10 octubre 2008

Al fin, después de quince largos años



Mañana nos veremos las caras, villano, será un duelo uno a uno sin tregua durante varios días, algo que estaba pendiente desde allá por 1993, ¿recuerdas? Yo nunca lo olvidé y finalmente se dieron todas las circunstancias para que sucediese. Mañana iré, armado de mi esfuerzo y mi GPS para demostrar que sí se puede, contrariamente a lo que mis por desgracia desaparecidos amigos decían.

Para ti, que estás pendiente de lo que hago, te digo: no te preocupes, volveré sano y salvo para seguir escribiendo. Por último, después de lo que conversamos el 12 de julio, está todo dicho, así que no quedan más palabras en el tintero. Sólo lamento que las cosas no hayan sido diferentes, pero qué diablos, no siempre se puede ganar, ¿cierto?

Prepárense, que el escritor más porfiado de Chile volverá renovado de esta excursión.