/05/mis-canarios.html' title='Mis canarios'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/ShYYxBYUe_I/AAAAAAAAAJ4/L-2G73FBuOU/s72-c/Bomba-A-chica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8151719808660095314</id><published>2009-03-03T17:27:00.000-08:00</published><updated>2009-03-03T17:41:31.585-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='kaiju'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='godzilla'/><title type='text'>El Kaiju, mi otra gran afición</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3ZgTm9VjI/AAAAAAAAAJg/IgOawvoOWws/s1600-h/godzilla.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3ZgTm9VjI/AAAAAAAAAJg/IgOawvoOWws/s320/godzilla.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309138684782401074" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es, no tengo miedo en reconocer que el grandioso subgénero de las películas de monstruos japonesas es mi otra afición, además de la escritura y el 3D (y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eso &lt;/span&gt;también, no lo duden, je, je, je). Soy un seguidor del Gran G y me encanta ver al tipo con el traje de goma rompiendo las maquetas de Tokio. Desde niño sentí atracción por los enormes monstruos que llenaban las pantallas de los cines de segunda categoría de entonces, en donde devoraba con avidez las imágenes y soñaba con tener siguiera una simple figurita de Godzilla (cosa que era imposible entonces, a mediados de los setenta, pues el merchandising correspondiente no llegó hasta finales de los ochenta).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3ZgtVv94I/AAAAAAAAAJo/FbFVe4mNr3U/s1600-h/godzilla_ghidorah.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3ZgtVv94I/AAAAAAAAAJo/FbFVe4mNr3U/s320/godzilla_ghidorah.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309138691689543554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Vi todas las películas que pude, aunque después de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Godzilla v/s Megalon&lt;/span&gt; dejaron de traerlas (les faltó &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Godzilla v/s Mechagodzilla&lt;/span&gt; de 1975, la última de la serie Showa). Me quedé con ganas de ver &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Godzilla 1985&lt;/span&gt; en el cine y tuve que conformarme con adquirirla en VHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No daré una historia ni las novedades del género porque no viene al caso y está puesto en innumerables otros sitios, entre los cuales aprovecho de destacar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.scifijapan.com/articles/category/news/kaiju/"&gt;http://www.scifijapan.com/articles/category/news/kaiju/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí hay mucho para disfrutar con este género, incluyendo la extrañísima nueva película que enfrenta a un monstruo gigante nada menos que con el mítico acorazado Yamato. No solamente el papel aguanta todo, sino que el video también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reniego absolutamente del falso Godzilla yanqui de Emmerich, el cual fue justamente derrotado en una pelea de pocos segundos en &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Final Wars&lt;/span&gt; (un horrible broche para la serie Millenium).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo aficionado al Kaiju espero que pronto hagan otra película del género, que parece haber sido abandonado por la Toho (creadora de Godzilla) y la Daiei (creadora de Gamera, la tortuga gigante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¡KAIJU FOREVER!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3Zg9FAGSI/AAAAAAAAAJw/uqYMoSuNJwU/s1600-h/godzilla-nube.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3Zg9FAGSI/AAAAAAAAAJw/uqYMoSuNJwU/s320/godzilla-nube.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309138695914264866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8151719808660095314?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8151719808660095314/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8151719808660095314' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8151719808660095314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8151719808660095314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2009/03/el-kaiju-mi-otra-gran-aficion.html' title='El Kaiju, mi otra gran afición'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/Sa3ZgTm9VjI/AAAAAAAAAJg/IgOawvoOWws/s72-c/godzilla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-2037608641823728687</id><published>2008-11-27T05:45:00.000-08:00</published><updated>2008-12-03T14:14:14.826-08:00</updated><title type='text'>Segunda edición de “Bajo un sol negro”</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SS6k0YJpsuI/AAAAAAAAAI4/jDP0IRSG-mI/s1600-h/Bajounsolnegro2ed.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 190px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SS6k0YJpsuI/AAAAAAAAAI4/jDP0IRSG-mI/s320/Bajounsolnegro2ed.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273333433440514786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora sí, es oficial, he terminado la segunda edición de mi primer libro. Al final no pude hacer el lanzamiento como estaba pensado en un principio, pero ya está disponible en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Librería Ur, Avenida 11 de Septiembre 2305 (esquina con Suecia), local 19, teléfonos 09-1673705 y 09-5331177&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El  portal www.libroseidas.cl&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en sacar un libro nuevo; mas opté por la segunda edición del primero porque algunos me preguntaron por él y ya no me quedaban ejemplares (un lector me compró el primero y el último para ver cómo había evolucionado mi estilo). De alguna manera también parece que el título llama la atención, así que me dije “¿Por qué no?” y empecé la nueva versión. Y acá está, listo para quienes deseen leerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezco públicamente a mis colegas blogeros que me dieron sus comentarios sobre el libro, así como a los lectores de prueba que pacientemente se han tragado mis historias antes de ser publicadas. Creo que algún día les dedicaré un relato, je, je, je.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Al infinito y más allá!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-2037608641823728687?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/2037608641823728687/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=2037608641823728687' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2037608641823728687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2037608641823728687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/11/ahora-s-es-oficial-he-terminado-la.html' title='Segunda edición de “Bajo un sol negro”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SS6k0YJpsuI/AAAAAAAAAI4/jDP0IRSG-mI/s72-c/Bajounsolnegro2ed.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-7573215560628074756</id><published>2008-10-14T08:32:00.001-07:00</published><updated>2008-10-14T08:41:39.823-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Excursión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'>Terminó la excursión</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS7siuH0lI/AAAAAAAAAHk/Mu1-njfDIWk/s1600-h/Desierto1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS7siuH0lI/AAAAAAAAAHk/Mu1-njfDIWk/s320/Desierto1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257033038957105746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bien, ya volví del desierto y no tuve ningún contratiempo, todo salió mejor aún de lo planeado, pues me demoré apenas dos días en hacer el trayecto de unos 40 km a pie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS70gv3HpI/AAAAAAAAAHs/DtDDVI5P4nY/s1600-h/Desierto2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS70gv3HpI/AAAAAAAAAHs/DtDDVI5P4nY/s320/Desierto2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257033175866482322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue una experiencia muy gratificante e interesante: a solas en la nada, por decirlo de cierta manera. En algunos lugares se parecía a las llanuras y cañones marcianos, una sensación que cuesta describir, simplemente es mejor ir y verlo en persona.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS78srAYhI/AAAAAAAAAH0/qiegz4UygiA/s1600-h/Desierto3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS78srAYhI/AAAAAAAAAH0/qiegz4UygiA/s320/Desierto3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257033316506296850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Confieso que me costaba un poco creerle al GPS cuando me decía que quedaban apenas cinco horas de caminata para llegar a destino, me parecía poco tiempo. También en algún momento dudé de si la dirección era la correcta, pues me indicada una dirección en la cual aparentemente no había nada. Pero no, estaba en lo correcto, ya que cuando atravesé la última loma con piedras vislumbré mi objetivo: Bahía Inglesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8OnxkeAI/AAAAAAAAAH8/z-WfeKW61Cc/s1600-h/Desierto4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8OnxkeAI/AAAAAAAAAH8/z-WfeKW61Cc/s320/Desierto4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257033624429295618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hubo mucho silencio, roto ocasionalmente por el viento. Me crucé con algunas lagartijas, un conejo y unos perros en la distancia que eran parte de un complejo de prospecciones mineras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8aUsmp-I/AAAAAAAAAIE/_wIIMgq5zRw/s1600-h/Desierto5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8aUsmp-I/AAAAAAAAAIE/_wIIMgq5zRw/s320/Desierto5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257033825466623970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Valió la pena la excursión. No fue tan arriesgada como algunos suponían, ya que nunca me alejé más de un par de kilómetros de las carreteras que cruzaba (al menos dos, quizás tres, pero no estoy seguro). Sin embargo, en cuanto uno se aleja unos cientos de metros de la franja de asfalto comienza a invadirlo todo la arena, las rocas, la arena y algunos arbustos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8tP7dkTI/AAAAAAAAAIM/ogfReRuaZ3g/s1600-h/Desierto6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS8tP7dkTI/AAAAAAAAAIM/ogfReRuaZ3g/s320/Desierto6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257034150604280114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Volveré algún día no muy lejano, seguramente haciendo el mismo trayecto bordeando la costa. En Google Earth aparecen unos laberintos hechos por el viento a poca distancia de Puerto Viejo y espero hacerles una visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dato curioso: Durante la mayor parte del trayecto tuve señal en mi teléfono celular, así que me reportaba con mi casa y amigos. Esto demuestra que no es necesario alejarse mucho de la civilización para encontrar paisajes desolados y naturales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Bien, pasado este interludio de exploración vuelvo a mis labores de escritura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-7573215560628074756?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/7573215560628074756/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=7573215560628074756' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/7573215560628074756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/7573215560628074756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/10/termin-la-excursin.html' title='Terminó la excursión'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SPS7siuH0lI/AAAAAAAAAHk/Mu1-njfDIWk/s72-c/Desierto1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8702240865450971440</id><published>2008-10-10T15:13:00.001-07:00</published><updated>2008-10-10T15:17:59.466-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Excursiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'>Al fin, después de quince largos años</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SO_UPkylNYI/AAAAAAAAAGs/sAS5ds_9_S0/s1600-h/Desierto.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SO_UPkylNYI/AAAAAAAAAGs/sAS5ds_9_S0/s320/Desierto.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255652654203614594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mañana nos veremos las caras, villano, será un duelo uno a uno sin tregua durante varios días, algo que estaba pendiente desde allá por 1993, ¿recuerdas? Yo nunca lo olvidé y finalmente se dieron todas las circunstancias para que sucediese. Mañana iré, armado de mi esfuerzo y mi GPS para demostrar que sí se puede, contrariamente a lo que mis por desgracia desaparecidos amigos decían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ti, que estás pendiente de lo que hago, te digo: no te preocupes, volveré sano y salvo para seguir escribiendo. Por último, después de lo que conversamos el 12 de julio, está todo dicho, así que no quedan más palabras en el tintero. Sólo lamento que las cosas no hayan sido diferentes, pero qué diablos, no siempre se puede ganar, ¿cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prepárense, que el escritor más porfiado de Chile volverá renovado de esta excursión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8702240865450971440?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8702240865450971440/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8702240865450971440' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8702240865450971440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8702240865450971440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/10/al-fin-despus-de-quince-largos-aos.html' title='Al fin, después de quince largos años'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SO_UPkylNYI/AAAAAAAAAGs/sAS5ds_9_S0/s72-c/Desierto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-2684476438887254517</id><published>2008-09-04T19:03:00.000-07:00</published><updated>2008-09-04T19:09:40.936-07:00</updated><title type='text'>No hay primera sin segunda</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, tal como lo dice el encabezado, vuelvo a la carga con la segunda edición de mi primer libro, &lt;b&gt;Bajo un sol negro&lt;/b&gt;, el cual incorporará dos relatos no publicados anteriormente. Le hice una retocadita a la portada y me quedó así:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SMCUW_qYv0I/AAAAAAAAAEM/oDSpS3ndS7s/s1600-h/Bajounsolnegro2ed.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SMCUW_qYv0I/AAAAAAAAAEM/oDSpS3ndS7s/s320/Bajounsolnegro2ed.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242353089026506562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si alguien piensa que ha sido un gran éxito de ventas y la gente se muere por conseguirlo, vaya olvidándolo. Me tardé dos años y medio en vender un centenar de ejemplares, pues mi estilo no es popular en Chile y dudo que lo sea por mucho tiempo. Sin embargo, ha sido grato ver que la cantidad disminuía hasta llegar a cero. Como tenía algunos relatos que estaban en el aire, me decidí a empezar a incorporarlos en mis libros y es así como &lt;b&gt;Hijos de las estrellas&lt;/b&gt;, en su segunda versión, probablemente incorpore también algún otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lanzamiento será en alguna fecha después del dieciocho, la cual avisaré oportunamente en este sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude evitar el rediseñar la portada de mi space opera, la cual ahora es:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SMCUXE1pKwI/AAAAAAAAAEU/_2JuAM0JNxY/s1600-h/TDnueva.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SMCUXE1pKwI/AAAAAAAAAEU/_2JuAM0JNxY/s320/TDnueva.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242353090415897346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le agradezco a mi Niña (mi hermanita) el haberme sugerido algunas ideas que desarrollé en los nuevos &lt;i&gt;renders&lt;/i&gt; (jerga 3D que se refiere a la imagen de mentiritas que se crea) que tuve que hacer. Debí realizar algunos cambios drásticos en el tamaño… No, eso es materia para mi blog de 3D, no acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ven, sigo en la pelea y actualmente en medio del trabajo de impresión me encuentro terminando las historias de mi sexto libro, que lanzaré el año que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, por cierto, contrariamente a lo que dicen ciertos tontitos por ahí, &lt;b&gt;la ciencia-ficción tradicional no ha muerto&lt;/b&gt;. Yo seguiré con mi estilo “anticuado” que tanto les carga a algunos contra viento y marea, aún cuando ello implique que jamás sea publicado en Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-2684476438887254517?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/2684476438887254517/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=2684476438887254517' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2684476438887254517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2684476438887254517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/09/no-hay-primera-sin-segunda.html' title='No hay primera sin segunda'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TC1OrH_VuDM/SMCUW_qYv0I/AAAAAAAAAEM/oDSpS3ndS7s/s72-c/Bajounsolnegro2ed.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-179102239548825580</id><published>2008-07-24T17:48:00.000-07:00</published><updated>2008-07-24T17:54:03.866-07:00</updated><title type='text'>Librería Ur: Un nuevo punto de encuentro de la literatura fantástica</title><content type='html'>&lt;b&gt;Anuncio para la gente de Santiago de Chile&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto mi space opera como otros libros de literatura fantástica nacional y extranjera pueden ser adquiridos en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Librería Ur&lt;br /&gt;Avenida 11 de Septiembre 2305, local 19&lt;br /&gt;Teléfono 09-1673705&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su dueño, Felipe Becerra, es lector del género fantástico y alguien culto, con quien se pueden pasar agradables momentos hablando de libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros libros que se pueden encontrar son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Identidad suspendida, Sergio Amira&lt;br /&gt;Poliedro 1 y 2, varios autores&lt;br /&gt;Herencia, Edgar Unger&lt;br /&gt;Alucinaciones TXT, varios autores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las próximas semanas seguramente se añadirán más títulos nacionales para estar a disposición de los lectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicito públicamente a su dueño por el interés en el género y su entusiasmo. Vayan a visitarlo, no se arrepentirán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkj_-bupfI/AAAAAAAAAD0/aOnUyr32GUA/s1600-h/P6020216-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkj_-bupfI/AAAAAAAAAD0/aOnUyr32GUA/s320/P6020216-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226748424538203634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkkAH9OxfI/AAAAAAAAAD8/OK4E3bWpJQk/s1600-h/P6020219-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkkAH9OxfI/AAAAAAAAAD8/OK4E3bWpJQk/s320/P6020219-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226748427094640114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkkAWzjUZI/AAAAAAAAAEE/IuLJQQGcjao/s1600-h/P6020222-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkkAWzjUZI/AAAAAAAAAEE/IuLJQQGcjao/s320/P6020222-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226748431080575378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-179102239548825580?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/179102239548825580/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=179102239548825580' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/179102239548825580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/179102239548825580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/07/librera-ur-un-nuevo-punto-de-encuentro.html' title='Librería Ur: Un nuevo punto de encuentro de la literatura fantástica'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SIkj_-bupfI/AAAAAAAAAD0/aOnUyr32GUA/s72-c/P6020216-chica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-6964513308999208413</id><published>2008-07-11T09:11:00.001-07:00</published><updated>2008-07-11T09:19:14.851-07:00</updated><title type='text'>Soy independiente</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SHeGYSsHDuI/AAAAAAAAADs/_voq4NyWePY/s1600-h/Destructor+solo+-+chico.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SHeGYSsHDuI/AAAAAAAAADs/_voq4NyWePY/s320/Destructor+solo+-+chico.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221790044851212002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues eso, afirmo públicamente que soy un escritor independiente, no ligado a ningún grupo, sub grupo o grupúsculo alguno que esté relacionado con ideologías o fobias. Mi línea fue, es y será la ciencia-ficción y fantasía, libre de toda contaminación foránea que sirva para otros fines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La independencia cuesta cara, lo sé; pero soy una persona fiel a sus principios y no los transo por fama o sucios protagonismos que puedan redundar en beneficios económicos o de falsos prestigios. Tampoco meto mis ideas en lo que escribo, pues me disgusta usar a la literatura como una trinchera ideológica. Es cierto que subconscientemente más de algo se cuela, eso es inevitable, sin embargo, jamás he escrito entre líneas para promover alguna línea de pensamiento o para atacar a ciertas tendencias que me desagraden. Si escribo bien o no es otra cosa y siempre son bienvenidos los comentarios hechos de buena manera, mi ego es más pequeño de lo que algunos piensan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que Carl Sagan, vuelo en la nave de la Imaginación hacia nuevos rumbos, intentando dar esas pinceladas de lo desconocido que de vez en cuando se asoman en la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto, soy independiente y orgulloso de serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: Render de la nave de la portada de mi space opera. Está en casi bruto a la espera de las texturas definitivas. Me encuentro trabajando en otro modelo que estará en la portada del libro siguiente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-6964513308999208413?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/6964513308999208413/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=6964513308999208413' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/6964513308999208413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/6964513308999208413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/07/soy-independiente.html' title='Soy independiente'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SHeGYSsHDuI/AAAAAAAAADs/_voq4NyWePY/s72-c/Destructor+solo+-+chico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-130704309775022422</id><published>2008-05-13T18:13:00.001-07:00</published><updated>2008-05-13T18:21:16.066-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='space opera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia-ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SOCHIF'/><title type='text'>Se hizo el lanzamiento de mi space opera</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:times new roman;" &gt;Bien, ayer, lunes 12 de mayo, tal como se prometió, se efectuó el lanzamiento y acá rindo la debida cuenta del evento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9Oy-L2gI/AAAAAAAAADU/DBHT3sOTugI/s1600-h/DSCN0874-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9Oy-L2gI/AAAAAAAAADU/DBHT3sOTugI/s320/DSCN0874-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200036044162718210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;Asistieron una docena de personas (lo esperado) y estuvimos reunidos alrededor de dos horas compartiendo esta maravillosa experiencia que es lanzar un libro. Armando Rosselot conversó conmigo acerca de las diversas facetas del arte de escribir y, en conjunto con el pequeño pero interesado público, se produjo un gran intercambio de ideas, a la vez que un sano y jugoso debate.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9PC-L2hI/AAAAAAAAADc/1y-mYriU9Ek/s1600-h/DSCN0905-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9PC-L2hI/AAAAAAAAADc/1y-mYriU9Ek/s320/DSCN0905-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200036048457685522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;Andrés Corona, uno de los grandes miembros del fanfom criollo, se apropió de tres ejemplares del libro (uno para él y dos para regalar en navidad, según dijo). Además, se hicieron presentes algunos ejemplares de “Sonrisas estelares” para condimentar la ocasión.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9PS-L2iI/AAAAAAAAADk/Jdko5PvAiok/s1600-h/P4210026-chica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9PS-L2iI/AAAAAAAAADk/Jdko5PvAiok/s320/P4210026-chica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200036052752652834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Gracias a todos los que asistieron y quedan desde ya invitados para el lanzamiento del sexto libro, el cual será…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-130704309775022422?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/130704309775022422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=130704309775022422' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/130704309775022422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/130704309775022422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/05/se-hizo-el-lanzamiento-de-mi-space.html' title='Se hizo el lanzamiento de mi space opera'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SCo9Oy-L2gI/AAAAAAAAADU/DBHT3sOTugI/s72-c/DSCN0874-chica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8000971007314419704</id><published>2008-04-30T04:39:00.001-07:00</published><updated>2008-04-30T04:45:42.145-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='space opera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia-ficción'/><title type='text'>Lanzamiento de la primera space opera chilena</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SBhain6FdOI/AAAAAAAAADM/_jNCmNCPz0k/s1600-h/Haciaotros.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SBhain6FdOI/AAAAAAAAADM/_jNCmNCPz0k/s320/Haciaotros.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195001721046529250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Presentación de novela.&lt;br /&gt;"HACIA OTROS UNIVERSOS”,&lt;br /&gt;de Teobaldo Mercado Pomar.&lt;br /&gt;Lunes 12 de mayo de 2008, 1930 horas.&lt;br /&gt;(aunque llueva o truene).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Teobaldo Mercado Pomar (Santiago, 1965) forma parte de la nueva generación de creadores chilenos de ciencia ficción. Desde muy temprana edad ha sido un fervoroso lector, estudioso y escritor de este género literario. Así, hoy es, probablemente, uno de los autores más prolíficos existente en el país en esta temática, habiendo presentado ya cuatro obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bar Restaurante La Chimenea y Sociedad Chilena de Fantasía y Ciencia Ficción (SOCHIF), que se honra de contarlo como uno de sus socios más activos, desean invitarle a la presentación de su quinto libro, “Hacia otros universos”, novela donde tres jóvenes excursionistas abordan en un bosque una nave espacial, sin imaginar que ella los llevará a un viaje sin precedentes, encontrándose involucrados en un conflicto de proporciones estelares del que sólo gracias a su determinación y esfuerzo conseguirán sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión acompañará al Sr. Mercado el escritor Armando Rosselot, pudiendo el público dialogar e interactuar con estos destacados creadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ofrecerá un vino de honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bar Restaurante La Chimenea:&lt;br /&gt;Pasaje Príncipe de Gales 90 (por Moneda, entre Amunátegui y San Martín), metro Moneda (línea 2), Santiago, teléfono 6970131.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8000971007314419704?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8000971007314419704/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8000971007314419704' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8000971007314419704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8000971007314419704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/04/lanzamiento-de-la-primera-space-opera.html' title='Lanzamiento de la primera space opera chilena'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SBhain6FdOI/AAAAAAAAADM/_jNCmNCPz0k/s72-c/Haciaotros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-1133455641166810555</id><published>2008-04-12T09:08:00.000-07:00</published><updated>2008-04-12T09:17:39.440-07:00</updated><title type='text'>Un dibujo hecho por Sergio Amira</title><content type='html'>&lt;div face="times new roman" style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:100%;" &gt;Ésta es la visión que tiene mi amigo y colega Sergio Amira, el Amo del Calabozo del Androide, de los Krondirons que aparecen en mi space opera próxima a lanzarse:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="es-ES"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SADen88kboI/AAAAAAAAADE/ChtpmWRCrkE/s1600-h/Krondironchico.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SADen88kboI/AAAAAAAAADE/ChtpmWRCrkE/s320/Krondironchico.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188391548687249026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Je, je, je, qué imaginación, yo lamento no tener ni siquiera la mitad de su talento para dibujar, pero bueno, al menos tengo mi 3D (dijo el picado).&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-1133455641166810555?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/1133455641166810555/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=1133455641166810555' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/1133455641166810555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/1133455641166810555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/04/un-dibujo-hecho-por-sergio-amira.html' title='Un dibujo hecho por Sergio Amira'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/SADen88kboI/AAAAAAAAADE/ChtpmWRCrkE/s72-c/Krondironchico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-3256856753998861282</id><published>2008-03-08T07:58:00.000-08:00</published><updated>2008-03-08T08:04:05.372-08:00</updated><title type='text'>Publican reseña mía en Letras de Chile</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R9K4De6pzqI/AAAAAAAAACg/Wb4WjeSHMQo/s1600-h/Teobaldo-foto+letrasdechile.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175401291780312738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R9K4De6pzqI/AAAAAAAAACg/Wb4WjeSHMQo/s320/Teobaldo-foto+letrasdechile.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El portal letrasdechile.cl ha publicado una reseña de mi obra a cargo de Omar Vega, gran escritor del género y (como yo) poco conocido en Chile, quien se prodiga en halagos hacia mi humilde carrera literaria. Desde este rincón le agradezco sus palabras, pues ha sido uno de los pocos que me ha apoyado públicamente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Copio el inicio de la reseña que me hizo mucha gracia (supongo que será desquite por lo de Trollum en mi novela corta “Otro día”):&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Teobaldo Mercado es un hombre alto, que nos hace parecer al resto como pertenecientes a una raza de pigmeos. Serio y de gafas, da la impresión de ser una persona rutinaria y conformista, quizás un empleado fiscal. Sin embargo, quienes le conocemos en este pequeño mundillo de la CF chilena, sabemos que es un luchador incansable en el duro oficio de escribir ciencia ficción en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La foto, eso sí, me hace ver como el empleado fiscal que menciona Omar, ja, ja, ja.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El enlace es:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.letrasdechile.cl/"&gt;http://www.letrasdechile.cl/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para los interesados, les cuento que la obra de Omar pueden encontrarla en el e-zine Alfa Eridani, el mismo que publicó la antología de ciencia-ficción chilena mencionada en mi anterior entrada de blog:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.dreamers.com/alfaeridiani"&gt;http://www.dreamers.com/alfaeridiani&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aprovecho de pasar el aviso: En abril lanzaré mi quinto libro, una space opera de 372 páginas, llena de aventuras y emoción al por mayor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Saludos a todos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-3256856753998861282?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/3256856753998861282/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=3256856753998861282' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/3256856753998861282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/3256856753998861282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/03/publican-resea-ma-en-letras-de-chile.html' title='Publican reseña mía en Letras de Chile'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R9K4De6pzqI/AAAAAAAAACg/Wb4WjeSHMQo/s72-c/Teobaldo-foto+letrasdechile.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-6741646188751387843</id><published>2008-02-17T15:32:00.000-08:00</published><updated>2008-02-24T09:11:25.742-08:00</updated><title type='text'>Erídano chileno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R7jEmkQHnFI/AAAAAAAAACY/qxXqhkItAow/s1600-h/Eridanochileno.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168096739253001298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: pointer; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R7jEmkQHnFI/AAAAAAAAACY/qxXqhkItAow/s400/Eridanochileno.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Tras un largo año de espera ha aparecido por fin el número 16 de la revista electrónica Erídano, el cual hace una recopilación de relatos de ciencia-ficción chilenos. Este especial editado por José Joaquín Ramos de Francisco, coeditado por Luis Saavedra Vargas y maqueteado, revisado, corregido e ilustrado en gran parte por Sergio Alejandro Amira cuenta con los siguientes contenidos:&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;EL CANTO DE LA BALLENA&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Carlos Raúl Sepúlveda&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;ZIMBABWE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;por Omar Vega&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;POR EL RABILLO DEL OJO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Teobaldo Mercado&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;strong&gt;BIG BANG BRAVO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Raúl Zenén Martínez&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;SEMILLEROS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;por Daniel Guajardo&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;CITA EN TARSIS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Armando Rosselot&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;strong&gt;LOS DOS SOLES DEL OCASO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Gabriel Mérida&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;strong&gt;LA SEMILLA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Soledad Véliz&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;strong&gt;OVERFLOW &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;por Carlos Gaona&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;LA CONQUISTA MÁGICA DE AMÉRICA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Jorge Baradit&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;EL HOMBRE DE PUTNEY HILL&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Sergio Alejandro Amira&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;EN CAZA DE ÁNGELES&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;por Sebastián Gúmera&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Muy simpática la descripción que hace de mi persona Luis en la introducción a mi relato.&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;Por cierto, la revista es gratuita y pueden descargarla todos los que quieran (o se atrevan) desde acá:&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a href="http://www.dreamers.com/alfaeridiani/fanzines/eridano0016.pdf"&gt;http://www.dreamers.com/alfaeridiani/fanzines/eridano0016.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;strong&gt;NOTA:&lt;/strong&gt; El enlace no abre directamente, sino que hay que copiarlo y pegarlo en una ventana del navegador. No sé por qué sucede, pues cuando lo probé funcionaba correctamente. Lamento los inconvenientes.&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;¡&lt;/o:p&gt;Adelante, chilenos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-6741646188751387843?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/6741646188751387843/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=6741646188751387843' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/6741646188751387843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/6741646188751387843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2008/02/erdano-chileno.html' title='Erídano chileno'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R7jEmkQHnFI/AAAAAAAAACY/qxXqhkItAow/s72-c/Eridanochileno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-2336971266393221720</id><published>2007-11-19T10:13:00.000-08:00</published><updated>2007-11-19T10:16:22.084-08:00</updated><title type='text'>Lanzamiento de mi cuarto libro “Sonrisas estelares”</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R0HSr5IxmFI/AAAAAAAAACQ/hYhRCR437_U/s1600-h/Sonrisas+estelares+-+Portada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R0HSr5IxmFI/AAAAAAAAACQ/hYhRCR437_U/s320/Sonrisas+estelares+-+Portada.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5134616701692909650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Por cuarta vez el escritor más porfiado de Chile arroja un libro nuevo al panorama literario nacional… pero esta vez es de una orientación diferente: El Humor. Sí, continúan las aventuras espaciales y los elementos mágicos, aunque ahora con un toque de ironía y también algo de picardía. Para que se diga “El primer libro de ciencia-ficción y fantasía de humor en Chile” (como parece estar de moda según ciertos editores con eso de “El primer…”).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Su valor será de tres mil pesos chilenos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;El relato “Momento mágico” pueden leerlo en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.sedice.com/modules.php?name=Forums&amp;amp;file=viewtopic&amp;amp;t=30084"&gt;http://www.sedice.com/modules.php?name=Forums&amp;amp;file=viewtopic&amp;amp;t=30084&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Y “La chica que quería tener cola” en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://www.ccapitalia.net/ngc/creativa/teo/index.htm"&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/creativa/teo/index.htm&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;El lanzamiento está programado para el día martes 4 de diciembre a las 19:00 horas en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;CENTRO CULTURAL CAFE-LIBRERIA NAITUN:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Av. Ricardo Cumming 453 (entre Catedral y Compañía), metro Cumming,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;6718410&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Informaciones: 7777377, &lt;a href="mailto:cdiurnoeparis@yahoo.es"&gt;cdiurnoeparis@yahoo.es&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Ahí estaré para recibir los tomates podridos y huevos que la platea desee arrojarme, ya sea por envidia o desquite por reírme de su Vaca Sagrada (cierta escritora inglesa).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Los espero y, paso el aviso, luego seguiré con la edición de mi quinto libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-2336971266393221720?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/2336971266393221720/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=2336971266393221720' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2336971266393221720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/2336971266393221720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/11/lanzamiento-de-mi-cuarto-libro-sonrisas.html' title='Lanzamiento de mi cuarto libro “Sonrisas estelares”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/R0HSr5IxmFI/AAAAAAAAACQ/hYhRCR437_U/s72-c/Sonrisas+estelares+-+Portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-5090128073474314113</id><published>2007-09-19T18:38:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T20:42:50.054-07:00</updated><title type='text'>Publican entrevista mía en sitios españoles</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Una vez más, son los colegas de España los que mencionan a este lejano escritor en sus páginas virtuales. Mi gran amigo y colega Francisco Javier Illán Vivas es quien se hace cargo de las diversas preguntas con que soy bombardeado. Y, a falta de un solo sitio, lo coloca en dos en donde participa activamente hablando de literatura. Acá están los enlaces:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Entrevista Vegamediapress:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://www.vegamediapress.es/noticias/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=5612&amp;amp;Itemid=1"&gt;http://www.vegamediapress.es/noticias/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=5612&amp;amp;Itemid=1&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Entrevista Anika entre Libros:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://www.utopiamail.net/libros/desktopdefault.aspx?pagina=%7E/paginas/entrevistas/entre184.ascx"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;http://www.utopiamail.net/libros/desktopdefault.aspx?pagina=~/paginas/entrevistas/entre184.ascx&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoHyperlink"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="MsoHyperlink"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Es la misma, por si acaso; pero indica el interés de Francisco por fomentar y publicitar la literatura. Además, él tiene un programa de radio y pronto saldrá uno en una emisora de televisión regional, lo cual habla muy bien de los logros que ha obtenido en la literatura fantástica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Agradezco públicamente el interés que ha tenido en mi modesta carrera literaria y espero que con estas entrevistas descubran un poco más de mí. Si desean leer el relato “La chica que quería tener cola”, pueden hacerlo en el estupendo sitio de Pily B. (que se encuentra referenciado en la sección “Enlaces” de este blog).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-5090128073474314113?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/5090128073474314113/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=5090128073474314113' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5090128073474314113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/5090128073474314113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/09/publican-entrevista-ma-en-sitios.html' title='Publican entrevista mía en sitios españoles'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8706640883718343776</id><published>2007-07-24T10:00:00.001-07:00</published><updated>2007-07-24T10:07:02.691-07:00</updated><title type='text'>La saga de Terramar, de Ursula K. LeGuin</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RqYwV6sVAiI/AAAAAAAAABw/KMUUfU7WRuU/s1600-h/terramar1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RqYwV6sVAiI/AAAAAAAAABw/KMUUfU7WRuU/s320/terramar1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090809581879493154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Esta saga es una gozada de principio a fin, me mantuvo interesado en la trama y no destiñó en ningún momento. Como nota curiosa, debo añadir que no soy lector de fantasía, pero esta saga se merece toda mi atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Comienza con “Un mago de Terramar”, en donde se narran las aventuras y desventuras de Ged más conocido por su apodo de Gavilán, quien parte a la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Escuela de Roke para aprender magia (sí, antes de Harry Potter ya existía una Escuela de magia, ¿no lo sabían?). Allí empieza a descubrir sus habilidades y su inexperiencia y juventud le juegan una mala pasada, lo cual redundará en su alejamiento de la Escuela para internarse en un viaje que lo transformará completamente.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;La historia prosigue con “Las tumbas de Atuan”, en donde un Gavilán más maduro y precavido se encuentra con Tenar, una joven sacerdotisa del culto a los Sin Nombre, en un laberinto mortal del que nadie ha escapado. La historia es sencilla en su planteamiento, pero llena de sabores y sensaciones de sus personajes, pues hace que la sacerdotisa cambie paulatinamente su modo de pensar.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RqYweqsVAjI/AAAAAAAAAB4/2NmLMU6IQ24/s1600-h/terramar2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RqYweqsVAjI/AAAAAAAAAB4/2NmLMU6IQ24/s320/terramar2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090809732203348530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;En el tercer libro, “La costa más lejana”, asistimos al encuentro entre el Archimago Gavilán y Arren, príncipe de Morred, quienes se embarcarán en una aventura que intentará resolver el misterio que se cierne sobre la magia en Terramar. Hay dragones, magia y un extraño no-muerto que se conjugarán en un final de lo más inesperado por sus consecuencias para el Archimago.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;“Tehanu” continúa la historia y cuenta la historia de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:12;"&gt;Therru,&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:12;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;una niña quemada que es salvada por Goha, la sacerdotisa que aparece en el libro anterior, pero que ya ha madurado y ahora es viuda y madre de dos hijos. La mujer adopta a la criatura y poco a poco se nos desvela una realidad acerca de los humanos y dragones. Es una historia de esfuerzo y sacrificio, vista desde la perspectiva de una mujer que ha renunciado a lo mágico para tener una vida normal…, hasta que las circunstancias la obligan a retomar ese camino de una manera inesperada. También aparece Ged, continuando lo acontecido al final del libro anterior, un Ged que ya no es Archimago y que ha perdido toda su capacidad para usar la magia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;“En el Otro Viento” se narra la aventura de la mujer de Gavilán, quien junto a su hija adoptiva Therru se embarcan con el príncipe Arren en una travesía que intentará recomponer el perdido equilibrio entre humanos y dragones. Como siempre, Ursula K. Leguen nos describe muy bien a sus personajes, entremezclándolos de manera maestra con la trama, una trama en donde la magia y lo fantástico no están ajenos, pero no por ello son atosigantes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nota:&lt;/span&gt; Si alguien busca libros con batallas épicas, princesas curvilíneas y héroes legendarios, entonces se ha equivocado de historia. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:12;"&gt;Una saga para leer tranquilo y relajado, no apto para quienes desean acción trepidante y hechizos al por mayor o grandes duelos de espadachines superdotados. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Y —no puedo evitar el mencionarlo— la miniserie/película larga que exhibió Hallmark Channel basada en los dos primeros libros se parece en casi nada a lo que narran las novelas (en buen chileno: vale callampa).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8706640883718343776?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8706640883718343776/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8706640883718343776' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8706640883718343776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8706640883718343776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/07/la-saga-de-terramar-de-ursula-k-leguin.html' title='La saga de Terramar, de Ursula K. LeGuin'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RqYwV6sVAiI/AAAAAAAAABw/KMUUfU7WRuU/s72-c/terramar1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-8291940823922036486</id><published>2007-05-31T15:12:00.000-07:00</published><updated>2007-05-31T15:13:58.981-07:00</updated><title type='text'>Publican crítica de “Fragmentos del infinito”</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ha aparecido la reseña de mi libro en NGC 3660 a cargo de la genial Pily B., quien, como siempre, echa a andar su locuacidad para hablarnos de estos temas que nos apasionan. El enlace es:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/critica/literatura/pilyb/infinito.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le doy las gracias nuevamente a ella por sus palabras de aliento. Es una enorme alegría el ver que mis escritos pueden transmitirle tantas ideas y sensaciones a alguien que vive al otro lado del mundo. Y aunque —según sus mismas palabras— andaba con el día rebelde cuando redactó la crítica, es igualmente placentero pasear mi vista por lo que colocó. Simpático eso de que “luchan entre sí por la supremacía y otras &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;cositas&lt;/span&gt;” (no sé a qué otras “cositas” se refiere, pero en fin. Y yo que pensaba que sólo mi amiga Patty tenía ideas raras).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, saludos para todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-8291940823922036486?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/8291940823922036486/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=8291940823922036486' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8291940823922036486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/8291940823922036486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/05/publican-crtica-de-fragmentos-del.html' title='Publican crítica de “Fragmentos del infinito”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-4580746769018447781</id><published>2007-05-15T17:12:00.000-07:00</published><updated>2007-05-15T17:22:50.423-07:00</updated><title type='text'>Mi segunda entrevista radial con Joana Pol y Sandra Llabrés</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RkpObDHdT0I/AAAAAAAAABg/w89H1IXCVC8/s1600-h/JoanaPol.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RkpObDHdT0I/AAAAAAAAABg/w89H1IXCVC8/s320/JoanaPol.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064946957531565890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RkpObTHdT1I/AAAAAAAAABo/3IVCJPJ1D44/s1600-h/SandraLlabr%C3%A9s.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RkpObTHdT1I/AAAAAAAAABo/3IVCJPJ1D44/s320/SandraLlabr%C3%A9s.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064946961826533202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por motivos ajenos a mi voluntad (sobrecarga de trabajo) no había podido darme el tiempo para colocar esta noticia en mi blog, pero ahora me pongo al día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 25 de abril fue mi segunda entrevista radial con estas simpatiquísimas animadoras. La conversación fue muy relajada e interesante, más que la vez anterior, y nuevamente quiero destacar la simpatía e interés de ambas por mi trabajo, un interés que sencillamente en Chile no he despertado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrevista puede ser descargada en formato MP3 a 64 kbps mono en el siguiente enlace:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://rapidshare.com/files/29192535/3deNit25-04-2007.mp3.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero aprovechar de agradecer nuevamente a todos los &lt;b&gt;estupendos&lt;/b&gt; colegas españoles que me han demostrado su apoyo a mi labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuarto libro, una novela, está en evaluación por un grupo de lectores españoles, quienes me dirán sus comentarios y, en base a ellos, elaboraré la versión definitiva antes de editarla en papel. La introducción de la misma estará a cargo de Pily B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, vuelvo a mi cueva de ermitaño a seguir escribiendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-4580746769018447781?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/4580746769018447781/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=4580746769018447781' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4580746769018447781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/4580746769018447781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/05/mi-segunda-entrevista-radial-con-joana.html' title='Mi segunda entrevista radial con Joana Pol y Sandra Llabrés'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RkpObDHdT0I/AAAAAAAAABg/w89H1IXCVC8/s72-c/JoanaPol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-7435232390063877046</id><published>2007-04-19T13:49:00.000-07:00</published><updated>2007-04-19T14:00:45.123-07:00</updated><title type='text'>Me publican dos novelas cortas en Sedice.com</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RifX6tLzYWI/AAAAAAAAABY/gx4ASI7CyD0/s1600-h/QuieroVivirTransfiguraci%C3%B3nSedice.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RifX6tLzYWI/AAAAAAAAABY/gx4ASI7CyD0/s400/QuieroVivirTransfiguraci%C3%B3nSedice.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055246510308155746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos novelas cortas de mis primeros libros están para descargar en la zona e-book de Sedice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.sedice.com/?t=info&amp;c=ebooks_revistas_libros_gratis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, el relato “Por el rabillo del ojo” fue colocado en el sitio de Pily B.:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/creativa/teo/index.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el miércoles 25 seré entrevistado nuevamente por Joana Pol y Sandra Llabrés en su Rincón Literario de 3 de Nit. Pueden visitar el blog del mismo en el siguiente enlace:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://sandra3denit.blogspot.com/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es todo por el momento, gracias a todos los interesados(as) en mi modesta carrera literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-7435232390063877046?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/7435232390063877046/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=7435232390063877046' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/7435232390063877046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/7435232390063877046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/04/me-publican-dos-novelas-cortas-en.html' title='Me publican dos novelas cortas en Sedice.com'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/RifX6tLzYWI/AAAAAAAAABY/gx4ASI7CyD0/s72-c/QuieroVivirTransfiguraci%C3%B3nSedice.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-3447368305487475</id><published>2007-03-31T12:08:00.000-07:00</published><updated>2007-03-31T12:13:31.306-07:00</updated><title type='text'>Lanzamiento de mi tercer libro: “Fragmentos del infinito”</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/Rg6yRKWyKuI/AAAAAAAAAA4/P9hM0_GJEmk/s1600-h/Fragmentos+del+infinito+-+Portada.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/Rg6yRKWyKuI/AAAAAAAAAA4/P9hM0_GJEmk/s320/Fragmentos+del+infinito+-+Portada.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048168240236341986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es, por tercera vez arrojo al mundo más de mis creaciones literarias. Esta nueva obra tiene tres relatos, dos novelas cortas y unas reflexiones. Son 192 páginas en formato 20x12 cm y pretende seguir rellenando ese gran vacío que hay en Chile en la literatura fantástica. Las temáticas nuevamente son variadas y van desde el sentimiento de culpa (“El recuerdo”) a la acción pura y dura (“¡Desembarco!”), finalizando con ideas que acudieron a mi mente hace más de una década en una extraña tarde de neblina (“Pensamientos en la punta del cerro”). Su valor es de cuatro mil pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy preparando el cuarto, una novela que dejé inconclusa a principios de los noventa y que espero sacar a la luz durante el transcurso del año (excepto que cierta editorial española no diga otra cosa antes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo escribiendo, sigo adelante y sigo el ejemplo de “retroceder nunca, rendirse jamás” de Carlos Raúl. Es la única manera de darse a conocer cuando uno es un desconocido y no tiene la fortuna de haber sido publicado por alguna editorial importante. Es un camino esforzado y difícil, no lo sabré yo, pero lo recorro con agrado y dedicación. Acá estoy, al pie del cañón, y seguiré pese a todas las vicisitudes, aunque nuevamente me lleguen mensajes y correos despectivos como por los anteriores libros. No me importa nada más que escribir y publicar lo que hago y vuelvo a agradecer a los pocos compatriotas que públicamente han alabado mi trabajo: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sergio Meier&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sergio Amira&lt;/span&gt;, quienes pronto verán editadas sus obras en Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Al infinito y más allá!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-3447368305487475?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/3447368305487475/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=3447368305487475' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/3447368305487475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/3447368305487475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/03/lanzamiento-de-mi-tercer-libro.html' title='Lanzamiento de mi tercer libro: “Fragmentos del infinito”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_TC1OrH_VuDM/Rg6yRKWyKuI/AAAAAAAAAA4/P9hM0_GJEmk/s72-c/Fragmentos+del+infinito+-+Portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-117112267250697046</id><published>2007-02-10T07:27:00.000-08:00</published><updated>2007-02-10T07:57:13.390-08:00</updated><title type='text'>Ha muerto Carlos Raúl Sepúlveda</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;El día de ayer ha muerto mi gran amigo y colega escritor Carlos Raúl Sepúlveda Contreras, con quien me unía una amistad que se alargaba por alrededor de quince años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;¿Quién era él? Uno de aquellos Famosos Desconocidos que suelen poblar nuestro mundo. Tenía 65 años de edad, de profesión profesor, poeta, escritor de ciencia ficción, Presidente de la Sociedad Chilena de Fantasía y Ciencia Ficción (SOCHIF) y un soñador empedernido. Fue un inagotable promotor de la literatura fantástica, siendo uno de los pocos que publicó un libro del género en la década de los ochenta en Chile (“El dios de los hielos”, 1986). Creador del fanzine “Quantor”, una publicación hecha con mucho esfuerzo y empeño, en donde vi por primera vez mi nombre en letras de molde en la presentación de artículos y relatos. Sus libros “El dios de los hielos”, “El tren de los curados”, “En el barrio Bellavista”, “Orión, mensaje estelar”, “Vagamundos” y el reciente “La puerta negra” nos demuestran su inagotable empeño por hacer prender la llama de la literatura en Chile. Lo sobrevive un libro inédito de poemas románticos del cual me habló no hará tres semanas, cuando lo vi con vida por última vez en su casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Cansado de luchar con imprentas que no sabían confeccionar un buen libro, aprendió el método para hacerlo y, así, creó Ediciones de la Golondrina, modesta aventura editorial que consiguió imprimir libros a precios más reducidos, totalizando más de un centenar de publicaciones de todo tipo en casi dos décadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Le debo mucho en lo personal, pues él fue el responsable de que “saliera del clóset” literario y me diese a conocer como escritor, algo que hasta el momento era una mera distracción sin mayores fines. Su frase “tú escribes bien, saca un libro, yo te enseño” fue la detonante de mis incursiones literarias. Me enseñó todo el proceso de edición, gracias al cual he podido confeccionar mi segundo y tercer libro yo solo. Me dio el impulso inicial, la aceleración necesaria para el despegue que me ha hecho llegar hasta el otro lado del mundo con mis escritos y eso es algo que nunca olvidaré, siempre le estaré eternamente agradecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;La vida a menudo nos recuerda lo perecederos que somos, siempre está enviándonos mensajes en donde se hace alusión a nuestro destino inevitable. Derivamos por esta existencia azotados por los obstáculos que la vida nos coloca. Y Carlos Raúl tuvo muchos de esos obstáculos: Fue detenido y torturado durante el gobierno militar, su hermano mayor pasó a engrosar las listas de los detenidos desaparecidos, la diabetes lo acosaba, sufrió miserias y desdichas, pero siempre, siempre, luchó contra la adversidad y no se dejó llevar por ella. Mas su salud física no le permitió seguir adelante: un ataque cerebral y un coma diabético lo dejaron hospitalizado, para después ser incapaz de reconocer a sus seres queridos; se vio forzado a respirar artificialmente mientras caía en coma; sus riñones se negaron a funcionar bien, lo cual motivó la necesidad de diálisis constantes. Ante ello, el fin era inevitable y todos lo sabíamos. Pero el término “inevitable” no palia en modo alguno la sensación de pérdida, sobre todo cuando se considera que es un fin injusto para alguien que dio tanto de sí y nunca le fue reconocido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;No puedo más que rendirle mi sencillo y sincero homenaje a este gran amigo y escritor que nos ha dejado, que ha dado el paso final hacia la eternidad, volviendo su cuerpo a la tierra que nos cobija.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Tengo una pequeña —y ustedes dirán “tonta”— satisfacción: él leyó mi relato “Ficción Científica”, en donde se reconoció en el papel de Raúl Contreras, una ucronía irónica en donde abordo el humor hacia el género. Le dije una vez: “Te voy a hacer famoso con este relato”. Pero ahora, en vez de fama, se ha convertido en un homenaje a su persona. ¿Ven como la vida nos da vuelta a su antojo, la manera en que ironiza con nuestra existencia? Ahora uno, en medio de la pena, reflexiona sobre lo que nos motiva, lo que nos impulsa, aquello que gana o pierde con el transcurso de los años, las vivencias diarias… y todavía tenemos camino por recorrer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Perdonen lo largo que pudo ser mi texto, pero quería decirlo, quería gritar a los cuatro vientos lo sucedido, dando los detalles relevantes; no podía quedarme callado, pues mi amigo no se lo merecía. Hay personas que dejan huella en la vida de uno y él fue una de esas personas. Que sirva esto, en última instancia, como un recordatorio de que es bueno estar dispuesto a luchar por los sueños cueste lo que cueste, que las palabras son lo mejor que un escritor puede legarle al mundo cuando lo hace con dedicación y amor por el arte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Ahora, hay que trabajar, hay que seguir escribiendo, pues —como dice el antiguo refrán— el show debe continuar y su empeño es algo digno de imitarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Adiós... o hasta luego, Carlos Raúl.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Algunas fotografías:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/167181/P1010009-achicada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/836829/P1010009-achicada.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Durante el lanzamiento de “La puerta negra” el 7 de diciembre de 2006 en la sede de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).&lt;/span&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/842772/Tabano06acortado.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/194986/Tabano06acortado.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;De izquierda a derecha: Edgar Unger, autor de “Herencia”, Carlos Raúl y yo en el lanzamiento de nuestros libros el 4 de noviembre de 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-117112267250697046?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/117112267250697046/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=117112267250697046' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/117112267250697046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/117112267250697046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/02/ha-muerto-carlos-ral-seplveda.html' title='Ha muerto Carlos Raúl Sepúlveda'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-117082347650260505</id><published>2007-02-06T20:33:00.000-08:00</published><updated>2007-02-08T17:19:49.376-08:00</updated><title type='text'>Preludios a la Fundación de Asimov</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He leído en enero dos libros que son las “precuelas oficiales” de la saga de la Fundación de Isaac Asimov:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—“El temor de la fundación”, Gregory Benford.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/870453/TemorFundaci%3F%3Fn.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/200658/TemorFundaci%3F%3Fn.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;— “Fundación y caos”, Greg Bear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/652845/Fundaci%3F%3FnCaos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/604572/Fundaci%3F%3FnCaos.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;br /&gt;Ambos están entre mis autores favoritos, pero pese a eso no lograron convencerme con sus historias acerca del particular universo creado por el patillas. ¿Por qué? Pues porque considero que tratan de justificar lo injustificable, aquellos errores debidos a las limitaciones de la época que hoy en día no son comprensibles. Se trata de hacer calzar forzadamente las ideas de una galaxia sin otros seres vivientes más que los humanos; los robots, también, son dejados de lado, aunque se intenta una explicación que &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;—a mi modo de ver— no es convincente. En realidad, el gran error fue juntar dos sagas que nada tenían que ver: la de los Robots y la de la Fundación, usando un pegamento de lo más artesanal (sería como usar nuestro tradicional engrudo para pegar las paredes de una casa).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Benford rellena interminablemente con las recreaciones artificiales de Voltaire y Juana de Arco, quienes se lo pasan discutiendo de cuestiones filosóficas y morales que en poco o nada aportan al argumento. Su descubrimiento de los alienígenas en medio de las redes informáticas del Imperio es la excusa más tonta que he encontrado acerca del motivo de la inexistencia de otras razas en la galaxia. Peor aún, el mismo autor se autoplagia descaradamente, pues esos alienígenas artificiales son sospechosamente parecidos a la civilización mec de su estupenda Saga del Centro Galáctico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Bear, en cambio, adopta un enfoque más práctico y su trama se deja llevar por el sendero de la vida de Hari Seldon en los tiempos previos a la creación de la Fundación. Es más dinámica, pero también noté el gusto por tratar de justificar los errores en la lógica de la historia, dando interminables rodeos para hacerle comprender que un telépata podía arruinar su cuidadoso plan de la psicohistoria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Los dos libros me dejaron una sensación que me trae a la mente aquella vieja frase: “El papel aguanta todo”. Lo siento, como escritor valoro el esfuerzo involucrado, empero como lector apenas lograron sacarme el aburrimiento, inclusive, me salté páginas para no seguir eternamente con los libros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Fue un error, insisto, aquellas historias debieron quedarse como estaban o, a lo sumo, seguir escribiéndolas con las mismas premisas de antaño, sin tratar de meter con calzador explicaciones que no tienen mayor lógica ni sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Dudo mucho que lea algo más de lo “nuevo” de las Fundaciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-117082347650260505?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/117082347650260505/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=117082347650260505' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/117082347650260505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/117082347650260505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/02/preludios-la-fundacin-de-asimov.html' title='Preludios a la Fundación de Asimov'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-116778493219486206</id><published>2007-01-02T16:40:00.000-08:00</published><updated>2007-02-01T19:46:48.916-08:00</updated><title type='text'>En tierra cruenta, de Patricia Flores Figueroa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/796536/TierraCruenta.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/995895/TierraCruenta.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Este libro, obtenido gracias a un intercambio con su autora, nos sumerge en un mundo de locura, sueños, pesadillas y miedos; se zambulle en la delgada frontera entre lo onírico y lo real; nos hace ser partícipes de extraños pensamientos y situaciones que se entremezclan con el diario vivir de sus personajes: Una princesa, un desquiciado mental, una niña vengativa y una joven sin mayores aspiraciones dan vida a una trama que, con mucha elegancia, va creando una atmósfera extraña, irreal, pletórica de deslices continuos entre lo fantástico y lo real, los deseos y las ambiciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;La joven autora fue finalista del premio Minotauro 2004 con esta novela, la primera que escribe, que finalmente le valió el ser recompensada con una merecida edición en 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;El hilo abierto en Sedice tiene más comentarios sobre este libro y pueden visitarlo en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://www.sedice.com/modules.php?name=Forums&amp;file=viewtopic&amp;amp;t=7084"&gt;http://www.sedice.com/modules.php?name=Forums&amp;file=viewtopic&amp;amp;t=7084&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Agradezco a Patricia el intercambio y espero que no sea el único regalo para nuestros ojos que ella nos entregue, pues sus ideas merecen seguir apareciendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-116778493219486206?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/116778493219486206/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=116778493219486206' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/116778493219486206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/116778493219486206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2007/01/en-tierra-cruenta-de-patricia-flores.html' title='En tierra cruenta, de Patricia Flores Figueroa'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-116440221631449889</id><published>2006-11-24T12:58:00.000-08:00</published><updated>2007-01-22T12:03:13.310-08:00</updated><title type='text'>Entrevista radial en el programa de Joana Pol</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/1600/524014/JoanaPol.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3880/1925/320/697908/JoanaPol.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;Sí, damas y caballeros, el día 8 de noviembre &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;fue mi primera entrevista radial, efectuada a una emisora española de las Islas Baleares. El programa es conducido por las simpatiquísimas Sandra Llabrés y Joana Pol (escritora de fantasía, autora de “El crimen de los dioses” – &lt;a href="http://www.joanapol.com/"&gt;www.joanapol.com&lt;/a&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Fue una gratísima experiencia que ha sido mi primera entrevista como autor de ciencia-ficción, algo que en Chile no se dio y es difícil que suceda. Por ello les mando mi mayor reconocimiento y los invito a que la descarguen en formato mp3 en el siguiente enlace:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://www.sirlebert.com/xalfdm/pol28.mp3"&gt;http://www.sirlebert.com/xalfdm/pol28.mp3&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;La entrevista que Joana Pol me hizo dio origen a dos videos, los cuales pueden visualizar en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://joana.pol.balearweb.net/post/1109/24331"&gt;http://joana.pol.balearweb.net/post/1109/24331&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://rinconliterario3denit.blogspot.com/2006/11/teobaldo-mercado-entrevistado-en-ib3.html"&gt;http://rinconliterario3denit.blogspot.com/2006/11/teobaldo-mercado-entrevistado-en-ib3.html&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Me gustó la selección musical y de imágenes fractales usadas, que le dan cierto toque misterioso al asunto. Denles un vistazo, valen la pena, aunque reconozco que no me considero con voz de locutor ni mucho menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Saludos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;P.D.: Sí, lo sé, lo coloco un poco tarde, pero he estado muy liado con un sinfín de otras cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-116440221631449889?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/116440221631449889/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=116440221631449889' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/116440221631449889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/116440221631449889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/11/entrevista-radial-en-el-programa-de.html' title='Entrevista radial en el programa de Joana Pol'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-115932415278740960</id><published>2006-09-26T19:24:00.000-07:00</published><updated>2007-02-07T08:34:03.450-08:00</updated><title type='text'>Lanzamiento de mi segundo libro “Hijos de la estrellas”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="[URL=http://imageshack.us][IMG]http://img139.imageshack.us/img139/1123/librosfirma4nk3.jpg[/IMG][/URL]"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/Hijos%20de%20las%20estrellas%20-%20Portada.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/320/Hijos%20de%20las%20estrellas%20-%20Portada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;Así declaro lanzado mi segundo libro, titulado “Hijos de las estrellas”. El esquema del mismo es similar al anterior: varios cuentos que anteceden a una novela corta. La edición es de 164 páginas, 12x20 cm. y fue confeccionada íntegramente por mi, es decir, realicé TODO el proceso de impresión (confección de películas para la imprenta, corte de las hojas impresas, empastado de los ejemplares, etcétera). Estoy sumamente satisfecho con lo efectuado, aunque le quité más de una hora al sueño y el agotamiento ahora me está pasando la factura, pero cuando uno predica en el desierto no tiene otra opción que hacerlo por su cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Esta vez me he preparado para las peticiones de los interesados, así que les informo que el libro puedo hacerlo llegar a otros países y regiones, sólo envíenme un correo para ponernos en contacto y arreglaremos el asunto. No se preocupen, no pretendo hacerme millonario con esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Opté por hacer solamente este lanzamiento virtual porque el otro es una pérdida de tiempo y dinero; además, en Chile el interés por el género es mínimo y estoy cansado de esforzarme promocionándolo (correos, repartición de volantes, mensajes en foros, etcétera). En Internet la acogida ha sido muchísimo mejor y les agradezco a todas aquellas personas de lejanas tierras por su enorme interés en mi trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Con respecto a mi estilo, les cuento que trato de escribir ciencia ficción dura, mi favorita, (creo que soy el único escritor en Chile que gusta de este subgénero). De repente hago algo diferente, pero el grueso de mi producción trata de ser en ese estilo; no sé si lo logre, pero al menos trato. Lo menciono porque un par de personas pensaron que mis escritos iban de otras cosas más al estilo latinoamericano y se decepcionaron al leerme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Ya estoy planeando el tercero, que probablemente será la Space Opera que dio origen a mi polémico relato “Mala suerte, sargento” y a “El último” (que viene incluido en este segundo libro). Eso sí, tendrá por lo menos el doble de páginas que los primeros, así que me veré obligado a efectuar un pequeño cambio de formato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El relato “Un viaje por el desierto” pueden descargarlo del estupendo sitio NGC3660 de Pily B.:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;a href="http://www.ccapitalia.net/ngc/creativa/teo/index.htm"&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/creativa/teo/index.htm&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;A quien incluyo en la dedicatoria, junto con mis queridos colegas de Sedice.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-CL"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Gracias otra vez a todos y… &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;¡VIVA LA CIENCIA FICCION!&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-115932415278740960?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/115932415278740960/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=115932415278740960' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115932415278740960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115932415278740960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/09/lanzamiento-de-mi-segundo-libro-hijos.html' title='Lanzamiento de mi segundo libro “Hijos de la estrellas”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-115463831288516793</id><published>2006-08-03T13:49:00.000-07:00</published><updated>2006-09-16T13:23:05.873-07:00</updated><title type='text'>Una sombra en el hielo, de Laura Quijano Vincenzi</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/Una%20sombra%20en%20el%20hielo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/320/Una%20sombra%20en%20el%20hielo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Recibí este libro gracias a otro intercambio cultural con esta colega costarricense, a quien descubrí navegando por la red en busca de enlaces de literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, debo hacer mención que esta novela fue la ganadora del “Premio Joven Creación” en Costa Rica allá por 1994, fecha desde la cual ha sido injustamente ignorada en su país y, recién ahora, ha tratado de darla a conocer al mundo mediante Internet.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;La trama nos narra las vivencias de un grupo de científicos en el Polo Norte en el año 2195. Allí se trata de averiguar la suerte corrida por Rita Claramunt, desaparecida un siglo antes en misteriosas circunstancias. La llegada de una periodista oscurece más la trama, la llena de un misterio nuevo que al final del libro se desvela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;La historia, pese a todo lo repetida que puede parecer, tiene un buen ritmo. Los personajes se entremezclan de buena manera sin que ninguno opaque a los demás. Lo leí de una sentada, concentrado y entretenido. Cuando llegué al final sólo me quejé de una cosa: fue muy corto para mi gusto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho de recomendarles el sitio de esta autora:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lauraquijano.com/"&gt;http://www.lauraquijano.com/&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p style="font-family: times new roman;"&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Ahí habla de sus libros y proyectos futuros. Desde aquí le doy mis mejores deseos en sus andanzas literarias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-115463831288516793?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/115463831288516793/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=115463831288516793' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115463831288516793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115463831288516793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/08/una-sombra-en-el-hielo-de-laura.html' title='Una sombra en el hielo, de Laura Quijano Vincenzi'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-115206595913657985</id><published>2006-07-04T19:10:00.000-07:00</published><updated>2007-02-01T09:48:59.950-08:00</updated><title type='text'>Comentario de libro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/portada_nebulos_web.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/320/portada_nebulos_web.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Voy a comentar el libro de mi colega español Francisco Javier Illán Vivas titulado “La cólera de Nebulos I: La maldición”, el cual obtuve gracias a un intercambio cultural con el autor (le envié un ejemplar de “Bajo un sol negro” y él me envió uno del suyo). Desde acá le agradezco la gentileza de haberme añadido en la sección de “Amigos” en su sitio: www.illanvivas.com&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Adentrarnos en este libro es adentrarnos en un mundo fantástico, lleno de seres y personajes que nos sumergen en la gran imaginación del autor. A diferencia de otros grandes referentes del género, Francisco sabe darle continuidad y agilidad a una obra que, de otro modo, hubiese sido demasiado repetida y latosa. No nos apabulla con grandes descripciones sobre tal o cuál detalle de la vida o historia narrada, sino que nos da una amena y eficaz información acerca de lo que desea transmitirnos. Todo esto, para mí, es muy importante al iniciar cualquier historia, pues si no me atrapa en las primeras páginas me es difícil seguir adelante. Y confieso que, como todo inicio de saga, tenía miedo de que tuviese demasiadas hojas de relleno, pero mis temores eran injustificados. Lo único negativo es que la abundancia de nombres y lugares me confundió un poco y debí repasar en algunas ocasiones las páginas leídas (no soy muy bueno reteniendo tantos personajes, lo reconozco, así que esto es falta mía y no del autor). Pero fue nada más que un detalle, pues el libro en conjunto es un lugar en donde vale la pena descansar la vista y echar a volar la imaginación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;En resumen, una obra llena de entretención, con personajes bien delineados y una trama que garantiza continuaciones igualmente entretenidas, a las cuales con mucho gusto les daré un vistazo. Sería genial que a Chile llegasen estas obras, puesto que aburre ver los mismos nombres una y otra vez en las estanterías de las librerías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-115206595913657985?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/115206595913657985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=115206595913657985' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115206595913657985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/115206595913657985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/07/comentario-de-libro.html' title='Comentario de libro'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-114583338630166047</id><published>2006-04-23T15:54:00.000-07:00</published><updated>2006-06-22T19:03:27.386-07:00</updated><title type='text'>Lanzamiento del libro “Años luz, mapa estelar de la ciencia ficción en Chile”</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/P4210012.0.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/200/P4210012.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/P4210013.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/200/P4210013.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/P4210018.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/200/P4210018.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/P4210017.0.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/200/P4210017.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El viernes 20 de abril asistí al lanzamiento del libro “Años luz, mapa estelar de la ciencia ficción en Chile”, recopilado por Marcelo Novoa, académico de la Universidad de Valparaíso. En el se recogen 36 narraciones de ciencia ficción chilena desde la década de los 30 en adelante. Mi relato “Lamentos” fue seleccionado para el mismo y gratamente lo he visto publicado junto a otros colegas escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El evento tuvo una buena asistencia, compuesta de casi un centenar de personas que se congregaron en la Casona Taller de Arquitectura UV, en el Paseo Atkinson del Cerro Concepción. La presentación estuvo a cargo de autoridades de la Universidad y el mismo Sr. Novoa hizo la introducción a la obra, recibiendo merecidos aplausos por este importante esfuerzo en pro de la difusión de la ciencia ficción en Chile. Estuvieron también presentes, entre otros, Jorge Baradit (autor de la novela “Ygdrasil”, publicada en noviembre por Ediciones Nova), Luis Saavedra (autor del fallecido fanzine “Fobos”), Sergio Meier (un conocido de la comunidad de aficionados al tema) y Patricio Alfonso (experto en vampirismo, como dicen algunos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fotografías que adjunto fueron tomadas esa memorable noche porteña, que me sirvió para respirar la brisa marina desde las alturas de un cerro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Viva la Ciencia Ficción!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-114583338630166047?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/114583338630166047/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=114583338630166047' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114583338630166047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114583338630166047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/04/lanzamiento-del-libro-aos-luz-mapa.html' title='Lanzamiento del libro “Años luz, mapa estelar de la ciencia ficción en Chile”'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-114222476706059595</id><published>2006-03-12T20:36:00.000-08:00</published><updated>2006-03-29T12:18:00.463-08:00</updated><title type='text'>Publican crítica de "Bajo un sol negro"</title><content type='html'>Acá hay una crítica en el estupendo sitio de Pily B. acerca de mi libro "Bajo un sol negro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.ccapitalia.net/ngc/critica/literatura/pilyb/solnegro.htm"&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/critica/literatura/pilyb/solnegro.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es mi "editora virtual" desde diciembre de 2003, además de ser una gran seguidora (y escritora) del género de ciencia ficción. Desde aquí le agradezco sus palabras acerca de mi obra y los invito a que le den un vistazo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-114222476706059595?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/114222476706059595/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=114222476706059595' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114222476706059595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114222476706059595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/03/publican-crtica-de-bajo-un-sol-negro.html' title='Publican crítica de &quot;Bajo un sol negro&quot;'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-114222228262239539</id><published>2006-03-12T19:54:00.000-08:00</published><updated>2006-03-12T19:58:02.646-08:00</updated><title type='text'>Pensamientos en la punta del cerro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Este es un texto que escribí el domingo 21 de febrero de 1993, mientras observaba la puesta de sol desde el cerro San Cristóbal (situado dentro de la ciudad de Santiago) a los pies de la Virgen de piedra que corona la cumbre. Era un día extraño: cierta neblina diluida como si fuese otoño y un estado de ánimo muy particular, algo depresivo y melancólico. Es un buen ejemplo de las locuras que uno puede llegar a escribir cuando está motivado de extrañas maneras. A ver qué les parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en la cumbre del cerro San Cristóbal y veo al Sol ocultarse tras el horizonte. Mientras eso acontece, giro de vez en cuando el rostro hacia Santiago. Qué extraño. El hormiguero humano no me inspira nada. Veo surgir las primeras y tímidas luces entre los repliegues de la ciudad, semejantes a insectos nocturnos que inician su vuelo. Qué extraño. Lo único que me emociona es el viento frío que roza mi cuerpo. (El disco luminoso está casi totalmente oculto). Las personas derivan a mi alrededor, envueltas en sus propios asuntos y comentarios: las parejas abrazadas, los turistas, los niños correteando... y los visitantes de costumbre que dirán: "otra vez vino el loco que escribe y escribe en su libreta". (El Sol ha desaparecido). Qué extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que distingo algunos rostros "habituales" en el lugar, no lo sé. ¿Tú también, muchacha de pelo negro, vienes a contemplar el espectáculo? ¿O tú, anciano de mirada perdida, nos hemos encontrado antes? ¿Por qué me eres conocido, niño de ojos negros? Tal vez algunos de ellos estuvieron aquí la memorable noche de Año Nuevo y, como yo, se deleitaron con los fuegos artificiales de la torre Entel. Qué extraño. Ahora que el astro rey se ha ido sólo perduran sus rayos luminosos surgiendo del horizonte; no sé si él (el Sol) lo hace para aferrarse todavía de nuestros cielos o si (por el contrario) lo hace a modo de despedida. No, claro que no, el Sol es nada más que una estrella de tipo espectral G, sin vida propia. Pero no por eso dejo de sentir algo extraño. No por eso dejo de percibir la tibieza acumulada en estas piedras que me sirven de asiento, una tibieza que recuerda el calor del día que se va. A cada instante que transcurre la temperatura disminuye un poco más. La gente empieza a retirarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente es de tranquilidad, aunque un tanto... un tanto vacío, seguramente por mi vacío interior. (Detrás mío se alza el monumento de la cristiandad y algunos le elevan plegarias; cómo los compadezco). Observo en dirección a Santa Rosa sin ver nada especial, quizás porque sepa que estás lejos de aquí. Luego, dirijo mi mirada hacia La Florida y creo percibir algo de la esencia de mi amigo Oscar. Después miro el horizonte y está oscuro; el Sol se ha ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un manto de bruma en esta tarde de domingo y creo que es mejor, ya que puede servir de cortina a todo lo que hay de fondo, a todo lo íntimo que existe dentro de nosotros y que pugna por emerger; pero que a veces es mejor confinar. Y dentro de mí hay un Teobaldo que intenta abrirse paso hacia la superficie. Y es él el que se manifiesta en ocasiones como ésta, pues pareciera que gusta de la meditación, la contemplación y la melancolía, dosificadas en extrañas proporciones. Oh, sí, casi lo siento a mi lado, dictándome lo que debo escribir, alentándome a enviarle mis palabras a otro ser que es como yo, a otra persona (una de las pocas) que me entiende. Es como el Teobaldo que me reprocha el no haber hecho todo lo posible por haber logrado mis objetivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Es que estás ciego y no ves lo obvio?", me pregunta él y yo respondo: "No, no quiero esas ideas". "Pero ya están", replica, "ya están y sabes que son ciertas; las sabes porque conoces tus capacidades". Suspiro y argumento: "La vida nos da muchas sorpresas y a veces nos coloca trampas. Luego, mis extrañas ideas pueden ser una de esas trampas". Creo oír su risa antes de escuchar: "En los últimos meses te has puesto demasiado perceptivo como para saber cuándo estás equivocado. ¡Admítelo!". Me digo que en verdad es muy insistente y sólo añado: "De acuerdo; empero hay cosas que necesitan de tiempo y ésta es una de ellas". El otro Teobaldo, mi otro yo, nada dice y se retira, satisfecho al parecer con su victoria de hoy día. Por mi parte, noto que las piedras van perdiendo su calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un vistazo a mi reloj me señala las 21:18. Está oscuro y las estrellas guiñen sus ojos en el cielo. Poca gente queda ya en las escalinatas de la Virgen. ¿Tendrán ellos en estos instantes pugnas consigo mismo como yo? No lo sé; nunca lo sabré y tampoco tiene importancia, pues es sólo otra loca idea de mi mente. Esa gente camina hacia sus vehículos para volver al hogar del que salieron. Me dispongo a imitarlos, aunque... aunque hay algo en este sitio que me ata a él. Quisiera poder permanecer un tiempo más, porque pese al frío es grato estar aquí. "Mañana tienes que trabajar", me susurra al oído el otro Teobaldo antes de retirarse definitivamente y no puedo menos que encontrarle razón. Sí, hay que marcharse y pronto iniciaré el camino de bajada a pie (quizás sea el único idiota que se quedó hasta esta hora sin vehículo). Me iré silbando o cantando alguna canción; algo se me ocurrirá para llenar esa hora hasta la entrada al cerro. Acabo de reunir fuerzas y guardo mi lápiz.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-114222228262239539?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/114222228262239539/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=114222228262239539' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114222228262239539'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/114222228262239539'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/03/pensamientos-en-la-punta-del-cerro.html' title='Pensamientos en la punta del cerro'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-113614189556963241</id><published>2006-01-01T10:55:00.000-08:00</published><updated>2006-07-11T19:26:26.780-07:00</updated><title type='text'>Artículo: El Cine y la TV vs la Ciencia-Ficción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Este es un artículo que escribí hará dos años para la revista “Quantor” de la SOCHIF. Está orientado en contra de casi todas las cosillas pseudo c-f que se ven en la pantalla grande y la chica, así que es recomendable que aquellos aficionados a estas historias no la lean. Produjo comezón entre algunos y por ello quizás sea el artículo más polémico que surgiera de mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora lo comparto con el resto del mundo y espero que les agrade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL CINE Y LA TV V/S LA CIENCIA‑FICCION&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchos años desde que George Meliès hiciera "Journey across the Imposible", allá por 1904, y muchas cosas han sucedido en el mundo desde entonces: Dos guerras mundiales, dos bombardeos nuclea&amp;shy;res, un sinfín de sucesos políticos, culturales y científicos, todos ellos elementos que —de una u otra forma— no han dejado de influir en el cine. Han sido causa de aciertos y desaciertos, polémicos inclu&amp;shy;sive (no olvidemos "La última tentación de Cristo"); pero en el caso del cine tradicional demuestra una indudable estela de la vida coti&amp;shy;diana, aquella diaria sucesión de acontecimientos en los cuales nos vemos involucrados, que se traspapelan a las artes. Esto siempre ha sido así y la diferencia fundamental estriba en las temáticas a tocar. Porque las temáticas de ciencia‑ficción son diferentes a las demás, a no dudarlo, y ésta siempre ha sido la gran caída de las producciones cinematográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entraré en detalles acerca de qué es la ciencia‑ficción, porque es algo tan difícil de definir como el término "amor" (no olvidemos que el mismo Asimov no podía hacerlo) y el verdadero aficionado a la misma tiene que saberlo de manera intuitiva. Y en verdad esto es lo que falla al momento de filmar una película sobre el tema: El casi completo desconocimiento del mismo. Y —a no dudarlo— el mejor ejem&amp;shy;plo de ello es la famosísima "Star Wars".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante todo, el elemento "ciencia" casi siempre es dejado de lado. Los productores y directores cinematográficos no tienen ni la más remota idea acerca de las distancias estelares, o las atmósferas, o lo que en verdad re&amp;shy;presenta la gravedad (un problema muy serio al momento de poner pie sobre otro planeta). Y la recién mencionada "Star Wars" constituye un ejemplo perfecto de esto. Oh, si, reconozco que George Lucas puso mucho empeño en su obra, no le desmerezco esa dosis de imaginación; empero el resultado es digno de los "pulps" de los años 30 y 40, algo así como la serie "Lensman" de Smith. Aquí vemos el típico ejemplo de algo que es una simple adaptación de las cosas que ya conocemos y a las que les daré una revisión:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA "CIENCIA"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* El sonido en el espacio, la caída típica de todas las películas, pues las ondas sonoras necesitan siempre un medio elástico sólido, líquido o gaseoso pa&amp;shy;ra transmitirse; en el espacio —muy por el contrario— no existe atmósfera, motivo por el cual las ondas sonoras no pueden propa&amp;shy;garse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Las armas "láser" tienen un alcance muy limitado, lo cual es ab&amp;shy;surdo, puesto que los fotones que componen el rayo producen lo que se denomina luz "coherente", es decir, luz compuesta de foto&amp;shy;nes que se mueven todos en la misma dirección (a diferencia de la luz natural). Un rayo láser casi no se dispersa y su intensidad es la suficiente para notarse a distancias mucho mayores que la luz normal. Si, por ejemplo, disparamos un láser de un diámetro de un centímetro hacia la Luna, llegaría allá con un diámetro aproximado de un metro. Por lo tanto, son absolutamente inverosí&amp;shy;miles esas "batallas" en las que vemos a naves persiguiéndose ri&amp;shy;dículamente para que, llegado un momento de clímax, se disparen y destruyan. Además, los señores del cine casi siempre colocan "ra&amp;shy;yos" punteados y no continuos, semejando a las balas trazadoras de los aviones. Y no hablar de las "espadas", algo ridículo si pensamos que los fotones no poseen la suficiente consistencia só&amp;shy;lida como para entrechocar a la manera del metal. En una verdade&amp;shy;ra batalla espacial, los pilotos se dispararían a miles de kiló&amp;shy;metros de distancia y no harían el ridículo ni se arriesgarían tanto al acercarse a los navíos enemigos.&lt;br /&gt;También se han visto cañones "láser" con retroceso ("Space Above and Beyond", exhibida en nuestra TV como "Comando Espacial", y además en "Babylon 5" y "Battlestar Galactica"), algo de lo más ridículo si consideramos que la generación del láser se hace me&amp;shy;diante energía al concentrarse en un rubí o un gas, que no produ&amp;shy;ce la menor energía cinética. Y, casi me olvido, el láser tam&amp;shy;poco produce ese infantil sonido "píu píu", tan típico de esta clase de producciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* El punto anterior nos lleva a otra consideración: Las miras. Algo ya tan anticuado como es el perseguir a otro para centrarlo en la mira se sigue aplicando en el cine. Vamos, vamos, que hace un par de décadas que existe el helicóptero en el cual la mira se en&amp;shy;cuentra en el casco, o sea, a donde mire el piloto mira la ame&amp;shy;tralladora. ¿Para qué diablos, entonces, hay que sufrir tanto pa&amp;shy;ra darle a alguien? Ahora, si pensamos en toda la clase de misi&amp;shy;les que automáticamente siguen su objetivo y nos imaginamos computadoras que escojan el blanco, tanto por delante como por de&amp;shy;trás, estaríamos haciendo "verdadera" ciencia‑ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* En todos, o casi todos, los planetas en que se sitúa la acción la atmósfera es respirable por los seres humanos y la gravedad es también soportable, algo que para cualquiera que se haya dado el trabajo de leer un poco de Astronomía entenderá que es un absur&amp;shy;do. Con una gravedad apenas un 25% más alta de la normal, un hom&amp;shy;bre caminaría con incomodidad y mucho menos podría correr con fa&amp;shy;cilidad. A gravedades superiores la situación sería mucho peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Otra cosa absurda son las distancias, pues, por ejemplo, en la serie "Comando Espacial" se hablaba tranquilamente de Unidades Astronómicas (término astronómico que representa la distancia de la Tierra al Sol, casi ciento cincuenta millones de kilómetros) y con eso se pretendía dar un aire de "ciencia" al asunto. Cierto, es un término científico, pero nunca dijeron cómo salvaban esas distancias tan enormes con naves que nunca hicieron ni el menor "salto hiperespacial". ¿Serían los remotos descendientes de los protagonistas, gemelos perfectos de ellos o sus clones que, años después, arribaban a destino? Es el mismo error que cometieron en "Space 1999", al decir que el viaje entre uno y otro sistema era de algunas semanas o meses (¿?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Los androides o cyborgs suelen estar compuestos por anticuados músculos hidráulicos y recubiertos por un simple "pellejo" huma&amp;shy;no. Y es absurdo, pues, de ser así, se notaría de inmediato que es una máquina. Tomemos al famoso Terminator, por ejemplo: ¿Cómo, si está nada más recubierto de piel, sería capaz de mover la bo&amp;shy;ca, en circunstancias que una simple sonrisa requiere no solamen&amp;shy;te de la piel, sino de los músculos que están bajo ella y sobre los huesos? Y la hidráulica puede ser desplazada, a modo de ejem&amp;shy;plo, por un nuevo tipo de "músculo" artificial, compuesto de pla&amp;shy;cas superpuestas accionadas por electromagnetismo, que hace años empezaron a desarrollar los japoneses. Un androide bien hecho se&amp;shy;ría como Ash, de "Alien, el octavo pasajero". Dejo como tarea pa&amp;shy;ra la casa el que imaginen un verdadero androide, compuesto de células artificiales y capaz de adaptarse a diversos medio am&amp;shy;bientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL CONTENIDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Los extraterrestres malvados casi siempre suelen tener debilida&amp;shy;des humanas, tales como la ambición (los Centauri en "Babylon 5", que nos recuerda a un caído Imperio Soviético tratando de recupe&amp;shy;rar su "grandeza") y la lujuria ("The Return o Jedi", en el cual Jabba hacía bailar a mujeres con poca ropa), todos estos elemen&amp;shy;tos que a verdaderos seres de otros planetas le importarán bien poco. Los guionistas no tienen al parecer más ideas que las que ya han visto o —peor aún— son incapaces de idear algo nuevo. Y también suelen ser derrotados por nuestras emociones, sobre todo el "amor", sentimiento que quizás no entiendan ni les interese y que por naturaleza sean incapaces de sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Por cierto, siempre un régimen "democrático" es superior al "au&amp;shy;toritario" (la República que fue reemplazada por el Imperio). Por cierto, siempre los malos son como los comunistas o los nazis (el Imperio). Por cierto, todo fue, es y será como lo conocemos, como si a largo plazo las cosas no fueran a cambiar. Producto de esto, es que los conflictos del cine derivan de los conflictos humanos y no de otras formas de pensamiento. "Porque es más fácil copiar que innovar", pareciera ser el lema que se emplea. Y esto acarrea el que muchos cineastas (perdón por darles tan elevado nombre, empero lo utilizo en forma genérica) sigan creyendo que muchas culturas pervivirán a los cambios del futuro (el típico camionero yanqui en "Space Truckers", la taberna en "Star Wars" o los casi&amp;shy;nos espaciales como en "Buck Rogers"). Casi ninguno se ha tomado la molestia de indagar seriamente acerca de los cambios sociales que producirá el futuro (tal como en "Blade Runner").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo anterior son puntos que generalmente aquellos que no gustan de pensar pasan por alto, ya que dicen que "es sólo una película", que "no te compliques la vida" o sencillamente "¿y qué importa si tiene buenos efectos especiales?". Creo que aquí está en juego algo más que el gustar o no de algo, está en juego el pedir algo serio y bien pen&amp;shy;sado. Estos puntos que he mencionado serían los mismos que achacar a películas del Oeste en la cual los vaqueros utilizaran ballestas, mon&amp;shy;taran caballos de seis patas y escucharan ópera en la taberna. A pesar de esto estoy seguro que no faltarían los cernícalos que la aplaudi&amp;shy;rían y renegarían de las cintas de John Wayne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciencia‑ficción del cine y la TV pareciera haberse estancado en la primera época, aquella en la que predominaba la aventura por sobre lo social y tecnológico. La veo ahí y se asemeja a un dinosaurio atra&amp;shy;pado en un pantano, chapoteando y metiendo ruido para escapar de las arenas movedizas que lo retienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son pocas las buenas expresiones de ciencia‑ficción que merecen un lugar dentro del género, generalmente obras casi desconocidas ("Qué difícil es ser un dios", "Estrella Obscura", "THX 1138", por ejemplo). O hay algunas que, lamentablemente, empiezan bien y terminan mal ("Star Trek", que fue buena hasta la primera película, pues desde la segunda se transformó en ópera espacial como "Star Wars", con una nue&amp;shy;va serie que casi nada tiene que decir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pantalla grande y la chica en poco han contribuido a la ciencia‑ficción; mas bien han alentado a sus críticos al mostrarle productos de tan baja calidad. No puedo negar que me dan nervios al escuchar de un nuevo estreno de "ciencia‑ficción", sabedor de que lo más probable es que caiga dentro de uno o más de los puntos ya mencionados. Es la&amp;shy;mentable (peor aún, doloroso) el que a uno lo identifiquen con esas óperas espaciales en cuanto mencione sus gustos; me siento inclusive ofendido al escucharlo. Y es más lamentable el ver que las nuevas ge&amp;shy;neraciones crezcan viendo esas ridiculeces de armas que suenan "píu píu", o con absurdas "espadas" láser, o con inútiles camellos mecáni&amp;shy;cos de asalto o con extraterrestres que desean raptar a la princesa. El mayor daño se está produciendo allí, en los niños. Ahora bien, esto no quiere decir que todo vaya a ser serio, claro que no. Mas si a lo liviano se le pudiese dar un barniz de credibilidad, de seriedad, po&amp;shy;dríamos elevar la calidad de nuestras distracciones y, por ende, de nuestras vidas. No abogo por una "siutización" (¿me permiten el térmi&amp;shy;no?), sino que por un poco de decencia. Me sentiría igual de molesto si —por el contrario— todo fuese serio y bien pensado, sin sitio pa&amp;shy;ra la risa y la diversión sencilla. Es una lamentable demostración de lo mediocre y decadente que es nuestra sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Larga vida y prosperidad, Ciencia‑Ficción (con mayúsculas). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-113614189556963241?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/113614189556963241/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=113614189556963241' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113614189556963241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113614189556963241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2006/01/artculo-el-cine-y-la-tv-vs-la-ciencia.html' title='Artículo: El Cine y la TV vs la Ciencia-Ficción'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-113460785804525493</id><published>2005-12-14T16:38:00.000-08:00</published><updated>2006-10-13T11:33:42.996-07:00</updated><title type='text'>Quiero vivir: Primer capítulo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A pedido de varias peticiones que he recibido, a continuación coloco parte del primer capítulo de la novela corta titulada "Quiero vivir", con la cual se cierra mi libro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Gracias a todos los interesados en el tema y la semana que viene, cuando esté más desocupado de trabajo, colocaré un par de artículos que aparecieron en la revista "Quantor" de la SOCHIF.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quiero vivir&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David Emerson caminaba rumbo a su alojamiento cuando las alarmas se pusieron en acción y el caos se desató.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡Nos atacan! —gritó un hombre para luego perderse en dirección a las escaleras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David, entonces, corrió a sus aposentos y recogió en un bolso sus escasas pertenencias. Casi al terminar los altavoces tronaron:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡Todos vayan a las naves de escape! —La voz sonaba frenética, casi histérica— ¡Abandonen todos la base!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Salió a toda la velocidad posible de la habitación y tropezó con varias personas en los corredores; casi chocó en una esquina con dos soldados que arrastraban una camilla con una niña herida. Perdió unos instantes observando cómo la llevaban hacia el hangar del ejército y deseó fervientemente que pudieran sacarla luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una explosión sacudió el lugar y se activaron las alarmas de des&amp;shy;compresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡No! —exclamó al tiempo que aceleraba sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La fuerte corriente de aire que lo azotó le indicó la cercanía del daño, pero ¿en qué parte? No tenía tiempo para averiguarlo y confió en la suerte. Las luces pestañearon unos instantes y luego volvieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Tenía que llegar pronto al hangar de las naves de emergencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Vamos, vamos —murmuraba con el fin de darse fuerzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     De improviso, el corredor delante de él fue cortado limpiamente, co&amp;shy;mo si un gran cuchillo se hubiese hundido en el metal y el suelo, quedando un enorme boquete. La atmósfera comenzó a salir en tromba, al igual que otras personas que lo precedían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡No! —gritó y dio media vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El vendaval que lo jalonaba hacia atrás lo hizo trastabillar y —sujetándose de una viga— renovó sus esfuerzos para huir del sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Otro hombre pasó a su lado arrastrado por la corriente y sus gritos se perdieron en el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Vamos, vamos —murmuró al tiempo que notaba que cada vez le cos&amp;shy;taba más avanzar hacia adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     ¿Para qué resistirse? Aunque lograse salir de ahí tendría que bus&amp;shy;car una vía alternativa para llegar al hangar y (bajo las presentes circunstancias) ello sería difícil, sino imposible. Pero no, sería de&amp;shy;masiado fácil, demasiado simple el dejarse llevar al olvido; la vida le era muy preciada como para desperdiciarla de esa manera. Iba a lu&amp;shy;char con todo lo que le dieran sus fuerzas. A pesar de las adversida&amp;shy;des de la vida, a pesar de que su esposa lo hubiera dejado por ese abogado ladrón, a pesar de que su futuro laboral no estuviese claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El corredor fue sacudido por otra explosión que amplió el boquete anterior. David vio con desesperación cómo sus dedos se desprendían de la viga que asía y poco después era absorbido por el vacío. Se golpeó contra el techo antes de ser expelido y alcanzó a ver las es&amp;shy;trellas girar a su alrededor al tiempo que sentíase asfixiarse. Luego, un manto negro se abatió sobre sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Arístides Segura estaba haciendo un chequeo electrónico de su traje cuando las alarmas sonaron. Canceló la operación de inmediato y al co&amp;shy;locarse el casco escuchó en la frecuencia militar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Compañías primera a la cuarta: aseguren en perímetro; las demás protejan a los civiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La suya era la segunda compañía y se dirigió a la salida más cerca&amp;shy;na. Accionó con prontitud la escotilla y se encaró a la desnuda super&amp;shy;ficie del planetoide. A simple vista nada acontecía, excepto un par de "géiseres" que señalaban las perforaciones de la base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Dinko, Peter, Nadia, ¿me oyen? —preguntó con la esperanza de ob&amp;shy;tener respuesta, mas fue en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     No perdió tiempo en tratar de contactar con sus compañeros, ya que sólo por casualidad él se encontraba con el traje puesto; los demás debían estar cerca de la bodega. Al menos estaba en condiciones de pe&amp;shy;lear, se dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una especie de estrella de mar desfigurada salió de entre las cer&amp;shy;canas colinas y se deslizó con movimientos erráticos entre las ante&amp;shy;nas. Arístides apuntó su rifle con firmeza porque sabía que solamente tenía una oportunidad de acertar. La estrella se desgarró bajo el fue&amp;shy;go láser y rebotó varias veces en el suelo antes de quedar inmóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Bueno tiro —felicitó una voz que reconoció como la del cabo Atu&amp;shy;cha—. Mi computadora los detecta cerca de la cúpula...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Un violento destello interrumpió sus palabras. Al girar vieron la mencionada construcción (sita a medio kilómetro de distancia) saltar por los aires, desgarrada por una explosión que murió instantes más tarde al no tener ya oxígeno en que arder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡Hay enemigos en la pista dos! —gritó alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Primer pelotón? —inquirió el cabo y no obtuvo respuesta.&lt;br /&gt;     —Mi pantalla sólo tiene interferencia —señaló Arístides y, con desgano, añadió—: Nos están bloqueando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Segura accionó los motores del traje y se aproximó a unas rocas pa&amp;shy;ra utilizarlas de parapeto. Maldijo esa lucha en el vacío, sin atmós&amp;shy;fera y sin comunicaciones con sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Creo que nos llegó la hora —comentó el cabo mientras la interfe&amp;shy;rencia iba en aumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El soldado se sintió invadir por la furia. Acosado, prácticamente solo y condenado a muerte. Morir. Morir no era algo que figurara en sus planes: Le había prometido a su hermano menor que irían a pasear a la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡...nosotros...! —alcanzó a traslucirse por la interferencia y luego nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Y allí estaban: cuatro estrellas zigzagueantes que avanzaban entre las construcciones semi hundidas de la base, emitiendo ondas electro‑calóricas que fundían los metales. Arrojó media docena de proyectiles en parábola y disparó su rifle; luego, dio un salto de treinta metros hacia la derecha. Milagrosamente eliminó a tres enemigos y el cuarto desapareció en dirección desconocida. Apenas tuvo tiempo de asombrarse ante esto cuando un navío púrpura de extraño diseño se aproximó al lu&amp;shy;gar. Arístides saltó hacia una bodega cercana mientras disparaba al vehículo; empero sabía que de esa cosa nadie se escapaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¡Malditos!— gritó cuando las construcciones a su alrededor co&amp;shy;menzaron a fundirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Pronto un destello lo encegueció y —antes de perder la conciencia— disparó todos los proyectiles que le quedaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     "Perdóname, hermano" fue su último pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David sintió primero la brisa en su rostro y luego la conciencia volvió a él paulatinamente. Había un aroma de flores (¿rosas, violetas, petunias?) que no lograba distinguir y —sin embargo— le pareció in&amp;shy;trascendente, ¿por qué? Oh, sí, se dijo, lo único que debería inhalar sería el vacío, la nada a la que había sido expulsado. De pronto, lo recordó todo y se dio el trabajo de abrir los párpados con lentitud. Sus ojos, entonces, dedicáronse a recorrer el paisaje detenidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Al frente, una pradera se extendía hasta tocar un no muy lejano mar de aguas azuladas. A los costados, numerosas flores se elevaban entre una hierba y juntas daban la apariencia de un bien cuidado jardín. Por encima, unas nubes flotaban perezosas sobre un cielo azul y de vez en cuando tapaban al sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Se incorporó hasta quedar sentado y con las manos acarició la hier&amp;shy;ba mientras miles de preguntas poblaban su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Para Arístides, en cambio, el despertar fue brusco y se incorporó de inmediato, hundiendo las manos profundamente en la hierba. Con la respiración agitada observó el paisaje y descubrió a su izquierda a un hombre desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Qué...? —empezó a inquirir y se calló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David lo miró con sorpresa (¿estaba el otro allí antes o había sur&amp;shy;gido de la nada?) y antes de replicar algo una voz a sus espaldas di&amp;shy;jo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Hola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Ambos se voltearon y vieron una mujer de aproximadamente cincuenta años, estatura mediana, pelo negro y rasgos ligeramente orientales de pie, sonriendo con moderación y vestida de manera informal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Y tus alas? —inquirió David y ella sonrió con ¿amargura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —No, amigo —afirmó—. Aquí no hay nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Ella caminó hasta situarse entre ambos, se sentó en la hierba con las piernas cruzadas y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Tóquenme.&lt;br /&gt;     Arístides y Daniel se miraron un instante antes de obedecer. El soldado temió que su mano atravesara el cuerpo mas, para su asombro, no fue así; en cambio, cogió un brazo de carne y hueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Entonces? —preguntó Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Parece real —opinó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Sí, pero no lo es —dijo la mujer—. En verdad todo esto es tan real como nosotros queramos. —Al verlos confundidos añadió—: Vamos por partes. Primero, me llamo Cintia Lee, tengo 58 años y soy nativa de Europa, Júpiter. Segundo, no estamos muertos... aunque a veces lo desearía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Entonces? —volvió a preguntar Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Somos... prisioneros del enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Qué? —inquirió Arístides, poniéndose en pie—. ¿Todo esto es nuestra cárcel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Sí, aunque materialmente no existe. —Inhaló aire y continuó—: Vuelve a sentarte y prepárate para ver la verdad. —El joven lo hizo—. Por favor, mantengan la calma y traten de serenarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Ella les señaló al frente y una imagen cuadrada de dos metros les mostró un cerebro flotando en un líquido rosado; del cerebro partían finísimos hilos plateados que se perdían hacia arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Madre mía —murmuró Daniel y se tapó la cara con las manos mien&amp;shy;tras Arístides observaba boquiabierto la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Eso somos nosotros —explicó la mujer—. Nos extrajeron el cere&amp;shy;bro y lo colocaron en un líquido nutriente para luego conectarle esos cables que nos brindan las sensaciones que ahora percibimos. Es algo complejísimo y que supera ampliamente todos nuestros ambientes de rea&amp;shy;lidad virtual. Como ven, no podemos huir ni movernos de ninguna mane&amp;shy;ra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Pero... pero... ¿por qué? —preguntó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Porque necesitan nuestra capacidad de razonamiento; ahora forma&amp;shy;mos parte de la "computadora" de su nave, un organismo compuesto de múltiples cerebros vivos. —Los dos hombres guardaron silencio—. En realidad, hacen uso de nuestra parte cognoscitiva inconsciente, nues&amp;shy;tra capacidad de cómputo permanente que realiza el cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     "Ustedes fueron seleccionados (igual que yo) por el alto grado de desarrollo de su instinto de supervivencia, es decir, porque quieren vivir a casi cualquier costo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Durante varios segundos nadie habló, hasta que por fin Arístides preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Y... cómo supieron eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Las "estrellas" no eran solamente armas a control remoto, sino que sofisticados detectores de actividades cerebrales. Saben captar las diversas emociones humanas y, sobre la base de esta muestra, determinan quiénes son buenos candidatos y quiénes no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Espera, espera —pidió David con el rostro menos congestionado ya—. ¿Con qué fin hacen esto? Quiero decir, ¿acaso no pueden fabricar computadores para hacer sus cálculos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Pues... en eso nos diferenciamos psicológicamente. Desde hace mi&amp;shy;lenios están acostumbrados a pensar por si mismos, ya que sus dotes intelectuales son enormes, quizás superiores a las de nuestros compu&amp;shy;tadores. Además, existe en ellos un cierto afán de aventura, de descu&amp;shy;brir sus límites y la guerra los ayuda, así como ayuda a la búsqueda de nuevos cerebros biológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Me vas a decir que toda esta guerra fue sólo para conseguir ce&amp;shy;rebros? —inquirió Arístides con furia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —En gran parte sí, porque nosotros al igual que ellos soltamos lo mejor y lo peor cuando estamos entre la espada y la pared. Esto lo descubrieron luego de estudiar a los primeros cautivos humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Arístides y David cruzaron miradas de rabia y desesperación en tanto que la mujer permanecía sosegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Quisiera saber —dijo David— cuánto tiempo más va a durar esta cacería de cerebros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Me han dicho que algunos meses y luego abandonarán el espacio hu&amp;shy;mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David miró a Cintia y luego al mar para después posar los ojos en la hierba. Con mucho pesar dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Y de ahora a la eternidad permaneceremos encerrados dentro de no&amp;shy;sotros mismos. —Se rió con desgano—. Todo gracias a nuestro instinto de supervivencia. —Meditó unos instantes—. ¿Y cómo están seguros de que vamos a servirles bien y no nos dejaremos abatir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Lo saben, créeme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Pero yo no siento nada extraño —dijo Arístides—. Tampoco veo cifras desfilar ante mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Por supuesto que no —exclamó la mujer—. ¿Olvidas que la mayor parte de nuestra capacidad cerebral no sabemos utilizarla? Es ahí don&amp;shy;de operan y no sentiremos casi nada..., excepto cuando hay algún pro&amp;shy;blema grave y nos invade un embotamiento y mareo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David se puso de pie e inhaló profundamente antes de preguntar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Para qué todo esto? ¿Qué sentido tiene si somos prisioneros? ¿No podrían tenernos inconscientes simplemente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Sí; pero operamos mejor cuando estamos... "despiertos". —Señaló alrededor—. Aquí tenemos absoluta libertad; podemos crear lo que se nos ocurra y sin restricciones: desde una cabaña en el campo hasta un planeta futurista, pasando por viajes de placer, orgías sexuales, gue&amp;shy;rras, bailes y discusiones filosóficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Cuesta creerlo —opinó David.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Pienso lo mismo —apoyó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Hay un hombre en otra nave que ha recreado la primera guerra mun&amp;shy;dial y ahora está en medio de la segunda; otro realizó "El señor de los anillos" más de diez veces con diferentes variaciones en la histo&amp;shy;ria. Yo misma lo ayudé en cierta ocasión. ¿Me imaginan con armadura y espada luchando contra demonios? Pues bien, así fue y no puedo negar que me divertí mucho. —Al verlos apesadumbrados añadió—: Vamos, piénsenlo y asimílenlo despacio, ya que no tenemos alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una cabaña que no desentonaba con el paisaje se materializó detrás de la mujer. La puerta estaba abierta y a través de ella pudieron di&amp;shy;visar un comedor con la mesa servida; un mayordomo y una mucama le da&amp;shy;ban los últimos toques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Esto es casi ridículo —comentó Arístides, entrando tras Cintia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Sí —coincidió David— y estamos aquí mientras ellos matan a los nuestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Su anfitriona nada dijo y se limitó a señalarles sus lugares en la mesa y con un gesto apenas perceptible despachó a los sirvientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     David cogió el cuchillo, jugueteando un poco para luego hacerse un corte en la palma de la mano izquierda. La sangre empezó a manar y se desparramó sobre el mantel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Lo sentí real —comentó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Hey, amigo, eso no me pareció prudente —exclamó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Todo puedes sentirlo real —acotó la mujer—. Más aún, puedes va&amp;shy;riar el grado de percepción. Luego les enseñaré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El mayordomo trajo silenciosamente un botiquín de primeros auxilios para curarle la herida. Al cabo de unos minutos un vendaje le cubría la mano. Comieron en silencio y a desgano, sólo motivados por la pre&amp;shy;sencia de su anfitriona, quien parecía dispuesta a brindarle un aire de "normalidad" a la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Cuántos más somos aquí? —inquirió Arístides al atacar el pos&amp;shy;tre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Ocho en total; cinco humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Quisiera conocer a los otros humanos —dijo David.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Ya lo harán. Son el profesor y la loca, aunque a ella no les re&amp;shy;comiendo visitarla: vive en un mundo de fantasía que fue gatillado por el... cautiverio; recién había enterrado a sus padres y hermanos. —Suspiró y una extraña chispa brilló en sus ojos—. A veces la locura es el único escape que tenemos y, en ocasiones, he llegado a creer que todo esto sólo es fruto de mi imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Difícil es creer lo contrario —opinó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Pero se desvanece cuando veo afuera —afirmó Cintia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Ver afuera? —inquirió David— ¿Qué...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Es posible observar nuestro entorno real —contó ella—. Es una de las opciones que tenemos y no me pregunten por qué. Yo misma he presenciado un par de batallas... y deseado que nos dieran para morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Eso va en contra de tu fuerte deseo de vivir —ironizó Arístides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Es algo pasajero —replicó la mujer—. Sé que no puedo dirigir la acción; pero mi lado negativo (o morboso) me hace pensar así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Esto es casi ridículo —murmuró David, imitando las palabras de Arístides. Luego, se puso de pie y caminó hasta la ventana para obser&amp;shy;var el paisaje; recién entonces reparó en unas lejanas montañas—. En&amp;shy;cerrados dentro de nosotros mismos y compartiendo nuestras... elucu&amp;shy;braciones inconscientes y conscientes. Dicen que no hay peor tortura que la que viene de nuestro interior... y... temo que aquí esto se convierta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿En un infierno? —cortó Cintia para luego sonreír—. Oye, no seas negativo; otros ya pensamos eso antes y (salvo la loca) nada malo sucedió. ¿O acaso creen que aquí pueden morir? No, claro, porque ellos han tomado todas las medidas necesarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —¿Y las personas con habilidades psíquicas? —inquirió Arístides—. Cualquiera de ellos podría...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —A esos simplemente los matan —interrumpió la mujer—. No desean correr el riesgo. —Se acercó a la ventana, la abrió y pareció sabo&amp;shy;rear el oproboso silencio que los invadía—. Debo reconocer que son maestros en este... arte de la psiquis. Poco más de un año antes de atacarnos capturaron algunas personas de una colonia y experimentaron con sus mentes, los forzaron al límite para extraer lo más sublime y lo más nefasto de la humanidad. Así aprendieron a conocernos, tanto o mejor que nosotros mismos. Esto lo sé porque hablé con el único super&amp;shy;viviente de ese grupo que ahora se encuentra en otra nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El mozo y la criada empezaron a recoger la mesa y David sintióse entre estúpido y absurdo ante ello. Sintió ganas de abofetearlos y echarlos a patadas. Su mente era un torbellino de ideas disparatadas y no le prestó atención a lo que proseguía diciendo su anfitriona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Quiero descansar —dijo, interrumpiendo las palabras de Cintia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     —Los cuartos de huéspedes se encuentran arriba —dijo la mujer—. Vayan, necesitan descansar y acostumbrarse poco a poco a su nuevo es&amp;shy;tado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-113460785804525493?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/113460785804525493/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=113460785804525493' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113460785804525493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113460785804525493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2005/12/quiero-vivir-primer-captulo.html' title='Quiero vivir: Primer capítulo'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-113372421927325073</id><published>2005-12-04T11:16:00.000-08:00</published><updated>2006-12-17T12:08:29.920-08:00</updated><title type='text'>Libro: Bajo un sol negro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/Solnegro.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/320/Solnegro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta es mi primera aventura editorial. Se trata de un libro que contiene cinco relatos y una novela corta. Algunos de los relatos se encuentran en este blog y son libres de colocar sus comentarios sobre ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde niño me he sentido motivado por el tema y hace poco más de dos décadas empecé a escribir historias a modo de entretención. Nunca lo hice en forma constante (una página hoy, otra la semana que viene y otra al mes siguiente). Con el paso del tiempo y las buenas críticas de Carlos Raúl Sepúlveda (que es Presidente de la Sociedad Chilena de Fantasía y Ciencia-Ficción, SOCHIF) me decidí a emprender esta aventura literaria que vio la luz pública a principios de este mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las historias abarcan diversas temáticas, desde vampiros hasta extraterrestres. El libro recopila trabajos escritos en el último lustro y pretendo algún día publicar otras ideas que tengo de años anteriores, pero primero debo revisarlas para corregir esos errores que a uno se le escapan por no tratar los temas con la debida seriedad. Ganas de seguir adelante tengo, no les quepan dudas, y me encuentro empeñado en sacar otro libro aunque éste sea un fracaso de ventas (soy porfiado, qué le vamos a hacer). No pretendo hacerme millonario ni famoso, sino escribir por el gusto de escribir y saber que a algunas personas les gustan mis ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro tiene un valor de dos mil quinientos pesos y la edición es pequeña: sólo 100 ejemplares para probar suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes estén interesados pueden hacerme llegar un e-mail a mi correo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;renderchile@yahoo.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí va una pequeña biografía de mi persona:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido el 19 de noviembre de 1965 en Santiago, de profesión Técnico Analista de Sistemas y Programador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lector y estudioso de la ciencia-ficción desde los 8 años de edad y es un devorador incansable de libros. Ha trabajado como Programador y Administrativo en diversos empleos y, actualmente, se desempeña como Digitador para la empresa Manpower.&lt;br /&gt;Comparte el tiempo libre entre su familia, sus amigos y sus hobbies: la animación 3D, la edición digital de audio y video y, por supuesto, la escritura. Participa en foros en Internet sobre el tema (&lt;a href="http://www.sedice.com/"&gt;http://www.sedice.com/&lt;/a&gt;) y trata de estar al día en el género leyendo las obras de autores norteamericanos no traducidos al español. Ha colocado relatos en el sitio de ciencia-ficción "NGC 3660" &lt;a href="http://www.ccapitalia.net/ngc/"&gt;http://www.ccapitalia.net/ngc/&lt;/a&gt; y se mantiene en contacto con la administradora del sitio (que también escribe).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un incansable entusiasta del género que se ha topado con la indiferencia y, peor aún, con el desprecio de la corriente “realista” o “normalista” de nuestra sociedad. Sabe que la ciencia-ficción es mucho más que batallas espaciales, invasiones alienígenas o realidades virtuales y trata de entregar su mensaje a quienes estén dispuesto a escucharlo (que lamentablemente son pocos). Anhela el día en que las obras de Clarke, Heinlein y Asimov (por nombrar algunos) se vendan junto a las de Cortázar, Neruda, Barrios, Castaneda y otros, saliendo así del agujero cultural en que se encuentran hoy en día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teobaldo Mercado Pomar &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-113372421927325073?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/113372421927325073/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=113372421927325073' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372421927325073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372421927325073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2005/12/libro-bajo-un-sol-negro.html' title='Libro: Bajo un sol negro'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-113372368541026648</id><published>2005-12-04T11:05:00.000-08:00</published><updated>2005-12-04T11:25:20.486-08:00</updated><title type='text'>Relato: Lamentos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/CubicBevelWorld.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/320/CubicBevelWorld.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;NOTA: Este relato aparecerá en el libro "AÑOS LUZ, Mapa Estelar de la Ciencia Ficción en Chile", de el poeta y académico porteño Marcelo Novoa, que verá la luz en diciembre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;PUERTA ESTACIÓN MAPOCHO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las barricadas con sus alambradas obstaculizaban el acceso al puente, impidiendo el paso desde o hacia Independencia. Gruesos pilares de concreto yacían esparcidos en los primeros metros de la avenida. Y por toda la ribera norte del río Mapocho se extendía una cerca alambrada. A intervalos regulares de dicha ribera había casetas fortificadas y constantemente hombres y perros recorrían el sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un destacamento fuertemente armado del Ejército y Carabineros montaba guardia en el puente. Su centro de operaciones era el antiguo Cuartel de Investigaciones situado a la entrada de Independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del puente, en lo que antaño fue conocido como el centro de Santiago, los edificios permanecían grises y solitarios, muchos de ellos con varios vidrios rotos. Las calles estaban atestadas de basura y escombros. El polvo reinaba en las fachadas y el interior de las antiguamente concurridas tiendas. El abandono era total, con excepción de una que otra ave que —tras una corta estadía — reemprendía el vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, las casas más próximas al río estaban en su mayoría deshabitadas, pues la siniestra fama del sector cercado alejaba a cualquier probable propietario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El soldado de guardia hacía varios minutos que había dejado de hablar con su compañero. Casi siempre era así, porque la depresiva vista todavía calaba hondo en quienes permanecían en ese sitio. Golpeteó con nerviosismo el cañón de su fusil de asalto y fue en ese instante que distinguió una pequeña figura moviéndose en Bandera. Aguzó la vista y descubrió que era un can, ante lo cual exclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Mira, Daniel!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme el cuadrúpedo se aproximaba al puente, los hombres pudieron distinguirlo con mayor detalle. El animal caminaba jadeante, como si hubiese corrido varios kilómetros persiguiendo o huyendo de algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es de Carabineros —notó Daniel al ver el grueso collar. Llegado a la mitad del puente, el perro se detuvo y olfateó el aire para luego mirar hacia atrás. Lamió sus patas delanteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Cristóbal, ¿qué le pasa? —inquirió Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes que su compañero pudiese responder, el perro volvió a emprender la ahora notoriamente penosa caminata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Mi cabo, un perro de los pacos! —exclamó Daniel a viva voz y un uniformado que conversaba con otros tres se aproximó a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué cosa? —preguntó el cabo y el perro se detuvo frente a la valla y comenzó a gemir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con prontitud los hombres levantaron la valla y el perro llegó hasta ellos, refregándose contra las piernas de Cristóbal y gimiendo lastimeramente. La piedad se apoderó de los hombres y entre todos trataron de calmarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y esto? —preguntó Daniel al tiempo que extraía unos papeles cuidadosamente doblados sobre el collar, atados a éste con una pitilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Alguien lo puso ahí —notó el cabo y recibió las hojas de manos del joven. Comenzó a desdoblarlas con cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al acabar el sargento su labor, otro uniformado se les acercó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué tiene ahí, sargento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo trajo el perro, mi capitán —explicó el hombre. Hojeó los papeles—. Están escritos a mano y firmados por... Fernando Sanhueza. —Miró a su superior—. Es el geólogo de la última expedición. Lo vimos en las noticias de antenoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitán cogió las hojas y luego se las tendió a Cristóbal diciéndole:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Léalas; usted es bueno para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven sonrió un poco, pues su superior hacía alusión a una corta carrera como jefe de campaña del candidato de su partido en las pasadas elecciones presidenciales. Olvidó eso, que estaba enterrado como muchas otras cosas desde el día en que tuvieron que cerrar el centro, y comentó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La letra es irregular; quizás estaba nervioso o apurado. Aunque... —observó todas las hojas y guardó silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Aunque? —inquirió el capitán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No sé; pero da la idea de que fueron varios los que escribieron esto. Le mostró las dos primeras hojas—. Mire, la letra es distinta y en varios puntos se hace irregular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficial siguió con la mirada la extraña escritura, luego de lo cual el joven procedió a leer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Santiago, 18 de abril. Maldito el día en que vine. Maldito el día en que tuve que despedirme de mi esposa e hijos. Malditos sean los yanquis por derribar la nave extraterrestre. Maldita sea la casualidad que la arrojó sobre Santiago. Maldito el día en que nací.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que la vida es un infierno y creo que tienen razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¿Claro que la tienen?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Dioses!, no sé si es la locura o la alegría de sentirme tocado por la gracia divina lo que me guía en estos instantes. Sé tan poco de lo que sabía antes que no sé si los que lean esto puedan entenderme. Ahora sé que no fue casualidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, hay que ser precisos. Veamos lo primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue hace 48 horas, el 16 de abril, que traspasamos la Puerta Plaza Baquedano. Éramos ocho en total (pero esto ustedes lo saben; seguro que lo vieron por televisión, así como se vieron todos los otros grupos que nos precedieron). Llegamos hasta el edificio Diego Portales sin dificultades. Teníamos los aditamentos standard: Agua, comida, armas y municiones, equipo de radio (inservible a poco de atravesar el Diego Portales), cámaras fotográficas, binoculares, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcos demostró los primeros síntomas de presión, a pesar de que se decía era el de más sangre fría del grupo. Yo me puse nervioso entonces... Tal vez era un presagio de lo que venía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo se nubló de improviso. Todos lo habíamos visto en las filmaciones de TV; pero verlo en persona para luego ser empapados por la lluvia es muy distinto. Nada más caer el agua comenzamos a percibir una extraña sensación. Algo iba a decir Javier cuando la lluvia se acabó. Seguimos por la ladera del cerro Santa Lucía. Evitamos avanzar al descubierto por precaución. Frente a la Biblioteca Nacional hicimos un pequeño alto junto al vehículo blindado del ejército que se estrelló contra el microbús el primer día de la "semana de la locura". Todavía me acuerdo de esos días: La gente enloquecida corriendo a ciegas por las calles, unos saltando, otros gritando, todos sin rumbo fijo. Y los lamentos, oh, sí, los lamentos. Y ahora, frente a la Biblioteca, oímos por primera vez uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto se puso a temblar, pero mantuvo la calma. Javier y Marcos se apretujaron contra un automóvil, como buscando protección. Cristián, Ximena y Carolina fueron más prácticos y trataron de averiguar la dirección de donde provenía el lamento. Usaron sus binoculares y se dijeron cosas que no escuché... porque el lamento tocaba algo dentro de mí. ¡Lo disfruté! Mis compañeros estaban asustados o intrigados, pero yo... estaba maravillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso fue solamente el comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos metimos por Mac-Iver hasta Agustinas y —como se hacía de noche— entramos a un edificio. Encontramos un departamento con espacio suficiente y nos tendimos allí. Noté que Carolina me miraba unos instantes con aire interrogador y después se acercaba a una ventana. (Sí, ella se dio cuenta desde un principio que algo me sucedía. De todos nosotros, esa mujer era la más lista y, por qué no decirlo, hacía una buena pareja con Cristián).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué noche!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos mirando hacia la calle y conversando en voz baja, como si temiésemos que alguien nos escuchase. A eso de la una de la madrugada empezamos a tratar de dormir. Pero antes de media hora escuchamos un lamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tienen esos lamentos? Es algo que muchos se han preguntado. No son los lamentos de un hombre atormentado, ni los de una bestia dolida; no son nada de eso. Es como una vibración, un latido al compás de un ritmo desconocido. No sé por qué les dicen lamentos. Nadie pudo dormir con tranquilidad, pues los lamentos —a falta de una descripción mejor los seguiré llamando de esta manera— se sucedieron a intervalos irregulares. Esto me hacía sentir como un intruso en un mundo sagrado. Y a pesar de que no dormí ni un solo instante, al día siguiente estaba fresco como lechuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un momento, falta narrar el incidente de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de las tres y cuarto, un poco más quizás, se escuchó otro lamento y después varios disparos nos hicieron saltar de los sacos de dormir. De inmediato echamos de menos a Marcos y salimos del departamento dispuestos a encontrarlo. No fue difícil, ya que el muy idiota se había tropezado en las escaleras y rodado abajo partiéndose el cuello. Los tiros eran de su rifle y en los muros había varios impactos de bala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tuvo miedo —afirmó Ximena al ver los ojos todavía abiertos del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿De qué? —pregunté con poco ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Cuando escuchamos el segundo lamento lo vi revolverse en su saco —recordó Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Estaba muerto de nervios —dijo Alberto—. Llámenlo locura temporal o algo por el estilo. No es primera vez que pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pasó en la semana esa —rememoró Carolina y de nuevo me miró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, qué mujer tan perceptiva era esa. Sentía que sus ojos me penetraban como taladros y, a medida que pasaba el tiempo, fui adquiriendo la capacidad de entender los pensamientos de los demás a través de su mirada. Esto, poco a poco, me iba distanciando de ellos, me iba haciendo diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo gracias a los lamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada nuevo lamento producía un pequeño cambio en mi interior. Cada vez me adentraba más y más en algo nuevo y sublime que no podía precisar. ¿Amor? ¿Odio? ¿Esperanza? ¿Deseo? ¿Decepción? ¿Temor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acomodamos el cadáver de Marcos en el pasillo y volvimos al departamento. El resto de la noche no tuvo mayores incidentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía calor cuando salimos nuevamente a la calle. Iniciamos la caminata por Agustinas. Al pasar frente al Teatro Municipal vimos los restos de un helicóptero del Ejército incrustado en la fachada del edificio. Miré ese panorama y sentí lo estúpido que había sido el mandar a esos hombres a que sobrevolaran el centro. Mierda, en ese tiempo nadie supo qué hacer: Los políticos hablaban y discutían, los militares adoptaban medidas de seguridad, los científicos hacían estudios y la gente se horrorizaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh, casi me olvido de las potencias. Ellas, grandes y pesadas como dinosaurios, trataron de calmar los ánimos. Aunque hasta el más idiota del mundo sabría que con las toneladas de dólares que generosamente —y a modo de "indemnización"— nos dieron los yanquis, nada podría suplir el grave impacto del descabezamiento del país. Por lo meno s no tuvimos ninguna revolución ni nada por el estilo, aunque poco faltó. Pero —cosa curiosa y polémica— el tener en Valparaíso el Congreso Nacional facilitó el traslado del gobierno a esa ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estoy desviando del tema. Me estoy... alterando".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas cortas y profundas líneas rasgaban el papel en ese punto. Cristóbal las saltó para poder proseguir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bien. Bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después de atravesar San Antonio, sentimos muchas voces, voces que parecían provenir de una multitud. Nos detuvimos para oírlas. Tardamos bastante tiempo en darnos cuenta de lo familiares que eran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Son los sonidos de la calle en un día normal —hizo notar Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto nos devolvió un poco la tranquilidad —aunque debiese decir que a ellos les devolvió la tranquilidad—. Pero Alberto hizo un par de tiros al aire y gritó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Basta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos mirándolo. Nadie quería decir nada y, mientras tanto, los sonidos de la calle seguían a nuestro alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sigamos —ordenó Javier en un tono que no hacía dudar de su liderazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa extraña. Ninguno le reprochó la actitud a Alberto. Ya éramos un grupo distinto al que ingresó la tarde anterior; no solamente en mi se había operado el cambio (aunque mi cambio fuese distinto al de ellos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Estado oímos otro lamento, más fuerte que los anteriores, más profundo. Sólo nos miramos y seguimos caminando. Al acabar el lamento los sonidos de la calle se apagaron. El silencio volvió a reinar y esa cierta sensación de familiaridad que brindaban los sonidos callejeros se desvaneció, siendo reemplazada por la angustiante atmósfera del desolado centro. Era como andar por la orilla del cráter de un volcán sin saber cuándo hará erupción. O quizás debiese decir que era como sumergirse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, creo que nada que diga podrá describirles esa sensación; sería tan vano como hablarles de los "lamentos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, Alberto se puso a hablar de sus recuerdos del colegio. Al principio no le dimos importancia; pero cuando empezó a maldecir a los profesores y a escupir luego de pronunciar el nombre de cada uno de ellos, nos percatamos de que algo le pasaba. Y, antes de llegar a Ahumada, Alberto pateó un kiosco de diarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué te pasa? —inquirió Javier, indicándole a Ximena que permaneciese lejos de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Una raza no puede! —contestó y pateó un tacho de basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La extraña respuesta desconcertó unos instantes a Javier, empero pronto reaccionó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No lo voy a discutir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Y nadie, oh, sí, nadie, lo entenderá jamás!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado ese punto nos encontrábamos en pleno Paseo Ahumada con Agustinas. Formamos un pequeño semicírculo en torno al ¿descontrolado, nervioso o demente? Alberto arrojó su arma al suelo y miró hacia Alameda, al tiempo que un leve temblor recorría sus manos. Carolina se aproximó un poco y le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Sientes algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—El cambio —respondió con calma y, por unos instantes, pareció volver a la normalidad—. El cambio se aproxima y será inevitable. Y tendremos que dejarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Este cambio... ¿de qué tipo es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nuevo, diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras estas palabras, volvió a maldecir una serie de nombres que desconocíamos, seguramente de gente que trató en su vida, antes de gritar y largarse a correr en dirección a Alameda. Lo vimos desaparecer sin hacer nada por evitarlo. Diablos, qué extraño debe ser para los que leen esto el entenderlo; pero la diferencia es que no estuvieron acá como nosotros. Antes de entrar se decía que este sitio alteraba a la gente, la cambiaba, liberaba las locuras de la mente. Tal vez la mejor y más simple prueba de ello fue la "semana de la locura" (que es como seguramente la recordará la historia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volvimos a ver a nuestro camarada. Corrió hasta perderse y no nos importó. Permanecimos un largo rato en silencio. Un fuerte viento proveniente del este nos envolvió unos segundos y luego se esfumó. Cristián asió a Carolina del hombro, ella lo observó y entonces ambos parecieron relajarse un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una extraña tonalidad azul empezó a inundarlo todo, como si de niebla se tratase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué es esto? —preguntó Ximena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No lo sé —respondió Javier y miró en todas direcciones—. Cubrámonos en un pasaje, por si acaso. Nos metimos en la galería de la boletería del cine City. Desde ahí observamos ponerse todo azulado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Se ve bonito —comentó Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier trató de comunicarse por radio sin resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por lo menos sabemos que no es radiación —consoló Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí y esa era una de las pocas cosas seguras en todo el asunto, pues los científicos habían descartado una fuga de radiación de la nave alienígena o una epidemia causada por algún virus desconocido. Lo que pasaba en el centro no era nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante comprendí que los únicos que habían actuado con tino fueron los militares, ya que cercar el área era lo único razonable por hacer; más todavía si se considera la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente descubrí a Carolina observándome en forma inquisitiva. Eludí su mirada, al igual que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguardamos algunos minutos hasta que el fenómeno se desvaneció. Al retomar el camino por Agustinas, sentí un escalofrío. Pero esa sensación desapareció en cosa de segundos. En Bandera tuvimos que sortear un trío de microbuses que obstaculizaban la pasada. Dos de ellos estaban estrellados y volcados mientras el tercero había quedado semi atravesado en la calle. Un esqueleto que sobresalía de una de las ventanas de este último vehículo nos llamó la atención. De su cuello aún pendía una cadena con un crucifijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tu dios no te ayudó —murmuré, sin saber el porqué decía algo así. Nadie me escuchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que continuábamos, las palabras iban muriendo en nuestros labios. Y no era por el silencio, sino por aquella atmósfera tan especial a que he hecho alusión. Era mejor así, puesto que me permitía estar a solas con mis pensamientos y mis nuevas sensaciones; podía saborearlas y analizarlas con mayor detención; podía dejarlas fluir a través de mi ser sin interrupciones; podía permitir que el cambio me transformase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—La Moneda —anunció Javier con poco ánimo al arribar a la Plaza de la Constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El césped era maleza y los árboles dejaban ver su descuido. Dejamos de lado cualquier tipo de precauciones y nos acercamos un poco al antiguo palacio de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Alto —dijo Javier—. No tiene caso mirar allí. Seguramente no debe ser distinto que los demás edificios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cual era muy cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a la esquina de Teatinos con Agustinas, miré hacia atrás, igual que los otros, para contemplar por última vez el despejado sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Se ve extraño —comentó Cristián y noté que Carolina se acercaba a su lado. Miré a la mujer, ella me devolvió la mirada y se sonrojó un poco. Yo, por mi parte, nada dije, ¿para qué? Era obvio lo que estaba sucediendo entre ellos. Aunque (y esto es lo importante) poco o nada me importaba. Recordé lo fuertemente arraigados que están los sentimientos en el ser humano, inclusive recordé el instante en que le pedí a mi polo la que se transformara en mi esposa. Y todo eso no me pareció más que una simple curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ése fue el instante clave en que comprendí la naturaleza del cambio. Pura y simplemente estaba dejando de ser humano. Y lo acepté. Trato de verlo desde una óptica humana para poder darle un sentido que ustedes puedan captar, pero es difícil. Por eso es que he remarcado esa frase anterior, ya que creo que ella implica muchas cosas que no soy capaz de describir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos son muchas cosas: ideas abstractas, emociones reprimidas, deseos concebidos, cariños inconexos... y una mota en el universo. Forman parte del desorden que compone al cosmos y se atienen a las leyes de la naturaleza que lo rigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué estoy diciendo? Es mi espíritu, mi transformado espíritu, el que me dicta esa clase de cosas. Debo retomar el hilo de lo que narro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente Cristóbal debió saltar unas líneas que atravesaban el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sí, ya todo era distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre Amunátegui y San Martín volvimos a escuchar algunos lamentos; pero esta vez los ignoramos (mis compañeros por costumbre y yo por otro motivo: eran parte de mi naturaleza y, como tales, no me llamaban la atención). Oímos el ruido característico de las aspas de un helicóptero y luego tuvimos algo de esa especie de neblina azul. Y al llegar a San Martín nos topamos con una jauría de perros. Los canes —en número de cuarenta aproximadamente— nos miraron unos segundos, tras lo cual se nos echaron encima. Utilizamos nuestras armas y pronto los acabamos. Pasamos entre sus cuerpos sin vida y Ximena escupió sobre uno de ellos; nadie se lo reprochó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arribo a la Norte -Sur estuvo impregnado de un disimulado nerviosismo, quizás debido a que el objetivo se encontraba a pocas cuadras de nosotros. Mis compañeros empezaron a cruzar el puente a paso veloz; yo me quedé rezagado, caminando con tranquilidad y sin dejar de observar hacia todas direcciones. Me llamó la atención la cantidad de vehículos estrellados y entrelazados en la carretera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al otro lado, mis camaradas habían hecho un alto al amparo de un edificio. Nos miramos y volvimos a marchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No saldremos vivos de esto —afirmó Javier de improviso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué estupideces dices? —preguntó Carolina, cogiéndose del brazo de Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No saldremos vivos —repitió con el mismo ánimo fatalista —. Nadie ha vuelto con vida o lo suficientemente cuerdo para no terminar en un manicomio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Saldremos vivos —contradijo Cristián y al finalizar sus palabras una vibración recorrió fugazmente el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sé que te sientes extraño —dijo Carolina al tiempo que una leve opacidad ennegrecía el ambiente—. ¡Todos nos sentimos extraños! —exclamó y me miró de reojo —. Pero estamos con vida y seguiremos estándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos de Javier se detuvieron en la mujer unos momentos antes de decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo no lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Déjense de decir tonteras —calmó Ximena—. Tenemos un trabajo que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Trabajo! —exclamé con cierto ánimo en el tema—. ¿Qué hacías antes de estar aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Soy Ingeniero Industrial, ¿lo olvidas? —contestó Ximena—. ¿Te está fallando la memoria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, me falla —contesté y esperé a que ella me reprochase algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contra de lo esperado, Ximena simplemente aseveró: —Te entiendo. En este sitio a todos nos falla algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras lo cual volvió a guardar silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin estuvimos en la avenida Brasil. Nos asomamos con cautela. Javier cogió sus binoculares unos segundos antes que los demás y tras una breve observación comentó: —Se ve desolado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por el contrario, hay mucha actividad", pensé con algo de ironía que no dejé traslucir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Alameda se veía perfectamente el casco de la nave estrellada, semi enterrada en el suelo. A simple vista no parecía gran cosa: Un huevo alargado con múltiples hendiduras, sin señales visibles de motores o algo por el estilo. En realidad, lo decía todo y nada a la vez. Todo, por ser algo proveniente de otro mundo; nada, porque no existían otros ejemplos de que hubiese sucedido algo excepto su inusual presencia. Por la mente de mis camaradas, en cambio, cruzaron infinidad de ideas y suposiciones; sus ojos lo dijeron todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Vamos? —preguntó Ximena, acariciando su arma. Javier perdió su mirada triste en el conjunto y respondió: —Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristián y Carolina sacaron algunas fotografías antes de iniciar el acercamiento final. Nos desplazamos pegados a los muros de la vereda este en medio de un silencio total. Se oyó otro lamento. Y entonces, mientras daba un paso tras otro, tuve la certeza de muchas cosas. Supe que la caída no había sido totalmente al azar, que no fueron a estrellarse en Chile en vano. Después de que el proyectil los alcanzara y perdiesen el control del impulsor principal, escogieron cuidadosamente el sitio de aterrizaje. Su trayectoria los dirigía al hemisferio sur del planeta. Analizaron las líneas magnéticas que recorren sudamérica y notaron que por nuestro país fluye una gran cantidad de ellas. ¿Qué tiene que ver el magnetismo? Es muy simple: Ellos lo utilizan para alimentar su "generador" (aunque ése no es el término más adecuado, sino algo semejante. No puedo explicarlo bien, lo siento; pero es un concepto que apenas puedo captar en su totalidad). Algo del magnetismo está relacionado con la energía psíquica que emiten los seres pensantes; está relacionado de una forma y en un nivel que desconozco, aunque esa es la razón de que la gente y los animales enloquezcan en este sitio. No se trata de que absorban la energía mental o algo por el estilo, sino que su "magnetismo" (por decirlo de cierta manera) afecta nuestros pensamientos. Los lamentos son una especie de onda portadora de dicho magnetismo, algo así como los ecos que emite un sonar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que lo entiendo me parece sumamente sencillo y es extraño que alguien no hubiese dado con la respuesta . Quizás en su sencillez estriba la causa de todo ello. No lo sé con certeza y tampoco me importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo importante es que —a medida que me acercaba a la nave — las emanaciones de aquellos seres llegaban a mí con mayor fuerza, transmitiéndome su conocimiento. Ahora, ¿por qué no sucedía lo mismo con los demás? Lo ignoro, aunque supongo —pero no tengo la certeza— de que cada persona reacciona de manera distinta frente a este estímulo psíquico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, contrariamente a lo que algunos dijeron, ellos no intentaron en ningún momento comunicarse con nosotros; sólo se limitaron a emitir sus ondas para tantear el terreno. Eso fue lo que motivó la "semana de la locura". Y en verdad el ser humano poco les interesa. No son como los humanos (obviamente, puesto que habría que ser idiota para creer que seres totalmente diferentes podrían razonar como nosotros. ¿Nosotros? Me parece irónico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué la gente enloquece? Simple: Los lamentos producen fuertes efectos en el psiquismo de las personas; solamente algunos como yo realizan esa "resonancia" mental. Y esos pocos paulatinamente van perdiendo su pensamiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus "herramientas" alteran la estructura temporal de lo que los rodea; ésa es la explicación de los sonidos del pasado que escuchábamos a veces; también es la razón d e que los satélites captasen escenas de tiempos antiguos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No están lo que podría decirse molestos con el injustificado ataque de los yanquis. Esto lo ven sólo como un contratiempo en su viaje. Y es mejor que los dejen tranquilos, porque de otra manera podr ían devastar todo el continente en cuestión de segundos. Ahora lo único que les interesa en terminar las reparaciones de la nave para largarse. En poco menos de un año podrán hacerlo, así que es mejor que esperen ese día sin hacer nada por impedirlo. Por el momento, prosiguen trabajando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo este maravilloso conocimiento me tenía embobado. Mis compañeros estaban tanto o más absortos que yo (aunque a ellos por motivos diferentes). Era tal la abstracción que no nos percatamos inmediatamente de la fragilidad de los muros que nos amparaban. Fue cuando Carolina tropezó en un ladrillo que la realidad vino a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hay que tener cuidado —advirtió Cristián y en ese momento una vibración nos estremeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muro al que nos apegábamos se vino abajo y quedamos envueltos en una nube de polvo y piedras. Permanecí quieto, con los brazos sobre la cabeza, agachado, hasta que pasó lo peor. Carolina y Cristián se llamaron a gritos, con desesperación, y en medio de la polvareda los vi abrazarse con ímpetu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ximena! —llamó Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Javier? —preguntó Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie respondió. Guardamos silencio hasta que el polvo se asentó lo suficiente como para poder distinguir con claridad a nuestro alrededor. Un par de piernas asomaban a pocos metros de mí. Por las botas, supimos que era Ximena. Apartamos los escombros hasta dejar su aplastado cráneo al descubierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Maldita sea —dijo Carolina para luego observar fugazmente sobre su hombro a la nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sonido de piedras removidas atrajo nuestra atención. Cerca del sitio en que estaba Ximena, Javier agitaba sus brazos, semi enterrado entre los escombros. Nos dirigimos a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tranquilo, amigo —le calmó Cristián, aunque a poco de verlo comprendimos que no tenía remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El infortunado abrió los ojos. Nos miró a todos. Balbuceó algo mientras varias lágrimas rodaban por sus mejillas. Nos aproximamos otro poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Violeta —murmuró un par de veces antes de cerrar los ojos y expirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristián le sostenía una mano y Carolina la otra. Ambos lo asieron varios segundos después de muerto, como queriendo retenerlo en este mundo un poco más. Cristián fue el primero en soltarlo, tras lo cual hurgó en la chaqueta del infortunado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué haces? —preguntó Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Busco algo. —Extrajo una billetera desde la cual sacó una fotografía en la que aparecía una muchacha con un traje obscuro, ceñida con una banda blanca sobre un escenario en el que varias personas la aplaudían—. Anoche observó varios minutos esta foto antes de dormirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es una fiesta o graduación de algún tipo —notó Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Su polola, novia o esposa? —preguntó Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, él era soltero —recordó la mujer. La pareja comentó algunas cosas más que no alcancé a escuchar, pues me había alejado algunos pasos de ellos. Poco después llegaron a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No te importa, ¿eh? —inquirió la mujer y me agarró por las solapas, sacudiéndome con fuerza—. ¡No te importa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristián la sujetó por detrás, apartándola de mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Tranquilízate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Él ya no es humano —afirmó mientras me señalaba acusadoramente con un dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ignoré y continué acercándome a la nave. Me detuve a medio centenar de metros de ella. No transcurrió mucho tiempo antes que mis camaradas me imitaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No tengan miedo —dije sin voltear para mirarlos—. Ellos no les harán daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Hablan contigo? —preguntó Cristián, nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Podría decirse —respondí—. Aprovechen de sacar fotos antes de irse, porque no hay nada más que puedan hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reticentes y desconfiados, la pareja hizo lo que les sugerí. Al terminar, Carolina me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tú no vuelves, ¿eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos se miraron sin saber qué hacer. Era una situación casi absurda. Miraron la nave abrazados y en silencio un largo rato. Supongo que debieron cuestionarse muchas cosas, sobre todo la forma en que yo me comunicaba con ellos, pero nada dijeron. Lo hubiese sabido de haberles visto el rostro, aunque mi atención se enfocaba preferentemente en el vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo son? —preguntó Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Quieres verlos? —pregunté a mi vez, volteando el rostro—. Hay uno detrás de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos cruzaron miradas de incertidumbre y —lentamente— giraron la cabeza. Y lo que vieron creo que es mejor que lo describan ellos, porque yo lo percibo de una manera diferente. El caso es que fue más asombro que temor lo que el ser produjo en la pareja. Temía que le disparasen o se desmayaran de espanto. No pasó nada de eso. A pesar de su asombro fueron capaces de sacarle algunas fotografías. La observación duró alrededor de tres silenciosos minutos antes de que la criatura se marchase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué hacía allí? —inquirió Carolina sin disimular el nerviosismo que la invadía—. ¿Nos estaba o bservando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Simplemente pasaba por acá y ustedes tuvieron la suerte de cruzarse en su camino —expliqué y arrojé mi rifle al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y ahora? —preguntó Cristián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lárguense. Si los lamentos no los afectaron, entonces podrán irse sin que nadie los detenga. Díganle a los demás que no vengan. Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les di la espalda y me dirigí hacia el otro lado de la nave. Volteé una vez y los vi corriendo hacia la calle José Miguel Carrera cogidos de la mano. Supongo que habrán llegado a la Puerta Parque O'Higgins. Supongo que ahora estarán rindiendo su informe a las autoridades. Supongo que se harán famosos por ser los primeros en salir cuerdos de este sitio. Supongo muchas cosas que ya no me importan; pero que no dejan de acudir a mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto fue por la mañana. Al mediodía cogí unas hojas de un cuaderno tirado en una fuente de soda y escribí esto. ¿Por qué? Pues porque ellos me lo sugirieron; de esta forma, ustedes sabrán de qué se trata todo esto. El relato de Carolina y Cristián más mi aporte les entregará la comprensión total de este sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de escribir estas líneas tengo a mi lado a un perro de Carabineros. Llegó solo hasta aquí y supongo que lo enviaron a rastrearnos, igual que lo hicieron con los otros grupos. Es curioso que los perros puedan soportar los lamentos mejor que los humanos. ¿O quizás todo es curioso? Ya no sé qué es curioso, triste o alegre. He releído las páginas anteriores y no siento lo mismo que sentí al escribirlas. Mi cambio interno sigue en marcha. Lo que sí sé es que cuando se vayan me marcharé con ellos. Soy uno de los pocos que han logrado ser asimilados por su esencia. He visto un ser de otro mundo, que se les unió durante una breve parada que hicieron en otro sistema. Creo que más adelante —cuando vayamos viajando— me comunicaré con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás esperen que les diga algo a mis familiares. Lamento decepcionarlos. Creo que con la sola lectura de esto podrán entender el porqué no lo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya siento tan poco de lo que sentía antes... que no puedo ver lo que me rodea de la misma manera que ustedes. Por eso es que ansío la marcha, la deseo con ahínco. Lejos, en el espacio, podré sentirme más realizado que aquí. Tal vez algún día los humanos lleguen al mundo al cual iremos. Pero eso es cosa del futuro, es cosa del tiempo que se arrastra capri choso para los seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ¿qué más puedo decir? Acaricio al perro, que no parece haberse dado cuenta de mi cambio. Mueve la cola y mira hacia la nave. Colocaré estas hojas en su collar para que se las lleve y espero que no se caigan por el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo saben: No vengan, pues no hay nada para los seres humanos en este sitio. Esperen a que nos vayamos. Después de eso, el centro de Santiago volverá a ser el de antes. Yo ya he cumplido con advertirles".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres guardaron silencio varios instantes. Finalmente Cristóbal preguntó: —¿Qué vamos a hacer, capitán?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo que él dice: No acercarnos. —Miró hacia la abandonada zona de la ciudad—. Nada podemos hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, cogió las hojas y se retiró a informar a sus superiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Así que era eso —comentó Daniel, colocándose junto al sargento en una barricada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Así que era tan simple como eso —corrigió Cristóbal y pateó una piedra, sintiendo algo de pena por el hombre que había dejado de serlo mientras escribía unas hojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio volvió a rodearlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F I N&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-113372368541026648?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/113372368541026648/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=113372368541026648' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372368541026648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372368541026648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2005/12/relato-lamentos.html' title='Relato: Lamentos'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19451897.post-113372315335183188</id><published>2005-12-04T11:04:00.000-08:00</published><updated>2006-01-31T04:47:02.423-08:00</updated><title type='text'>Relato: La oficina virtual</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;       Alberto caminó por el sendero paralelo a la vereda de entrada al sitio, pasando junto al cartel de "Oficina Virtual". Había pasto y algunas palmeras, así como extrañas estatuas de arte moderno (bloques de granito, agujas, esferas partidas y otras semejantes). Vio las clásicas señalizaciones en las esquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Qué lugar —dijo y elevó la vista al cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Algunas nubes derivaban en las alturas y el cielo se veía azul y límpido. Sobre la tierra, y espaciados a cada centenar de metros, los edificios empresariales llenaban el lugar. Había a esa hora cierto tráfico terrestre, consistente en automóviles y camiones, como en cualquier otro lugar. Pensó en recorrer el lugar; pero su destino era más allá, en las oficinas administrativas del edificio rojizo. No obs&amp;shy;tante, se detuvo unos instantes para agacharse y cortar una brizna de pasto. Lo acercó a su rostro, palpándolo con cuidado y oliendo su aro&amp;shy;ma; era como cualquier otra brizna de pasto y se alegró de lo bien cuidado del sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Excuse me, mister, is this Virtual Office? —preguntó un indivi&amp;shy;duo alto, delgado, con poco pelo y cara de extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Ehhh, yes, this is —contestó Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Thank you —dijo el otro y siguió su camino, observando todo con detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Gringo imbécil —murmuró con ironía, pues cualquiera podía ver el enorme cartel en la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La entrada del edificio tenía variadas flores y una amable recep&amp;shy;cionista le indicó que tomara asiento mientras era atendido. Había un televisor encendido en la muralla, un rectángulo que recordaba una ventana, y que transmitía un noticiero desde la estación espacial eu&amp;shy;ropea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       No tuvo que aguardar mucho para ser conducido a una pequeña habita&amp;shy;ción, en la cual tras un escritorio un individuo de alrededor de 40 años y mirada seria lo escrutó al entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Buenos días, soy M.Munzo, administrador de Oficina Virtual —se presentó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Alberto Pérez, comerciante ──señaló a su vez el recién llegado, tomando asiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Hemos revisado su solicitud para un lugar en nuestro terreno y podremos darle curso cuando lo estime conveniente. —Miró la pantalla plana que sobresalía del escritorio—. Importaciones de repuestos para maquinaria industrial, qué bien. —Sonrió y la sonrisa transformó el rostro en una mueca, lo cual no le agradó a Alberto—. ¿El negocio marcha bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Sí..., aunque para poder competir con los demás necesitamos ofi&amp;shy;cinas en este... lugar —dudó, pues de alguna manera le parecía estú&amp;shy;pida la idea de "trabajar" allí—. Tengo poca gente, no más de siete; estamos empezando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Dos años, según su solicitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Así es, señor Munzo. —Hubo unos momentos de embarazoso silencio, durante los cuales Alberto aprovechó de estudiar mejor el semblante de su interlocutor. Ha&amp;shy;bía algo en el sujeto que no le agradaba, aunque ya estaba acostumbra&amp;shy;do a tratar con gente desagradable. Pero esto era diferente. No podía definirlo. ¿Serían las cejas, los ojos o la forma en que sonreía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Puede comenzar la instalación cuando quiera —le interrumpió Mun&amp;shy;zo—. Es más, el ala norte de este edificio se encuentra sin ocupar y ustedes podrían colocarse allí. Ahora bien, si desea construir su pro&amp;shy;pio edificio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No, gracias, en realidad nos basta con unas oficinas. No queremos pretender ser algo que no somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —En ese caso —dijo, sonriendo ante la paradójica aseveración— vaya donde la secretaria y pídale un plano del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Alberto se puso de pie, se despidió brevemente y abandonó la ofici&amp;shy;na. Mientras salía, Munzo le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Bienvenido a la Oficina Virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al salir del edificio se sentía un tanto estúpido por la situación. ¿Qué hubiera pensado su abuelo ante esto? Nunca lo sabría, puesto que lo habían enterrado cuando él era un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Notó que había una gran rotonda central, a cuyo alrededor se situa&amp;shy;ban los edificios, rotonda en la que había pasto y en su periferia al&amp;shy;gunas pérgolas con asientos. Resistió la tentación de ir a sentarse un rato para dirigirse derecho a la salida. Caminó sin prisa, preocupado por la renta mensual de las oficinas, un precio bastante inferior a lo supuesto. Pero sabía que debía aprovechar esos precios de inauguración antes de que el lugar se consolidase lo suficiente como para ser más rentable; de esta forma tendría poco que declarar como "impuesto de transacciones virtuales" en el formulario anual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Cerca de la salida escupió al suelo mientras maldecía mentalmente al que no se le había ocurrido colocar otros accesos más cercanos. Atravesó el marco de la puerta y la oscuridad lo envolvió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       DESCONEXION EN PROCESO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Titilaron las letras en la oscuridad unos instantes y luego sintió una comezón en la cabeza, seguida de un ligero temblor en los dedos de las manos y los pies. Transcurridos unos momentos volvió a tener con&amp;shy;trol normal de su cuerpo y suavemente extrajo el casco de su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Un par de ojos pequeños dentro de un rostro curioso lo estaban ob&amp;shy;servando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Hola, hijo —saludó con cariño para luego acariciarle el pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Trabajo? —inquirió el niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Sí, trabajo —respondió, incorporándose del sillón con cierto cuidado; todavía se sentía algo cansado y mareado luego de esas sesio&amp;shy;nes de realidad virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Caminó con el infante de la mano hasta el comedor, en donde su es&amp;shy;posa terminaba de colocar los platos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Volviste a tiempo; ya te iba a retar —dijo ella. Lo miró unos instantes—. ¿Seguro que volviste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Oye, sólo quedo un poco mareado, nada más —se defendió el hombre al tiempo que tomaba asiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Hablaron de trivialidades durante la sopa y al atacar el segundo la mujer preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Qué tal el lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Bastante bonito, aunque... el administrador no me gustó mucho. Se llama M.Munzo y no parece muy simpático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿M.Munzo? ¿Qué clase de seudónimo virtual es ese?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No lo sé, mi reina, y no me importa. Recuerda que es legalmente aceptable un anagrama del nombre o apellidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Mario Zomun, Nuzom..., Munoz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Ambos rieron con la ocurrencia y el niño se les unió en las risas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Está bien —dijo Ana María, la secretaria de Alberto cuando ocu&amp;shy;paron el ala norte del edificio administrativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Sí, está bien —añadió Víctor, el encargado de Informática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Empresas Pérez ha llegado al pueblo —comentó Alberto, observando por la ventana el paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Faltaban pocos minutos para las nueve y la gente empezaba a llegar al trabajo. Unos a pie, otros en automóvil, unos cuantos en parapente desde los cerros que estaban a un costado de la Oficina Virtual, otros más alocados en alas delta (que parecían caer como piedras). En la ro&amp;shy;tonda central se aparcaban los helicópteros, discos voladores, aeromó&amp;shy;viles y artefactos semejantes que la imaginación dictaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Bienvenidos al Circo Virtual —dijo Ana María para después ir a sentarse frente a su escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       En cuestión de minutos estuvieron conectadas las líneas videofóni&amp;shy;cas, las cámaras y demás enlaces audiovisuales que la empresa reque&amp;shy;ría. En verdad, lo que verdaderamente tuvo que hacerse fue señalar la ubicación de los objetos y por dentro, entre los millones de líneas de programas de la Red, el caudal de datos fue encauzado. A Alberto siem&amp;shy;pre le había parecido casi mágica la interconexión de los componentes virtuales, una especie de abracadabra visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       No pasó mucho tiempo antes de recibir una llamada de uno de los clientes habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —El chino en la línea —señaló Ana María y Alberto lo tuvo frente a sí en su escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Buenos días, señor Pérez —saludó el oriental, notándose un leve retraso en las palabras con respecto al movimiento de los labios; era un error típico de los programas traductores—. Seré breve. La partida de ruedas ha sido enviada y llegará en un par de días. Ya no tendremos más retrasos en la aduana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Correcto. Los fondos serán transferidos... —un ruido proveniente del exterior lo hizo vacilar— según el protocolo electrónico acorda&amp;shy;do.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Así se hará. Que tenga un buen día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Usted también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Sintió alivio al acabar la comunicación, porque el ruido se hacía más agudo y le llamaba la atención. Se acercó a una ventana y no pudo ver nada. Salió de su oficina privada y se dirigió al ventanal de la recepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Qué onda? —inquirió Víctor al ver a Alberto, Ana María y otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Por la calle venía una gran motocicleta, cuyo conductor vestía cha&amp;shy;queta de cuero y lucía un casco de acero. Al llegar a los estaciona&amp;shy;mientos del edificio (cerca del ventanal) se desvió para entrar en ellos. No fue grande la sorpresa al descubrir que se trataba de M.Mun&amp;shy;zo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Born to be wild —comentó Ana María y todos se rieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Volvieron al trabajo y el resto de la mañana transcurrió sin inci&amp;shy;dentes. Poco antes de ir a colación Víctor comentó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Echo de menos a Impuestos Internos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿No te gusta la licitación del 2052?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Mi padre dice que no había que pagar por todas las declaraciones mensuales ni las consultas en línea. —Meneó la cabeza—. El mundo va de mal en peor, sino míranos a nosotros: encerrados en medio de la na&amp;shy;da y haciéndolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Epa, epa, nada de pesimismos! —exclamó Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Pero no dejaba de ser una gran verdad. Chile Impuestos había ganado la licitación gubernamental y (desde entonces) se encargaba de la ad&amp;shy;ministración de ellos. No obstante, se rumoreaba que Impuestos Cono Sur haría una propuesta mejor dentro de un par de años, cuando expira&amp;shy;se el contrato de Chile Impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Vámonos a comer —propuso el contador dándole un ligero vistazo al reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Buena idea —apoyó Ana María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Se dirigieron a sus asientos y pronto sus figuras adquirieron una solidez metálica, señal que indicaba que el usuario real del cuerpo simulado no estaba conectado. Alberto se dirigió a su escritorio para hacer lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Cómo fue el primer día? —inquirió su señora en la mesa—. ¿Al&amp;shy;gún problema inesperado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Nada. —Jugueteó con el vaso de cerveza—. A veces me pregunto si no será una locura el manejar nuestros negocios de esta forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —A los demás no les parece —objetó ella—. Y a mí tampoco. ¿Y qué esperabas? La Era de las Comunicaciones quedó atrás; ahora estamos en la Era Virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Así será, pero... no me agrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Luego del almuerzo volvió a sentarse en el sillón. Jugueteó unos instantes con el casco antes de ponérselo sobre la cabeza. En cuestión de segundos se encontraba de regreso en su oficina. Poco a poco los demás también fueron "volviendo" al trabajo. A media tarde, M.Munzo acertó a pasar por sus dependencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Cómo les va? —inquirió, mirándolo todo cuidadosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Bastante bien —contestó Alberto y una vez más sintió antipatía por aquel hombre. Se preguntó si no estaría alterando su imagen, aun&amp;shy;que eso estaba prohibido; pero siempre había quienes se creían por en&amp;shy;cima de las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Me alegro. —Hizo el ademán de marcharse—. Cualquier cosa, esta&amp;shy;mos en la planta baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Cuando atravesó el dintel de la puerta, Víctor le sacó la lengua y murmuró:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Me desagrada —añadió Ana María sin dejar de ordenar listas de pedidos, tocando con los dedos sobre la pantalla plana que sobresalía de su escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No le hagan caso —dijo Alberto y se fijó en una persona que venía entrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Buenas tardes —saludó el desconocido—. Vengo de Scott &amp; Norton. Estamos al frente y vimos su cartel. Tenemos maquinaria que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Por acá, por favor —señaló Alberto, indicándole su oficina y am&amp;shy;bos se dirigieron al lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Tras media hora de charla llegaron a un acuerdo para suplirles re&amp;shy;puestos y el hombre se marchó satisfecho. Luego de eso, Alberto salió a dar una vuelta. Por el camino se cruzó con una pareja de Carabineros que hacían una ronda preventiva. Si bien era imposible cometer actos violentos con consecuencias fisiológicas, éstos tampoco debían ser permitidos y se consideraban como reales. Las leyes llevaban en vigen&amp;shy;cia no más de una década y habían tardado al menos otra en perfeccio&amp;shy;narse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       A una cuadra de distancia giró para rodear el edificio y verlo por detrás, seguro de que encontraría algo mal construido. Empero se equi&amp;shy;vocó, pues todo era como debía ser. Gustaba de ser perfeccionista y encontrarle la "quinta pata al gato". Volvió a su oficina con un dejo de insatisfacción. Antes de ingresar al edificio dio un vistazo al par de pérgolas, tentado por ir a sentarse en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Hay reunión de la comunidad del edificio a las tres y media —in&amp;shy;formó Ana María—. Los motores para tractores franceses llegaron al puerto hace diez minutos; Fanny llamó para decir que iba a la aduana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Gracias —dijo Alberto, pensando en lo aburrida que probablemente sería esa reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al día siguiente, y pasado el aburrimiento de la mencionada reu&amp;shy;nión, se topó con M.Munzo en la entrada. Quiso preguntarle qué hacía tan temprano, puesto que solía llegar en su motocicleta alrededor de media hora retrasado, pero no lo hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Qué le pareció el plan de reforestación? —preguntó Munzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Interesante, aunque opino que los sauces no combinan con las pal&amp;shy;meras. Pero —se encogió de hombros— ¿qué importa? A fin de cuentas no es real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Es tan real como queramos serlo —aseveró, sonriendo con su ca&amp;shy;racterística mueca, y desapareció rumbo a su oficina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Alberto permaneció perplejo unos instantes. Luego, optó por ignorar el comentario del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Tenemos un problema —dijo Ana María y señaló el escritorio de Víctor.&lt;br /&gt;       —¿Qué...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La pregunta de Alberto quedó truncada al ver que una esquina del escritorio aparecía un tanto deslucida, como si le hubiesen arrojado diluyente. Era un trozo casi circular de unos treinta centímetros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No hice nada —afirmó Víctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Llamaron a las oficinas centrales y de inmediato un par de técnicos llegaron hasta el sitio. Observaron por todos lados mientras uno de ellos veía los datos que surgían en la palma de su mano (los técnicos no estaban obligados a aparentar como los demás). Los dos murmuraron algo entre sí y luego la mesa adquirió la tonalidad adecuada. Se des&amp;shy;pidieron para luego esfumarse en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Todo bien? —inquirió Munzo, entrando por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Sí, ya se arregló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Le ofrezco mis disculpas, caballero; pero los muñecos de Informá&amp;shy;tica me aseguraron que no volvería a suceder. Fue un maldito error de diagramación en el mobiliario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No importa —exclamó Alberto—. Es un detalle sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Cualquier cosa me llaman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Luego de salir Munzo, Víctor comentó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Se parece a los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿A quiénes? —preguntó Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —A los técnicos —contestó Ana María—. ¿No te fijaste que tenían la misma mirada y gestos que este... sujeto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —En verdad, no. —Miró a una joven buenamoza que atravesaba el pasillo—. Ah, qué paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Viejo verde —le dijo Ana María y Alberto corrió a refugiarse en su despacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al cabo de un mes no se sucedieron más incidentes y el negocio ad&amp;shy;quirió un ritmo normal, muy semejante al que había cuando tenían sus oficinas "reales" en la ciudad. Solamente una vez más vieron a los técnicos reparando algo en las escaleras. Actuaron igual que la vez anterior: rápida y eficientemente para luego desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       El hijo de Alberto se accidentó en el colegio y el hombre debió acudir para hablar con la profesora jefe. Esto lo obligó a perder casi toda la mañana. Al volver a casa, cerca del almuerzo, videofoneó a la oficina para informar que llegaría después de la colación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿No te sientes rara al hablar con alguien real? —le preguntó a Ana María, quien lo miró con el ceño fruncido, para luego colgar su aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Quieres almorzar ahora? —inquirió su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Pues..., bueno, no me hará mal comer una hora antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al llegar a la oficina se encontró con que estaba vacía. Claro, to&amp;shy;dos se habían ido recién a almorzar. Miró la serie de estatuas que conformaban Víctor, Ana María y los otros, sintiendo el deseo de pintarles el rostro. Pero no era posible, puesto que para prevenir actos como ése era imposible alterar los cuerpos simulados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Oh, qué tranquilidad —murmuró y se acordó de las pérgolas—. ¿Y por qué no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Caminó hasta los asientos techados y se sentó en ellos. Todo pare&amp;shy;cía muy normal e idílico; inclusive algunas aves se deslizaban en ban&amp;shy;dadas sobre el pasto. Quiso tener una cámara a la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La brisa era suave y por unos instantes le pareció estar en la pla&amp;shy;ya. Y pensándolo bien, ¿qué tenía de malo esta realidad simulada? Los estímulos iban directamente a su cerebro, que era lo mismo que hacían los sentidos corporales. Pero, por alguna razón, quizás por el hecho de ser un tanto anticuado, se negaba a aceptarlo tan fácilmente como los demás. Sí, era útil, a no dudarlo; empero aceptaba a duras penas el tener que sumergirse durante ocho horas diarias en ese nirvana fic&amp;shy;ticio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Unas voces lejanas llamaron su atención. Miró hacia su edificio y distinguió a un par de personas discutiendo en el estacionamiento, le&amp;shy;jos de la vista de los transeúntes. Agudizó la vista y reconoció a M.Munzo como uno de ellos. El otro parecía ser un técnico. Tras unos momentos el técnico se desvaneció. Munzo, entonces, pareció desdibu&amp;shy;jarse unos instantes para luego readquirir su forma normal. Se encami&amp;shy;nó hacia la parte trasera del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Eh? —dijo Alberto en voz baja y, no pudiendo resistir la curio&amp;shy;sidad, se dirigió a ver qué sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al acercarse a la parta trasera escuchó más voces. Esta vez Munzo hablaba con por lo menos dos personas más. Entonces se escuchó un rui&amp;shy;do muy extraño, como un rascar sobre latas y se paró en seco. Silen&amp;shy;cio. Después, las palabras volvieron y algo le dijo a Alberto que las cosas no estaban bien. Se acercó con cautela y atisbó escudado en una camioneta. Y el asombro lo paralizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Había dos siluetas más, borrosas hasta lo indecible, que discutían con Munzo; pero lo hacían emitiendo unos suaves chillidos que el hom&amp;shy;bre contestaba. Alberto inmediatamente pensó en intrusos ilegales, aquellos inevitables sujetos que —nietos de los antiguamente famosos hackers— se introdu&amp;shy;cían en las redes privadas con el fin de robar o causar daños. O, tam&amp;shy;bién, podían ser los dueños del sitio que estaban teniendo dificulta&amp;shy;des con los patrones de identidades. Pero, de ser así, ¿por qué se ocultaban y no lo trataban con los técnicos? Esto olía mal, se dijo, y retrocedió cautelosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Un chillido como los otros a su espalda lo detuvo. Giró rápidamente para encarar a una silueta borrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Vaya, señor Pérez —exclamó Munzo, como si lo hubiese visto per&amp;shy;sonalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Y esto terminó por convencer al hombre de que las cosas estaban mal, puesto que se encontraba prohibido el ver con los ojos de otros o comu&amp;shy;nicarse de alguna manera que no fuese "natural" dentro de la realidad virtual. Existían reglas y medidas de seguridad que impedían esos acontecimientos. Sólo haciendo trampa y saltándose esas reglas era factible actuar así. Por ello, no lo pensó más y corrió hacia su ofi&amp;shy;cina. Escuchó pasos tras de sí y supuso que sería Munzo o alguno de los otros. Se oprimió la muñeca izquierda con la mano derecha al tiem&amp;shy;po que se concentraba en la llamada de emergencia que todos podían ac&amp;shy;tivar. Pero nada sucedió. No escuchó la suave alarma que precedía a la intervención de los controladores de la red, ni tampoco una voz en los oídos solicitándole más información del problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Está cortado! —exclamó, sintiendo un gran temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Al entrar a su oficina cerró la puerta y activó el videófono. Se encontró con la cara de Munzo diciéndole:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No se resista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Arrojó una taza de café contra la pantalla y el pánico lo invadió durante unos momentos para luego tranquilizarse diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Esto no es real. Nada puede sucederme mientras siga sentado en el sillón del estudio de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       En ese instante Víctor adquirió vida y lo observó con ojos cándidos al tiempo que preguntaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Sucede algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Ese maldito de Munzo...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Su exclamación quedó ahogada por el desvanecimiento de la puerta y la entrada del susodicho seguido por una silueta borrosa. Víctor abrió la boca para protestar y Munzo lo miró fijamente. Durante unos instan&amp;shy;tes pareció no suceder nada y luego, violentamente, Víctor se dobló sobre sí mismo para caer al suelo presa de violentas convulsiones. En cosa de segundos dejó de hacerlo y permaneció estático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Ahora, Munzo miró fijamente a Alberto y nada sucedió. Munzo demos&amp;shy;tró perplejidad en el rostro al decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —No tiene una conexión ordinaria... Ah, sí, utiliza un codificador múltiple para conectarse. —Esbozó su sonrisa‑mueca—. Pronto lo deco&amp;shy;dificaremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Quiénes... son? —preguntó Alberto y miró a Víctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Está muerto, muerto de verdad —aclaró Munzo—. Le arrojamos una descarga al cerebro que hizo que todos sus músculos se contrajeran violentamente; la columna debe habérsele roto en varios fragmentos. Esto que vimos fue una parodia simplificada de su verdadera agonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Alberto imaginó con horror el espectáculo de su compañero y amigo revolcándose en el sillón de su casa, quizás aullando de dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Quiénes son? —volvió a preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Bueno..., considerando que pronto va a morir no creo que importe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La silueta borrosa emitió unos silbidos y Alberto empezó a sentir un pánico enorme ante ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Somos de otro mundo —explicó Munzo, como quien da una charla—. Nos hemos introducido en su sistema para analizar mejor su sociedad y poder evaluar qué tan peligrosa puede ser para nosotros. ¿Sorprendido? Veo que sí, aunque hace tiempo que deberían haber aceptado la idea de que no estaban solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Toda la Oficina Virtual es controlada por ustedes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Así es. Fue muy fácil crearnos una identidad ficticia, contratar técnicos en mundos virtuales y empezar a trabajar. La decoloración del escritorio fue un error en nuestros programas de recolección de datos. —Señaló con sus manos alrededor—. En verdad todo este sitio está de&amp;shy;dicado a la captación de las ideas de las personas. Cada paso que dan, cada puerta que abren, cada llamada nos sirve para registrar sus reac&amp;shy;ciones. Pronto tendremos completada nuestra misión y podremos largar&amp;shy;nos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Basta de estupideces! —gritó Alberto—. Vayan a contarle esas idioteces a otro, porque yo no me las trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Munzo, para su asombro, rió y después dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Diga lo que quiera; pero dentro de poco estará muerto. ¿No cree...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Alberto no se quedó para escuchar el resto. Corrió hacia su oficina y saltó a la calle por la ventana. Se dirigió al edificio vecino y tropezó con un hombre que salía de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Ayúdeme, me atacan! —pidió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Qué pasa? —preguntó el desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Hay intrusos en el sitio —respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       El otro hombre oprimió repetidas veces la esfera de su reloj. Nada sucedió y repitió la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Qué extraño, no...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Convulsiones tan violentas como las de Víctor acallaron al sujeto y Alberto corrió al interior del edificio. Una vez dentro empezó a pen&amp;shy;sar. Ellos, quienesquiera que fuesen, lo tenían todo bajo control. Y, si eran tan buenos para introducirse en la señal de enlace de una per&amp;shy;sona, entonces sería cuestión de tiempo el que descifrasen su señal. Agradeció al cielo el haber comprado ese software de seguridad perso&amp;shy;nal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Se dirigió al pasillo y colocó su encendedor sobre un detector de incendios. Nada. Luego, desesperado, desdobló un clip y produjo un cortocircuito en la toma de corriente. Nada. Al parecer no había nin&amp;shy;guna línea de alarma conectada con el exterior. Lo habían aislado. Pe&amp;shy;ro tampoco podían permanecer así durante mucho tiempo sin llamar la atención. Pronto (en menos de media hora) se acabaría el turno de co&amp;shy;lación y todos volverían al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Pero no tenía media hora. Quizás algunos minutos, a lo sumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       ¿Qué hacer? ¿Cómo encontrar un medio de comunicación con el exte&amp;shy;rior? Tenía que existir un canal en funcionamiento, una señal que in&amp;shy;dicase la existencia del sitio. Pateó con desesperación creciente una máquina de café y bebidas, haciéndola saltar. La pateó una y otra vez para luego correr y arribar a una sala de reuniones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡No! —gritó y golpeó con los puños la cubierta de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       No quería morir así, tan violenta e inesperadamente. Siempre se ha&amp;shy;bía imaginado en su lecho de viejo, rodeado de sus hijos y nietos, to&amp;shy;dos a su lado en el momento final. Pero no sería así y probablemente nadie lo sabría; daba por hecho el que ellos (¿en verdad serían de otro mundo?) tomarían las precauciones del caso. "Accidente" segura&amp;shy;mente sería la excusa oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Un escalofrío recorrió su espina dorsal y luego otro el pecho. Eran ellos. Ya habían descubierto su señal, enmascarada dentro de otras. Sintió un temblor en sus manos y Munzo entró a la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Se lo dije: era cuestión de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Para Alberto ya era claro que lo tenían y, pese a todo, se dio el lujo de hacerle un gesto obsceno al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Luego, la oscuridad se lo tragó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La visión volvió lentamente, en oleadas sucesivas. Junto con ella, los sonidos empezaron a clarificarse y pudo escuchar algunas voces desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Vuelve en sí —dijo una voz de hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¡Alberto! —le llamó su mujer y vio su rostro casi encima de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Eh...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Calló y cerró los ojos, sintiéndose tremendamente mareado y confu&amp;shy;so. Sintió a su esposa abrazada a su cuello, sollozando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Está bien —aseguró un hombre vestido de blanco que estaba incli&amp;shy;nado sobre la abrazada pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Había otros desconocidos en su estudio. Dos de ellos eran Carabine&amp;shy;ros y estaban pendientes de lo mostrado por la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Alberto se incorporó con lentitud y preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —¿Qué sucedió?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Lo desconectamos justo a tiempo —explicó el hombre de blanco, que a todas luces era un médico—. Control Virtual captó la señal de alarma de maltrato de la máquina de café e intervino. Descubrieron va&amp;shy;rias conexiones extrañas y una señal que trataba de apresar a la suya. La detuvieron antes de que lo lograse y se intervino todo el sitio. ¡Quién lo diría! Los primeros hackers virtuales exitosos resultaron ser de otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Entonces... ¿era cierto? —Alberto palideció ante la idea—. Yo no... no les creí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Vea esto —señaló uno de los policías, indicando la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Una casa era allanada por fuerzas conjuntas del Ejército y Carabi&amp;shy;neros. Dos cosas de metro y medio, vagamente antropomórficas, pero con dos patas de más, salieron de la casa vomitando unas pavorosas descar&amp;shy;gas que destrozaban todo lo que tocaban. Cayeron acribilladas en medio de una gran humareda y confusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Eso pasó hace media hora y era la propiedad de la empresa ficti&amp;shy;cia que construyó la Oficina Virtual —dijo el doctor—. Ahora los he&amp;shy;licópteros están rastreando los cerros de Valparaíso; se supone que la nave de ellos está escondida ahí (algunas personas vieron luces extrañas unos meses atrás).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Era cierto —murmuró Alberto, casi sin poderlo creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Su hijo se abrió paso entre los desconocidos para abrazarlo. Su mu&amp;shy;jer nada dijo y los tres permanecieron unidos en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       —Todo por una simple alarma de maltrato —murmuró Alberto y se largó a llorar como un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Habían sido demasiadas emociones.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19451897-113372315335183188?l=teobaldomercado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/feeds/113372315335183188/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19451897&amp;postID=113372315335183188' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372315335183188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19451897/posts/default/113372315335183188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teobaldomercado.blogspot.com/2005/12/relato-la-oficina-virtual.html' title='Relato: La oficina virtual'/><author><name>Teobaldo Mercado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05664020251463381273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/3880/1925/1600/FotoCiudadEspacial.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
