04 julio 2006

Comentario de libro


Voy a comentar el libro de mi colega español Francisco Javier Illán Vivas titulado “La cólera de Nebulos I: La maldición”, el cual obtuve gracias a un intercambio cultural con el autor (le envié un ejemplar de “Bajo un sol negro” y él me envió uno del suyo). Desde acá le agradezco la gentileza de haberme añadido en la sección de “Amigos” en su sitio: www.illanvivas.com

Adentrarnos en este libro es adentrarnos en un mundo fantástico, lleno de seres y personajes que nos sumergen en la gran imaginación del autor. A diferencia de otros grandes referentes del género, Francisco sabe darle continuidad y agilidad a una obra que, de otro modo, hubiese sido demasiado repetida y latosa. No nos apabulla con grandes descripciones sobre tal o cuál detalle de la vida o historia narrada, sino que nos da una amena y eficaz información acerca de lo que desea transmitirnos. Todo esto, para mí, es muy importante al iniciar cualquier historia, pues si no me atrapa en las primeras páginas me es difícil seguir adelante. Y confieso que, como todo inicio de saga, tenía miedo de que tuviese demasiadas hojas de relleno, pero mis temores eran injustificados. Lo único negativo es que la abundancia de nombres y lugares me confundió un poco y debí repasar en algunas ocasiones las páginas leídas (no soy muy bueno reteniendo tantos personajes, lo reconozco, así que esto es falta mía y no del autor). Pero fue nada más que un detalle, pues el libro en conjunto es un lugar en donde vale la pena descansar la vista y echar a volar la imaginación.

En resumen, una obra llena de entretención, con personajes bien delineados y una trama que garantiza continuaciones igualmente entretenidas, a las cuales con mucho gusto les daré un vistazo. Sería genial que a Chile llegasen estas obras, puesto que aburre ver los mismos nombres una y otra vez en las estanterías de las librerías.

2 comentarios:

Nébulos dijo...

Hola, Teobaldo.

He puesto un enlace desde la página principal de mi ciberpágina a éste comentario.

Un saludo

Luis Antonio dijo...

En la segunda hoja de un libro: "Sobre la revolución africana" de Fran Fanon, que finalmente se quedó en El Carmen, sepultado en una casa arrendada por unos amigos que eran perseguidos, Carlos Raúl Sepúlveda Contreras me escribió al momento de entregármelo de regalo, algo que decía: "Por qué los intelectuales seremos tan desgraciados, que lo único que podemos regalarnos son libros". Unos días después le coloqué música a un poema suyo: "Al final te encontraste, gordo triste/ con la imagen de tu padre en el espejo/ Tanto luchar digo yo/ por construirse, por ser uno y cambiar/ por inventarse/ Y al final ya lo sabes/ porque el tiempo llegó de que supieras/también cómo a tu hijo/ le llegará la hora de encontrase/ con que el hombre no hace más que repetirse/ y seguirse y seguirse repitiendo". Eso es lo que pasará amigo Raúl, profesor, candidato, escultor, dibujante,lector, poeta inteligente; te vas a seguir repitiendo también entre nosotros, porque, al final, no te hemos perdido. Ayer supe que ya te habian sembrado y sentí de nuevo tus palabras de amistad que me ofreciste siempre, y el respeto con que tomaste mi cercanía desde aquellos lejanos tiempos del liceo de Quirihue, donde enseñaste Castellano y nos hablaste de Berceo, Machado, Cervantes, y el Juglar de Medinaceli; allí donde nos ayudaste a orientar nuestras vidas por los senderos de la razón y los cambios humanos que para tí eran indispensables. Hasta siempre viejo amigo. La muerte no nos ha derrotado con tu partida y sabremos honrar tu memoria.
Luis Contreras Jara
Chillán, 16 de febrero 2007.